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epistolarios

As cartas de Luís Seoane sobre...

AUTORES/AS E ARTISTAS

Carta: 1 a 20 de 562
Remitente/s:
LUÍS SEOANE
Destinatarios/as:
ANDRÉS PERCIVALE
Destino
Montevideo
Ficha descritiva
[Carta mecanografada con correccións manuscritas]

Localización física
Fundación Luis Seoane


Sr.
Andrés Percivale
MONTEVIDEO

Estimado amigo:

Agradezco a usted todo cuanto vino haciendo por la venta del cuadro Hombre frente al mar, tenía entendido que era un asunto ya liquidado y por tanto no se me hubiera ocurrido preguntar por él en ninguna oportunidad. Efectivamente, he pintado mucho, quizá desigualmente, a vías de ensayo y en general estoy contento. Es probable que este año haga una exposición en Buenos Aires.
Puede usted quedarse con cualquiera de las telas mías, yo quizá propondría, de acuerdo con Colmeiro a quien le hablé de esto, uno de los cuadros de la exposición en esa, que yo estimo particularmente y que creo me representa bien que es Figura de leyenda, que llevaba el número 19 del catálogo. Creo que es característico mío y por otra parte es probable que quede bien en su galería. Tengo mucho que agradecerle a usted por lo que hizo por mí en Montevideo, y por la propia estimación que me dispensa, como para ponerle precio. Gíreme usted lo que crea conveniente, de acuerdo con sus posibilidades y con las modestas de la obra que le envío, siempre que sea conforme a su aval esta obra , porque sinó usted mismo puede indicarme otra cualquiera.
Le dije a Torrallardona lo del Salón del Ateneo. Creo que con bastante ahínco para esa exposición.
Con saludos a los amigos todos de ahi, a quienes recuerdo, afectuosamente se despide su amigo.

[Seoane]
.

Remitente/s:
HÉCTOR RAURICH
Destinatarios/as:
LUÍS SEOANE
Orixe
Salamanca
Ficha descritiva
[Carta manuscrita]

Localización física
Fundación Luis Seoane

Salamanca, septiembre 27 [¿?]

Queridos amigos:

No es que recién me acuerde de vosotros; es que sólo ahora dispongo de la calma necesaria para poneros unas líneas. Este viaje express en el que ni siquiera acabo de soslayar, me desazona y disgusta conmigo mismo. Yo hubiera deseado quedarme algunos meses en cada tramo de la escala. O algunos días que como los de Santiago significaron meses o todavía algo más hondo que el tiempo, una amistad como la vuestra. Pero comprendo, por otra parte, que esto es imposible. Creo con todo salvar alguna cosa de esto –a mi pesar– via crucis turístico. He ido enhebrando una visión de conjunto de ciudades y catedrales. Y he seguido con obediencia católica el magnífico itinerario de Manteiga. Atención: que voy a decir un disparate: lo que me ha cautivado más en el, no es Finisterre, ni Betanzos, ni el Ferrol; es Camariñas y Mujía. Posiblemente en esta impresión predomina cualquier accidente, pero es así, en todo caso, es la consecuencia del ritmo del viaje reñido con el alma del paisaje. Coruña es alegre como ninguna de las ciudades españolas que hasta ahora he visto (espero ponerle unos tonos más cálidos cuando regrese de Andalucía) tiene un aire barcelonés y espíritu de Francia. Pero Santiago puede estar tranquilo quien llega a amarla, le guarda siempre fidelidad esencial. Coruña para pasar como una aventura galante.
En León, marqué el más absoluto grado de la indiferencia, exceptuadas, naturalmente, la Catedral y en particular, la Colegiata de San Isidro, gracia románica, maravillosa de ingenuidad y de misterio, que prolongó idealmente mi estado en Compostela. En Burgos, la comprensión y el asombro, me quemaron toda la emoción. He vuelto a leer a Warringer. A Salamanca, apenas he terminado de llegar.
Como podéis apreciar, nada interesante. Un film pasado por un premioso operador y la melancolía de partir antes de haberse detenido.
He recibido algunas noticias de Buenos Aires, que conforman las perspectivas de que hablamos. Posiblemente, haya de marcharme antes de lo que pensaba, quizá unos quince días, es cuestión del barco. Esto me hizo dejar a prisa Coruña y sacrificar el norte al gótico . De Cebreiro, con quien estuve dos veces, y de quien hube de despedirme por carta, me traje una grata impresión: es arbitrario, cordial, sincero y talentoso. No pude conocer nada suyo, pero el da idea de un temperamento artístico fuerte y personal. Y por ahí, ¿qué ocurre? ¿Se produjo algo en la Universidad, a raíz del Estatuto? Envió Maside un cuadro al salón de otoño. ¿Qué hay del viaje de Manteiga a Madrid? Espero veros pronto, aunque sea en fotografía (¿cómo salieron?). Pero cualquiera sea la fecha de mi partida, haré la prometida escapada. Dadle de mi parte un estrecho apretón de manos a Maside y recibid un abrazo de vuestro amigo

Raúrich

Saludos a Eiroa
.

Remitente/s:
AMPARO ALVAJAR
Destinatarios/as:
LUÍS SEOANE
Orixe
Xénova
Ficha descritiva
[Carta mecanografada con firma autógrafa]

Génova, 6 de febrero, aproximadamente

Apreciado Seoane:

Desde mi salida de Roma es ésta la primera oportunidad que tengo de ponerte al tanto de lo poco que con respecto a tus encargos he podido hacer hasta ahora. No sé si sabías el itinerario mío. Te lo resumo. Santos, Río, Las Palmas, Lisboa, Barcelona (donde no bajé, por supuesto), Génova, Alejandría, El Cairo, Beiruth, Damasco, Atenas, Nápoles, Roma, Florencia, Venecia, Milán, Génova y de aquí a Francia, sin contar lugares menores como Asís, Verona, etc. Esto te dirá que hasta Roma nada pude hacer, y de Roma aquí anduve corriendo. Vamos al grano.
En Roma, donde estuve solamente tres días, puedo decir que aproveché el tiempo. La misma tarde que llegué le daban un banquete en el Círculo de la Prensa al director de la Casa de Descanso del Actor, con motivo de un premio recibido. Es comediógrafo y escritor. Me invitaron y comí con un grupo bastante grande de autores italianos. Al día siguiente me puse en campaña para hablar con Fernando Birri, para quien tenía dos cartas, una de Arturo y otra de Omar del Carlo que es muy amigo de él. Ya con Alessandro di Stefano, autor muy vinculado con el teatro y el cine, y también con la televisión por intermedio de su hijo que es director en esto, había hablado el día anterior acerca de las posibles ediciones, etc., pero naturalmente no veía la manera de informarse de modo concreto en tan poco tiempo. Felizmente di con Fernando que vino a buscarme al hotel. Le dije que me interesaba tener un punto de vista general con respecto de la posible edición de Botella al Mar en Italia, precios, etc., que me diesen una primera idea antes de averiguar en París, y luego, al volver a Italia ir al detalle. Fernando me dijo que hace cosa de un año había estado en Roma una muchacha Marta no sé cuantos, que publicó en Botella al Mar y que es amiga suya, con el mismo encargo de Arturo. Que él la puso en contacto con Darío Puccini, traductor de casi todo Alberti y del Canto General de Neruda, y que dirige para una de las editoriales romanas una colección de novela. Esta muchacha le dejó a Puccini la colección de Botella al Mar, habló del asunto muy en serio, y desde el momento en que se fué “no se supo más”, cosa que al parecer le dio a Puccini la impresión o de una falta de seriedad o de que no supierais muy bien qué era lo que queríais hacer. Fernando trató de que yo viera a Puccini, pero fué imposible por falta de tiempo. Tanto Fernando como el otro trabajan como negros. A Birri le premieran dos películas, una de ellas con el primer premio en el Festival de Bruselas (son cortos metrajes), trabaja como director y ahora también como actor. Te doy aquí las direcciones de ambos, por si quieres en algún momento, y puesto ya en antecedentes, escribirles tú. Fernando Birri: Piazza di Spagna 9, Scala B, int. 1. Darío Puccini: P. Clodio 29. F.
Ahora bien: me parece que esta muchacha cuando habló con Puccini no supo explicarle muy bien de qué se trataba y hay aquí un equívoco. La impresión, tanto de Puccini como de Fernando Birri, era la de que vosotros queríais que un editor de Roma tirase aquí Botella al Mar con su sello editorial, o con el de él y el vuestro, en edición bilingüe, para vender aquí, o aquí y en Buenos Aires. Lo que yo te entendí es que queréis hacerlo aquí, pero poniéndose uno en contacto directo con el impresor y no entregando la colección en manos de otro editor, que naturalmente se llevaría su parte. Además habían entendido que se encargaría de la Colección Puccini (creo que es muchacho serio y de valor, de familia vinculada desde hace mucho con la literatura). También asegura todo el mundo que si en Buenos Aires se vende poca poesía, en Roma y en general en Italia no se vende ninguna. Tal vez poniendo la colección en manos de Puccini, que la haría prologar por altísimos representantes de la poesía italiana y traducir por gente responsable, tendría cierto interés para la crítica, pero ven un inconveniente en el hecho de que la calidad de las cosas publicadas en la colección decae a ojos vistas. Como te digo, no pude ver a Puccini; dejé los datos necesarios en manos de Birri, diciéndole que lo necesitábamos primordialmente, antes de hablar para nada del asunto, ni en serio ni como proyecto, eran precios; precios de imprenta, encuadernación, etc., y de traducción. También las condiciones en que otro posible editor se haría cargo de la colección. Espero respuesta de Fernando en París, de acuerdo con lo que le diga Puccini. Me resultó muy difícil aclarar las cosas, en especial la interpretación de Puccini acerca de lo que queréis hacer con la colección, puesto que ellos toman la cosa tal como la planteó la señorita Marta X, y yo no estaba segura de haberte interpretado bien. Dejé, pues, las cosas sin aclarar, puesto que nada se pierde con tener los datos que Puccini dé y yo no tenía tiempo de encontrar otro por mis propios medios. Como sabes, las imprentas están en provincias; en general los editores de Roma imprimen también en provincias. La búsqueda directa de datos requeriría un tiempo que yo en Italia no tuve, pero que si vuelvo (cosa, como ya te dije, probable) tendré. Puccini, te repito, tiene la impresión de falta de seriedad, y creo que a eso se debe que no haya buscado un minuto para hablar conmigo, sacándolo de donde fuera.
En cuanto a esa recopilación sobre cine italiano y francés, de que también me hablaste, puede hacerse. Tanto Birri como Di Stefano, que es amigo mío de Buenos Aires, hombre serio y con muchas amistades aquí, me prestarían toda clase de colaboración. Ambos (cada cual por razones distintas) consideran importante comenzar lo referente a Italia con una reseña, aunque sea breve y crítica, de la época de pre-guerra (llamémosla así). La Cinemateca de Roma, me dijo Birri, es bastante mala. Pero, naturalmente, estas son cosas para concretar cuando yo haya visto el panorama francés y averiguado qué demonios puedo hacer y dónde podré encontrar un trabajo que me permita vivir. No puedes imaginarte la enormidad de dinero que cuesta la vida aquí. Todos mis cálculos se han venido abajo y cada día surgen nuevas circunstancias que me desbarajustan el presupuesto. Es posible que Birri vaya pronto a filmar a París, donde volvería a verlo. Quedó en escribirme, de todas maneras, por el asunto de Botella al Mar, y de estar pendiente de cualquier oportunidad de trabajo que pueda surgir para mí en Roma, donde sí podría asistir a los cursos del Seminario de Arte Dramático y a los de la Escuela Cinematográfica, que con respecto de la de París tiene la ventaja de la práctica prevaleciendo sobre la teoría, que prima en la de París. En cambio la Cinemateca francesa es importantísima. Todo puede hacerse. Conversando con Birri, llegamos ambos a la conclusión de que si bien en lo relativo al cine italiano todavía está sin “explotar” la “documentación y la información”, ambas abundan en lo referente al cine francés, y que posiblemente tuviese interés tocar el cine italiano de la manera en que hablamos en Buenos Aires y el francés haciendo un resumen crítico, trazando un panorama general y situando todas las corrientes de los últimos años para recogerlas en su actual desembocadura. Te escribiré acerca de todo esto desde París. De momento estoy preocupada por el aspecto monetario de la vida. No olvides que si comenzáis a editar cosas “de interés general” o a traducir nuevos autores franceses o italianos, yo puedo ponerme en contacto con ellos e incluso traducirlos. Hay teatro nuevo que tal vez conviniera tomarlo a tiempo. Tengo entendido, por ejemplo, que unos jóvenes de Buenos Aires solicitaron de Prevert permiso para traducir su poesía, y Prevert, muy asombrado de que en Buenos Aires se interesasen por él, les mandó el permiso a vuelta de correo. Hace de esto un año, y “nunca más se supo”. Está el teatro de Prevert, está el de Ionesco y otras cosas que tal vez no hayan tomado aún las demás editoriales. En novela sucede lo mismo. Piensa en el asunto y contéstame. Aclárame si yo había entendido bien tus proyectos sobre Botella al Mar. Si vuestra nueva editorial marcha con comercial normalidad, puedo haceros de agente y comprar derechos antes de que sean acaparados por los agentes de Buenos Aires. Pero te vuelvo a repetir que la experiencia de la gente de aquí es que las cosas en Buenos Aires nunca terminan de hacerse y no toman muy en serio lo que uno les diga. Si se quiere lograr algo hay que demostrarles serenidad, resolver el problema del pago regular de derechos de autor y desarrollar las relaciones a un ritmo normal. Luchan mucho por la vida y cuando piensan que se les hizo perder tiempo, no es que se incomoden, pero tratan de no seguir perdiéndolo. Esa es mi impresión, y tú serás el primero en comprender que así son más difíciles las cosas. En cuanto encuentre un alojamiento en París comenzaré la campaña de Francia, sin abandonar las relaciones con la gente de Italia.
Contéstame de momento a la dirección de mi padre: César Alvajar. Para Amparo Alvajar, 78, Rue d´Assas. París VI. No dejes de escribirme para poner al día tus proyectos.
Dile a Arturo que al fin y al cabo no me despedí de él y que lo siento mucho. Dale un abrazo. Que me escriba.

Saludos cariñosos a los Baltar, un buen recuerdo para ti y para Maruja un gran cariño.

Amparo

En estos días ando con una borrachera de escultura y sobre todo de pintura. Por si algo faltaba, vi en Milán cien cuadros del Museo de Arte Moderno de Sao Paolo. Tengo la cabeza como un punching ball.

Luís Seoane.
Bartolomé Mitre 3793, 2º, F.
Buenos Aires.
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Remitente/s:
JOSÉ GONZÁLEZ CARBALHO
Destinatarios/as:
LUÍS SEOANE
Orixe
Vigo
Ficha descritiva
[Carta manuscrita]

Localización física
Fundación Luis Seoane

[s/d]

Mi día de llegada a Vigo
(Impresión con aire de carta)
Amanecía cuando entramos a Vigo. Agazapadas en la bruma, alcancé a ver dos islas vigilantes, entre las que el Laennea pasaba silencioso. Y apareció la inmensa bahía en un profundo éxtasis de plata: y pálidas luces, barcas a velas deslizándose rápidas sobre el agua y el círculo erguido de la costa. Manuel Colmeiro, el pintor gallego que bajaría en El Havre, iba enumerando las poblaciones y a su vez despertaban, iluminándose. Ahora la luz es rosada, azul, verde. Y yo vuelvo a mi infancia, cuando mi padre, de sobremesa, hablaba de la ría natal. [Quise entrar a España por la puerta de Vigo y aquí estoy, con llanto en los ojos, dispuesto a que echemos una parrafada, tierra de mis mayores. Así decía entre mí, oyendo a Colmeiro, su emocionada enumeración, sin responderle palabra. Veíame como ser imaginado más que real. Este era yo; el que soñé este viaje. Y lo realizaba. Lo soñé de niño, oyendo a mi padre hablar de tu hermosura, oh Vigo. Después lo soñé, tocada el alma de nostalgias y anhelos. Lates en mis venas, tienes una afirmación de tiempo en mi sangre. Y ante mis ojos despiertas, ciudad marinera, en un círculo que me va abrazando. Tus techos rosados, tus casas de piedra, tu vegetación generosa. Ondula el terreno en un movimiento equilibrado musicalmente. Y siento la embriaguez que se experimenta cuando nace un amor. –Que al morir– rezo– me cubran con sábanas de este aire balsámico y anide en mis oídos esta música de rumores. Y tú me respondes con tu mañana de generosos augurios, vieja ciudad, anterior patria mía.
Ya cae la planchada. Estamos descendiendo. Pienso que deberían tocar el polvo del suelo y persignarse con él. Y me oprimen de pronto las manos de Paco Fernández del Riego, el gran escritor amigo, que me presenta al poeta Emilio Álvarez Blázquez. Me llevan del brazo. A no ser así, sabedlo, caería, que la emoción me acorta las fuerzas. Pero me reconforta el almuerzo, al que se uno el poeta Celso Emilio Ferreiro, otro gallego de ojos azules. Comemos ostras y centolla, rociados con vino del ribeiro. Del Riego hace alarde de erudición nombrando peces y mariscos. Para el café, subimos en automóvil al parque del Castro. Desde allí veo la bahía a la inversa de mi entrada a Vigo. Comprobaré más tarde que desde cualquier ángulo que se mire, la bahía, su agua de un alucinante verde, se contempla siempre. Las gentes llevan grabada en sus ojos esta natural grandeza. Y la lírica niebla que es frecuente a la distancia. Tu padre nació hacia allá –habla Del Riego extendiendo el brazo– en el Valle Miñor, puedes ir en tranvía.
Y regresamos, ya sin el auto, descendiendo con lentitud la pendiente llena de sorpresas, entre residencias envueltas en un hálito virgiliano que invitan al ocio, a la labor creadora. La tarde resplandece. Los pinos extienden su umbrosa cabellera. Hay pájaros que cantan con cristal tan puro que obligan a callar. La claridad es también un cristal purísimo. Cierto es que hablamos de poesía, de acuerdo todos en que el nombre de Antonio Machado se hermana con el de Fray Luis. Un clásico. Conjúgase todo en una misma atmósfera: el paisaje, estos hermanos sin apuro, la conversación. Inesperadamente, oigo mi voz, digo que ni a la hora de la siesta callan los pájaros y mi voz no disuena en el ámbito, entre estas casas, en la pendiente que conduce al centro animado de Vigo, bajo esa luz que es fresca y cálida, nueva y antigua. Entonces me siento inauditamente dichoso y quedaría sentado sobre una piedra, como esa mujer que toma el sol, la cabeza cubierta por un pañuelo oscuro. Oyendo al tiempo. Mi padre me dice desde mi corazón: “Está bien, hijo mío”. Y le respondo: “Sabes que vine a encontrarte en tu tierra, porque no era posible tanto tiempo sin verte”. ¿Sería exagerado decir que voy sabiendo quién soy, que comprendo mejor cuanto pienso, con estas cosas? A mi lado mis amigos, seguimos andando. “Sí, –dice del Riego– la austeridad de Machado se encuentra sólo en los clásicos...” Y un jilguero alza su voz, levantándonos en su trino, sosteniéndonos en el aire un instante en que el cálculo del tiempo se pierde y puede ser eternidad.

González Carbalho

Querido amigo Seoane:

Vd. me pidió las impresiones de mi primer día en Vigo. Aquí van. No reflejan sino una parte de lo mucho que siento. Vd. se sentirá deseoso de estar con nosotros. Y Maruja también. Los hemos recordado con verdadero cariño. Aquí los siento, en toda esta maravilla de carácter y de color que es Vigo. Me he deleitado andando por la ciudad, solo, viendo las sardineras a las que siempre se acerca un gato ilusionado. Me encanta ver como camina la gente, su ritmo, por las pendientes. He visto mujeres con verdaderos huertos en la cabeza. Qué tema las verduleras para pintar! La gente aquí es excepcionalmente hermosa y buena. Hablar por las calles con alguien es recibir una atención. Si les viene bien, háblenle a Maceira y a Angelita diciéndoles que los recuerdo a cada paso. Un abrazo para Vds. de

González Carbalho
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Remitente/s:
ARTURO SERRANO PLAJA
Destinatarios/as:
LUÍS SEOANE
Ficha descritiva
[Carta mecanografada con firma autógrafa]

Querido Seoane:

Aprovecho una tarde de domingo, tranquila, municipal y espesa, como es de rigor, para poder quedarme en casa y tener un mínimo de tranquilidad para contestarte aunque casi no sea necesario, ya que cuando llegó tu carta has debido de recibir tu otra mía, que sin ser contestación, si lo era. Pero de todos modos, me complazco en volver a escribirte ahora aunque no sea más que para desearte muy felices pascuas, con Maruja y tu familia y darte con ese motivo un abrazo a corto plazo, que yo le quisiera muy corto –el plazo– tanto por el gusto de verte como por el negocio.
Tiene de malo el estar tan alejado, que aún para estar de acuerdo resulta incómodo. Lo digo porque según tu carta todo anda como habíamos previsto y aún, en cierto modo, mejor. Coppola, efectivamente –ya te lo decía– me ha escrito; pero ni él ni tú me dais más precisiones. Lo cual, en principio no tendría importancia de no ser en lo relativo a otras gestiones que yo pueda hacer aquí. Por las mismas razones –levantada la liebre, como dirían ahí los porteños– que tú señalabas para concretar las gestiones tuyas para ampliar el capital, no me ha parecido hasta ahora prudente hablar con Usía. Pero lo haré, puedo hacerlo si tú crees que ya hora. Por mi parte –y el consultar tu opinión sobre este punto es el motivo central de esta carta– creo que también es mejor dejarlo para última hora, para cuando pueda hablarla de algo lo más concreto posible, como ser un plan mínimo ya determinado, fecha de tu llegada, monto del capital inicial, etc. Es más, si fuera posible –quiero decir: si tú lo consideras posible y oportuno– yo no le hablaría hasta que tú estuvieses ya aquí, estuviésemos ya en plana marcha, con algo entre manos. Por lo mismo que, en principio, tengo mucha confianza en esa gestión (lo malo sería que fracasase a pesar de mi confianza) creo que sería mucho más eficaz, de mucho mejores resultados haciéndole así como te digo. Todo el conjunto de circunstancias aludidas y muy principalmente el hecho de que tu llegada segura, creo que darían un aire de empresa lanzada que evitaría, por lo mismo que media mucha amistad personal, todo carácter ambiguo, en lo que a mi sola capacidad de negociante pueda él ver y que seguramente le llevaría a creer que, aunque de buena fe, yo no conseguiría hacer nada porque pensaría que son ilusiones mías, desconocimiento de lo que es eso etc., cosa que siendo ya dos, aludiendo a tu experiencia editorial, no conociéndote personalmente y estando recién venido a París para eso aumenta la verosimilitud y la realidad del asunto en proporciones muy grandes. No sé si he conseguido explicarte bien lo que pienso, pero no tiene mayor importancia. Si la tiene, en último término, que tú me digas qué te parece mejor –para obrar en consecuencia– que le hable desde ahora o que espere a tener noticias tuyas más precisas o incluso a que tú llegues. Dímelo, pues, y haré como te parezca mejor.
Otra cosa: lo del impresor español, si es cierto, es como te imaginas una cosa de la mayor importancia. Por lo tanto, si sabes la dirección, dámela para ir a verle enseguida. Si no la sabes, dime como se llama y porque vía te parece que puedo intentar localizarle. La galería de los catalanes que te hablaba ha hecho ya una primera exposición con las litografías de Clavé ilustrando el Cándido de Voltaire. Un éxito, por lo menos aparente. Es esa un liebre que corre mucho y que por lo tanto creo yo que en lo posible tendríamos que empezar a correrla cuanto antes. De lo del viaje de los Dieste, no sabes la alegría que me ha dado. Me ocurre con ellos que a fuerza de querer escribirles como es debido, es decir, con toda la calma y sosiego que querría yo poner con ellos, aún es la hora que no les he escrito. Y aunque estoy muy seguro que ellos no me lo tomaran en cuenta yo me lo tomo a mí mismo, ya que por mi culpa estoy sin noticias directas de ellos desde un horror de tiempo. Dales de mi parte un gran abrazo y diles que ahora, aprovechando las vacaciones que comienzas dentro de tres días les voy a escribir largo y tendido. De todo cuanto me dices acerca de Paralelo 50 y de lo del maldito Avila Camacho, te agradezco enormemente. Y más aún si a pesar de todas las dificultades logras dar con algún ejemplar del librito en cuestión.
Manolo Ángeles llegó y ha tenido –como suelo– una suerte punto menos que increíble. Picasso le acogió con la misma amistad que ya tenía de antes, lo cual, como te imaginas, es cosa de importancia. Para darte idea hasta el punto de esa amistad sólo te diré que la última exposición de Picasso, la de las cerámicas, que tanto ruido está haciendo, se la confió a Manolo en lo que al montaje de la exposición se refiere. Por otra parte, este condenado gitano de Manolo ha revivido no sé que antiguas amistades y ha dado con un taller independiente, pero perteneciente a su vieja amistad, que se le alquila y además le da pensión, todo ello no muy caro: no le saldrá con comida y ropa limpia por más de 22 o 23 mil francos, lo cual ahora es realmente muy barato y mucho más si se tiene en cuenta la imposibilidad absoluta de encontrar otro alojamiento en París que el de hoteles. Te lo digo por lo mismo que subrayo la dificultad: a pesar de ella ya estás viendo que no es imposible.
De los dibujos e ilustraciones prometidas, aunque siempre prometidas, los puñeteros pintores no acaban de reunir el primer envío. Creo que ahora con las vacaciones por delante y con la oportunidad de ocuparme yo directamente podré hacer el primer envío enseguida. Lo de La Nación y La Prensa ha sido una mala noticia, ya que me disponía a enviarle a Mallea unas notas acerca de exposiciones –Picasso, Miró– que es magnífica y que ha sido un éxito, ya que era la primera que hacía aquí después de la guerra –teatro– etc. De todos modos, acaso lo haga, pues creo que tendría interés para ahí. Si algún día tienes humor como para preguntarle por teléfono a Mallea si a pesar de todo le interesa algo por el estilo, me gustaría saber lo que te dice.
Y termino con la información que me pides acerca de cambios. Cuando yo llegue, no pidieron nada relativo las divisas que traía cada cual. Y en principio, tengo entendido que sigue la misma disposición. Pero como en ese terreno las disposiciones suelen variar todos los días, lo que me parece aconsejable es lo siguiente: traer una cantidad –mínima– en divisas dispuesto a declararla si te piden que lo hagas –lo cual suele ocurrir, digo lo que digan a ese respecto– el día antes de llegar a puerto y el resto de extranjis. Dada mi experiencia personal, lo mejor es traer francos suizos, que siguen siendo una moneda muy fuerte y, sin embargo, menos molesta en cuanto a la vigilancia central, etc., que el dólar. El franco suizo se ha cambiado aquí –cuando yo tuve oportunidad de hacer el último cambio– a razón de 114 francos de aquí por uno suizo –y eso teniendo la clara sensación de que por tratarse de una cantidad muy chica me robaban el cambio. No creo que sea difícil obtener 120 o cosa así por cada franco suizo. Para completar este capítulo haría falta saber lo que te cuestan ahora ahí los francos suizos, pero eso tú lo puedes ver –y eventualmente– tratar de obtener una parte al precio oficial de ahí, que yo sé que en ciertos casos se puede hacer, aún cuando yo no pude, lo cual te dará una diferencia que una vez traducida será de consideración. Aunque mucha gente es partidaria de eso, yo no creo que te convengan los famosos travelers cheques (supongo que se escribe así) que aún cuando son moneda fuerte, están más controlados. Para gente como nosotros –salvo que el plural no te corresponda si acaso pensáis venir con una fortunita– me parece que sigue siendo la mejor la manera aldeana de traer tus billetes suizos contantes –aunque no sonantes– sobre los cuales en cantidades no grandes como digo no hay nada más que la molestia de cambiarlos– y no hay tal molestia porque hay gente que no se dedica más que a eso. Nada más de política financiera.
Entérate –o, si te has enterado ya, entérame a mí– de como piensas venir, quiero decir en barcos de que compañía, etc. y a que puerto piensas llegar. Si en iguales condiciones puedes llegar a Le Havre, sobre ser más barato, ya que está mucho más cerca de París que los otros puertos, tendría la ventaja de que, salvo imprevistos, si se la fecha precisa en que llegáis, os iría a buscar al puerto y trataría de echaros la clásica mano en el desoriente primero de cuando se llega por primera vez a un país que no se conoce, como, según creo, es vuestro caso. De no ser así, dime de todos modos adonde cuentas llegar y yo veré si me es posible ir de todos modos. Y nada más. Contéstame enseguida –el porvenir es nuestro– con el único inconveniente de que el tal no se acabe de hacer presente.

Un abrazo fuerte para los dos de vuestro

Arturo Serrano Plaja
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Remitente/s:
ARTURO SERRANO PLAJA
Destinatarios/as:
LUÍS SEOANE
Ficha descritiva
[Carta mecanografada con firma autógrafa]

Mi querido Seoane:

El mismo día que por Colmeiro tuve noticias indirectas tuyas y supe que todo seguía en pie, me llegó por la tarde tu última carta. Colmeiro, aparte de por otras cosas que luego te diré, me pidió que le diese mis impresiones para ti acerca de nuestro famoso negocio y así es posible que muchas de las cosas que haya de decirte aquí ya las sepas por él. Ocurre que luego no he podido volver a verle, como yo hubiera querido, porque he tenido una recaída de gripe de lo más molesta que me ha tenido días en cama. Bueno, así pues, voy al grano de la editorial.
No sabes la alegría que me ha dado saberte ya en marcha o, al menos, con el pie en el estribo. Como tú dices, ese trascaluerdo –me gusta mucho esa palabra– a veces nos pilla a todos, celtas o no. Pero en este caso, y no sé yo si será la gana de que todo salga según lo deseo, yo por mi parte no veo en todo sino señales para ser optimista. Me dirás acaso que en que me fundo para serlo y no sé si estaré en condiciones de decirlo muy por lo claro, ya que la realidad americana (fíjate que ya empleo esos giros realistas de comerciante nato) no la conozco ya. Pero sí sé que aquí lo único que se hace, o poco menos, son ediciones de lujo, lo que quiere decir que en alguna parte se venden. Creo haberte hablado del último libro ilustrado por Clavé –Cándido, de Voltaire– del que se han hecho sólo 250 ejemplares de los cuales los más caros a 20 mil francos y los más baratos a 12 mil. Claro que la firma de Calvé se cotiza ya de una manera un poco excepcional (para darte idea, te diré que un decorado para un ballet de Londres que le han encargado se anuncia, por la compañía, de la siguiente manera: “decorados de Picasso, Braque, Matisse, Clavé, etc”). Pero con Clavé, al menos, para algunas cosas contamos.
Por otra parte, la idea yo la siento que está al caer en manos de mucha gente y que si acaso no ha madurado, ya es únicamente por lo que nosotros podemos tener: “la experiencia americana”. Por otra, lo de Ussía, cada vez estoy más convencido –aunque todavía no le he dicho palabra– de que le interesará: tanto por ser nosotros quienes se lo propongamos como por el hecho en sí, que representa para el una oportunidad de hacer algo interesante con su dinero o el de su mujer –que tiene tanto o más que él–. Por otra, aún, tengo ya apalabrado un negocio y es el siguiente: Octavio Paz, poeta mexicano, a quien debes conocer de oídas, tiene en este momento terminado un libro de poemas. Desea particularmente editarle este año, porque este año hay en México un concurso nacional de literatura y dado que ya han tenido el premio Alfonso Reyes y las dos o tres personas susceptibles de concurrir con él, tiene muy buenas esperanzas de obtener el premio. Estaba incluso dispuesto a editarlo él de mala manera si en Buenos Aires no encontraba editor. Entonces yo le he pedido que aplace todo unos meses para editarlo nosotros y él está de acuerdo. No necesito subrayar la importancia que tendría para nosotros iniciar nuestras ediciones con un libro que sobre ser bueno en sí mismo, fuese un premio nacional en un país de América. Las señoras con quienes contamos, etc. No te voy a hacer el artículo, pero creo realmente que es muy importante. Por otra parte aún, he conseguido ver a Claire Coppola –luego te diré porque digo he conseguido– y tras una conversación con ella muy a fondo, todos mis cálculos psicológicos acerca de esto se han visto confirmados. De acuerdo con ella, yo voy a escribir a Coppola insistiendo, haciendo presión para que echamos a andar en esto, de manera que hay un indicio más de que esa posibilidad se realizará. Yo sé que, al parecer, está realizándose la venta en lotes de la quinta de Ramos Mejía de la madre de Horacio lo cual debe de darle a él una suma muy importante. Si a eso unes de nuevo Zervos, le ha dicho a Claire que Coppola debe venir, que él le daría trabajo, y que la misma Claire, por muchas y sutiles razones, desearía más bien eso, creo, terminará por andar, pese a lo suelto y alocado e inconcreto que a veces es Horacio. No te digo nada si además de todo esto tú ves la posibilidad de añadir a nuestro negocio el ramo de libras de texto.
Concretando: más optimismo que nunca. Y, por lo tanto, más apremio que nunca para que acabes de llegar de una vez, condenado. Ocurre que Ussía lo mismo puede estar aquí quince días más que siete meses. Naturalmente, yo sabré la noticia de su viaje siempre con tiempo suficiente para hacer yo la gestión si veo que aún no estás tu en el horizonte que se va a ir sin que hayas llegado tú; pero prefiero, y de acuerdo a tu carta, tú también, que estés aquí para lanzar entonces toda la artillería gruesa. Y de ella creo yo que sería particularmente eficaz si al llegar tu puedes traer, de Coppola, algo más que una promesa vaga, como las que él suele hacer. Por eso, en ese terreno, cuanto puedas concretar, será más que importante. Claire se va el día 20 de modo que va en avión, llegará el 22. Si para esa fecha aún te has embarcado, trata de ver de nuevo a Coppola –a quien yo, por mi parte, voy a escribir –por Claire o directamente– para tratar de atar cabos hasta donde sea posible. De serlo, sería también bueno que estudies y aun realices, si es posible, algo de la parte legal del asunto. Eventualmente, Baudi, por ti y por mí, creo que podría arreglar las cosas de la manera más fácil, cómoda y simple. Tú lo verás. Por mi parte, y siempre sobre la base de tener tú y yo la responsabilidad técnica del asunto, tienes carta blanca para hacer y deshacer si algo hay que se pueda ya hacer o deshacer en mi nombre.
Bueno, ahora otras cosas: Primero, lo de la imprenta: la famosa gripe me ha impedido hasta ahora hacer nada. Cuento informarme en esta semana –hoy es domingo 6–. En cuanto sepa algo, te lo diré.
De los Dieste, no sabía o no me imaginaba que su viaje fuese ya cosa al caer. Acerca de esto, por ti, por ellos, por Coppola y por mi voy a darte algunos detalles importantes. Colmeiro llegó aquí, como tú decías contando con tener lo equivalente a 500 pesos. Pero resulta que Coppola había hecho eso con toda su irresponsabilidad y resulta Claire no tenía ya dinero suficiente –lo había invertido todo en sus compras y billete de avión, etc.– de modo que sol –ha podido ofrecerle los mil francos que Colmeiro ha rehusado. Es muy típico de Horacio hacer las cosas así sin contar con Claire, etc. Lo digo no por hacer una crítica inútil, sino por prevenir a Dieste, si aún hay tiempo para ello, de que yo no he recibido carta de Horacio ni sé nada de ese dinero, ni Claire me ha dado noticias de él. Y también que si tú has pensado contar con él en ese sentido, que precises bien todo, ya que él con la mejor buena voluntad es capaz de hacerte la faena que le ha hecho a Colmeiro. En todo caso, creo mejor que él te diga como se las arreglará él para mandar plata aquí y que ponga a tu disposición el mismo conducto, pero poniéndote a ti en relación directa con la entidad o persona que sea para que tú puedas atar cabos.
Tenme al corriente –pero hazlo de veras– de tus proyectos en cuanto a la parte material del viaje. Intenta informarte como mejor puedas acerca del punto de llegada que si es el Havre yo casi seguro podré ir a buscaros. Dime fechas. Luego como los barcos a veces se retrasan un día, dime porque compañía viajas para poder estar al corriente de la fecha de llegada desde aquí. Y en último término, cuando estéis tierra a la vista, infórmate en el barco mismo y telegrafíame desde a bordo diciéndome la fecha de desembarco para organizar yo mi plan de búsqueda. Del Ávila Camacho, siento haberte dado tanta lata. No recuerdo de nadie a quien yo le haya dado tal libro de no ser, creo, Melella. Si tienes oportunidad de ver a Cimorra, acaso pudiera ser que él lo tenga por la relación que ellos tenían con el editor. Si tienes noticias de lo de Parra, no dejes de dármelas.
Para terminar: te agradezco muy de veras el ofrecimiento de traer alguna cosa. Y así, siempre que sea con la condición taxativa –¿no se dice así?– de que luego arreglemos aquí –pero de verdad– me dispongo a hacerte algún encargo siempre que no te procure dificultades manifiestas, ya que suele haber muchas pegas. Así y aparte de esos dos pares de medias nylon –tamaño grande– que cuesten alrededor de 18 o 20 pesos. Y para mí –¡asómbrate!– si te acuerdas, me gustaría tener un libro de Borges: la antología de literatura fantástica o algo así que editó creo [manuscrito:] en Emset . Insisto en que nada de lo que pido es imprescindible y por si lo traes, no puede haber cuestión en cuanto que yo te devuelvo aquí todo. Ya es muy molesto encargarte cosas como para dejar la parte material de ella en suspenso. Muchísimas gracias de antemano. Abrazos a los amigos y para vosotros los muy impacientes de iros a buscar al Havre de vuestros

Arturo S. Plaja
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Remitente/s:
ARTURO SERRANO PLAJA
Destinatarios/as:
LUÍS SEOANE
Ficha descritiva
[Carta mecanografada con firma autógrafa e correccións manuscritas]

Querido Seoane:

Para empezar, te digo que escribo con una máquina que no es mía –la mía la tengo a limpiar, y por lo tanto habrá al final muchos errores que tu buena voluntad subsanará).
Finalmente llegué a París. Lo digo porque contando los 5 días de parada en Montevideo, he tardado 31 en llegar a Francia lo cual casi se aproxima al récord establecido por Cristóbal Colón. Por lo demás, aun cuando apenas hace cuatro días que he llegado; ya me he puesto en campaña: he visitado imprentas, tengo algunos datos acerca de los grabadores, he hablado con Claire, etc. Todo, como comprendes, por lo apresurado, un poco provisional y más a título de identificación que de verdadera información. Pero, por una parte, yo, ahora, como creo haberte anticipado, voy a irme afuera de París durante el mes de agosto; por otra, en ese mes, todo el mundo está fuera de París con lo cual muchas cosas no se pueden hacer y entre ellas ni siquiera conseguir la información un poco precisa que se podrá obtener en septiembre; y, finalmente, por la misma inestabilidad de todo, la que podría determinar que datos tomados ahora no sean válidos a comienzos de temporada, una vez que se produzca –según todo el mundo espera– un reajuste –uno más– de salarios, etc. Hechas todas esas salvedades, paso a decirte lo que hasta ahora he conseguido saber:
Anoche estuve cenando con Clavé y luego vi a la mujer de Palmeiro el cual no está ahora en París. Por Clavé, he sabido que Palmeiro recibió tu carta y la mía; y por el tono del comentario de Clavé comprendí que no puedes hacerte la menor ilusión en cuanto al taller de Palmeiro, que ahora vuelve a ocupar él, y que su oferta en Buenos Aires, mas debió ser de cazurro que de generoso –cosa, dicho sea de paso, que no me sorprende demasiado–. Además, en ese terreno –vivienda– las cosas ahora parecen que aún están peor de lo que yo las dejé, de modo que cualquier decisión que tomes ha de estar fundada en esa dificultad grande, salvo que tú veas otras posibilidades por alguna relación que pudieras tener aquí. De no ser así, me parece prudente que te hagas a la idea de tener que vivir por el momento en algún hotel y, una vez aquí, explorar tú mismo las posibilidades, conseguir para trabajar que algún pintor (eso no lo creo imposible ni siquiera difícil) te deje ir a trabajar a su mismo taller y estar dispuesto a soportar la molestia que todo eso signifique.
Como ves, empiezo por lo más desagradable. Pero me atengo a lo de los malos tragos, que cuanto antes, etc. Con respecto a Claire, ayer estuve con ella y el jueves, es decir, pasado mañana, sale en avión para ahí, de modo que caí justo. Tan justo que como yo vi que no disponían de mucho tiempo, por estar en los días de maletas, preparativos, etc., no pude hablar con ella, sino en líneas generales, dejándote encomendado la tarea de, en caso necesario, exponer tú con Coppola todos los detalles necesarios. En líneas generales, le expliqué nuestros proyectos y le di cuenta de mi conversación con Horacio; le insinué posibilidades, le hice ver las circunstancias favorables de toda índole que, dada nuestra situación y conocimientos en América, nuestra experiencia de todo ello, nuestras relaciones aquí y allí, etc. podríamos capitalizar; le hablé, también, de la colaboración que Horacio podría prestar a la empresa; le hablé –a pregunta de ella– de la cifra mínima de treinta mil pesos para empezar a cubrir por una o varias personas en forma de una sociedad, etc. En fin, le hablé en líneas generales, pero durante hora y medida y la impresión que saqué de la entrevista es la siguiente: creo que ha comprendido las posibilidades reales del asunto; habría, tal vez, que insistir, en este sentido, en el hecho de que nosotros no haríamos una editorial de aquí –que andan mal ahora– sino una editorial para ediciones de lujo, que son las únicas que andan bien; ve con mucha mayor claridad, según parece, que para Horacio es una posibilidad de trabajar y hacer cosas más interesantes que plantar árboles en Muñiz, lo cual para ella es de sumo interés, tanto por Horacio como por ella misma, ya que de trabajar él con nosotros, su propia labor justificaría los viajes de Horacio a Europa. Tratando de resumir, aun cuando ni ella dijo más ni yo mismo –dado el carácter un tanto apresurado de la conversación, le pregunté– creo que le ha interesado de verdad y que una vez en Buenos Aires, hablando con Horacio y con vosotros, como le pediré a Horacio que haga, creo que realmente se decidirán y pondrán, si no todo el capital, una parte sustancial. Repito que no es más que una impresión, pero fundada en toda una serie de reacciones y demás imponderables, como se dice, que no me parecen fuera de camino ni mucho menos.
En este sentido –de busca de capitales– los días en Montevideo me sirvieron para algo: estuve con Bergamin, quien es amigo de Ussia, y por el primero supe que el segundo, digo Ussía, llegará a Francia de nuevo hacia fines de septiembre lo más tarde; ya creo haberte dicho en Buenos Aires que tengo mucha esperanza en su posible aportación, de modo que considero una suerte que venga; yo sé que él me buscará en cuanto llegue, porque le dije a Bergamin, quien había de escribirle, que le anunciase mi regreso a Francia, de modo que estará al corriente de su llegada y enseguida hablaré con él del asunto y te diré lo que haya. De modo que, por el momento, con respecto a esto me siento tan optimista que ni considero necesario hablar con otras personas –posibles capitalistas– hasta ver qué resultados dan las gestiones ya hechas. En relación con todo esto, también las conversaciones con Bergamin me han puesto en contacto con algo que eventualmente podría ser interesante para nosotros, bien que indirectamente para no correr el riesgo de perder la independencia: no sé si sabes que en París existe una revista –La Licorne– en francés y en español que financia una señora uruguaya. Colabora lo mejor de París y hasta ahora la parte española la dirigía de hecho Callois; pero justamente ahora parece seguro que se encargue de ello Bergamin, de lo cual, en principio, no hay más que felicitarse, y mucho más cuanto que de una manera general y vaga me dijo que puesto que yo venía a París contaba conmigo. De ser realmente así, quiero decir, de tener yo alguna intervención en eso, siempre será para nosotros algo útil, usado con moderación por la consideración que antes hacía con respecto a nuestra independencia. De cualquier modo, esto es aún algo lejano y aleatorio que sólo te comunico por el gusto de comentarlo y nada más.
Ahora, como datos un poco concretos, paso a darte los que he conseguido de imprentas etc:
1.000 ejemplares de un libro papel ilustración, formato 25/10 centímetros y 32 páginas, 25.000 francos en papel couché.
1.000 ejemplares, 64 páginas formato 19/12 y medio, de 30 a 35 mil. Con relación de derechos de autor de los pintores: a veces hay para los marchands, a veces no hay en absoluto y en general se supone que hay tolerancia.
Para la composición en español, en principio, como en francés.
Reproducción de documentos de bibliotecas, museos, etc. no hay derechos y basta con una autorización que se obtiene en un lugar determinado.
Precios de papel: se necesitaría alrededor de 500 gramos por libro y los precios de las clases respectivas son las siguientes: papel Japón, 20 francos por hoja; Rives et Arches de 300 a 400 francos el kilo y de 10 a 15 mil francos la resma.
Encuadernación: por lo menos 50 francos ejemplar encuadernación en cartón tipo libro de arte.
Distribución: 30% a los libreros normales; una distribución tipo Hachette (monopolio de la distribución francesa) un 20 a 25% más.
De precios de taller de fotograbado de diversas clases, te mando el folleto tarifa que va con esta: me parece más cómodo que lo leas con Varela, que intentar hacer resúmenes de las diversas cosas, que serían incompletas; como verás, en la portada, hay escrito a lápiz una anotación que dice: “más un 5% de impuestos”. Es un poco complicado y hay que leer previamente las instrucciones generales acerca de las diversas categorías; pero supongo que tú tendrás cierta experiencia y que muchas cosas que para mí resultan complicadas, por tener que consultar y que muchas cosas que para mí resultan complicadas, por tener que consultar dos otros cuadros de la tarifa, quizá para ti –auxiliado eventualmente por la gente de López o Rossi– resultarán claras y normales.
Con eso termino la parte informativa. Repito que es más que nada una anticipación de datos que una verdadera información. Pero no creo que valga la pena insistir ahora en hacer una cosa absolutamente precisa hasta no estar tú aquí y ver entonces más de cerca todo el conjunto. A ese respecto, contéstame, por favor, como van tus cosas y dime si sigues considerando la cosa –digo tu viaje– lo mismo que cuando yo estaba ahí. En cualquier caso, dame detalles y dime si necesitas o necesitarás al llegar aquí alguna gestión que yo pueda hacer por ti.
De mis cosas particulares, he encontrado a mi chico lo menos mal posible, hasta el punto de que, por el momento, le han quitado el yeso hasta ver que resultados de la primera cura; de todos modos, tiene que hacer una vida llena de limitaciones físicas por el momento y dicho se está que ha enflaquecido y se ha desmejorado horriblemente, aun cuando tengo la esperanza de que este verano, con agua y sol, que le han recomendado, más el tratamiento interno especial, se reponga. Por lo tanto, hasta donde es posible, si no puedo decir que esté contento, al menos estoy menos deprimido de lo que esperaba. Todo el mes de agosto voy a estar en la dirección siguiente: La Merigote. Poitiers (Vienne), France. Te ruego que me escribas con la rapidez que te sea posible, dándome tus impresiones acerca de todo. En estos días, voy a escribir a Coppola diciéndole, entre otras cosas, que para todo lo relacionado con el asunto de las ediciones te vea a ti que ya tienes los datos que he podido recopilar, etc. Si te llega a llamar, como espero (o si crees útil llamarle tú a el) se me ocurre que será bueno hacer una reunión con carácter de tal para entrar en detalles de cómo se podría constituir la sociedad –desde el punto de vista legal– acerca del plan mínimo a realizar, etc., etc., comprendiendo en los etc., cuantos detalles te parezcan oportunos. O si, por el contrario, te parece mejor que tras la primera carta meramente alusiva que yo voy a escribirle, sea yo quien le exponga todo, dímelo. En el primer caso y con objeto de que Claire pueda asistir, como sé que al llegar a Buenos Aires tiene mucho trabajo, quizá fuese lo mejor esperar unos quince días y entonces escribirle a Coppola (Corrientes 3060) pidiéndole una entrevista para una noche, que es cuando Claire está libre, de no ser la buena impresión general que tengo de todo, salvo lo de tu presunto taller. ¿Cómo anda lo de Varela? ¿Estela va a intentar algo? ¿Lo ha hecho ya? Vuelvo a pedirte que me des noticias de todo y cuanto antes puedas hacerlo mejor.
Para terminar, creo que desde ahora debemos adoptar el famoso lema de Calderón: “A reinar Fortuna, vamos: no me despiertes si sueño”.
Saluda de mi parte a los amigos. A los Dieste les escribo en estos días. Un abrazo a Varela. Y tanto Maruja como tú recibid el mejor recuerdo de la amistad que mi segundo viaje a Buenos Aires me ha hecho sentir más íntima y cordial con vosotros y un fuerte abrazo en prenda del que cuento daros cuando me anunciéis vuestra llegada, que espero y deseo lo más rápida posible.

Arturo Serrano Plaja
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Remitente/s:
ARTURO SERRANO PLAJA
Destinatarios/as:
LUÍS SEOANE
Ficha descritiva
[Carta mecanografada con firma autógrafa]

Querido Seoane:

Cuando recibas estas línea, debes de estar por llegar de regreso ahí, Carlisky. Supongo que te irá a ver, sin contar las propias razones que él tenga, para hacerlo, de mi parte, y para dos cosas.
Una, la primera, es para entregarte el texto de un libro mío de poemas. Y con relación a esto quiero especialmente hablarte. El libro en cuestión es una especie de antología que yo he hecho de mis poemas escritos hace unos diez años y sólo publicados, algunos de ellos, en revistas, aquí y allá –nunca mejor empleada la expresión– y que hoy desearía recoger en un libro. Como ves, poco fruto para tantos años, y menos mal si aún se pudiera decir, poco y bueno. En fin, ese libro, que de pronto, por no sé que ansias, que espero a pesar de todo que no serán mortales, se me aparece ahora como de urgente e impostergable publicación (me refiero, claro está, a mis intenciones de hacerlo así), lo he mandado también a México.
Por una serie de razones entre las que se cuenta que nunca he publicado allí nada y el proyecto que alimento (ya te habrás dado cuenta de que todo proyecto necesita ser alimentado, como cualquier hijo de vecino) aunque no estoy seguro de que no se muera –y sería de hambre, en ese caso– antes de ponerle en práctica, de ir allí, a México algún día, con lo cual tengo la ilusión –un tanto cándida, es cierto– de que tener publicado ya un libro allí, me facilitaría las cosas. Releo el párrafo y veo que ha salido de un barroco casi incomprensible, de modo que le traduzco a lenguaje más llano. Digo que he mandado el libro a México con intención de que se publique allí, si es posible. Al parecer, por lo menos, no es imposible. Y por las razones apuntadas arriba, yo lo desearía así. Pero...
Pero, suponiendo que no cuaje mi proyecto mexicano, y tras de habértele expuesto –así como también las razones de mi preferencia en principio– te quiero someter el libro en cuestión, para preguntarte: ¿Hay ahí alguna posibilidad de publicarle? ¿Te parece publicable –total o parcialmente–? ¿Sería posible para ti en Botella al mar, hacer algo por mi libro? Por el momento, y por las ya repetidas razones de que estoy esperando a saber que pasa en México, no quiero más que preguntarte la cosa, así, en principio; porque, en principio, para lo de México, tengo buenas esperanzas –que algo es algo–. Mas supuesto que fracasaran ¿crees tú que se podría hacer algo ahí? ¿Crees tú que un prefacio que hiciese Bergamín facilitaría la publicación?
De otro modo, ¿sería posible publicar una parte del libro como la plaquette que vosotros mismos me hicisteis de Phokas el Americano? ¿El hecho eventual de hacerla ilustrar por alguno de los pintores de aquí añadiría alguna facilidad? De manera más precisa, si lo posible fuera sólo parcial, me gustaría, particularmente, que se publicase ante todo el poema que verás incluido y que se titula Lo que le sobra a la sepultura, muertos desconocidos y españoles vivos de hambre. Ha sido ya traducido en francés y en italiano, pero no sé si políticamente cabría hacerlo ahí. En fin, con respecto a todo esto, si tienes tiempo y ganas de contestarme, te lo agradecería muchísimo. Cualquiera que fuese tu contestación, naturalmente. Porque incluso si hubiera de ser por completo negativa, para mí sería útil en el sentido de intentar por todos los medios conseguir lo de México; por contra, si tú me dices que algo o todo podrías hacer ahí –independientemente de la fecha– me dejaría más holgura para tratar de resolver lo de México, puesto que siempre podría contar contigo. Repito, pues, que, por el momento, tu sola contestación de principio –y, por supuesto, sin que signifique ningún compromiso para vosotros, tendrá ya muchísima utilidad para mí y, en consecuencia, te ruego que lo hagas. Creo –y es un dato que te doy pensando que acaso pudiera facilitar la cosa– creo, digo, que Seghers va a publicar aquí una parte del libro en edición bilingüe. Aunque con estos cabronzuelos nunca sabe uno a que atenerse. Dejémoslo, por el momento, en que creo.
De la otra cuestión de que supongo que te hablará Carlisky, es lo siguiente: él tiene la intención de volver y la necesidad, para hacerlo, de ganarse aquí la vida. Me propuso hacer algo así como una academia para la enseñanza del español y, eventualmente, la literatura española, con algún punto de vista que quizá sea útil; por mi parte, hablando de todo ello, saqué yo a relucir el que fue un día proyecto nuestro, que algo se podría hacer que permitiese luego la edición de autor, etc. Como tú eres viejo experto en la materia, yo le recomendé que hablase contigo y hasta que vieseis si de algún modo pudiéramos trabajar en colaboración o cosa parecida. Él, Carlisky, parece persona muy práctica y eficaz en todo lo administrativo, de modo que yo creo, aunque moderadamente, en el tal proyecto. Con todo, si una vez que hayas hablado con él acerca de esto, me quieres escribir también, cuando tú puedas decirme (y si lo consideras necesario, en un plano puramente confidencial) tendría para mí importancia de consejo mayor, y creo que, muy de verdad, decisivo para lo que a mí respecta. Mas acaso, paradójicamente, por lo mismo que esto tiene aire de ser cosa práctica e inmediata, me interesa menos o menos urgentemente, que tu contestación a todo lo que te pregunto acerca del libro.
Tú lo verás todo. (Ah, y entre paréntesis, de no ser vosotros, ¿crees tú que hay alguien a quien yo pudiera proponer el libro en cuestión ahora en Buenos Aires?)
Que quedo esperando tu carta, ni necesito decirlo. Más de una vez alguien me ha dicho que estáis pensando volver por aquí. Supongo y espero que aún no habrá nada de cierto, ya que de otro modo me habrías escrito para decirme algo, ¿no? De todos modos, dime lo que haya de esto, aunque sea en estado de proyecto. Ultimamente tuve ocasión de recordarte particularmente, con motivo de un viaje aquí, de Rossi, que estuvo unos ocho o diez días. Sé que sigues pintando cada día más y que, por lo tanto, cada día pintas más, también, en Buenos Aires. Tal vez sería el momento para darte otra vuelta por aquí a ver si tienes la suerte que ha tenido últimamente Clavé que hizo una exposición en Drouant David y el mismo día de la apertura, el muy animal, había vendido todo, teniendo en cuenta además que casi todos los cuadros eran grandes! No sé si tanto éxito será bueno para él; quizá no. En todo caso, como tú sabes que yo tengo mucho aprecio por él, me alegré y de veras. Aquí veo de vez en cuando a Colmeiro, que sigue lo mismo que siempre. Dime de los amigos de ahí y, para empezar, de vosotros. Saluda cariñosamente a Maruja y tú recibe un buen abrazo, como siempre, de

Arturo Serrano Plaja
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Remitente/s:
LORENZO VARELA
Destinatarios/as:
LUÍS SEOANE
Ficha descritiva
[Carta manuscrita]

Recordados albaceas:

Muchas gracias por todo. Estos últimos, y ya terriblemente alargados tiempos míos, me tienen tan ido, tan desplazado, que me sentiría completamente en ausencia, sin ninguna señal cercana, cierta y como de familia, de no saber que existís vosotros. Dije como de familia, en la seguridad de que me entendéis, de que sabéis que no es y es eso lo que quiero decir a pesar del pudor que estas declaraciones causan en uno. Estoy como un edificio después de un terremoto, más triste que trágicamente dislocado, herido. Pero todo marcha como debe marchar, y poco a poco voy levantando la voluntad y la salud. Me dicen que para finales de julio seré otro. Espero ese otro con cierta curiosidad, aunque sin impaciencia.
Por Marika, sé algunas cosas, pocas y confusas como es de suponer en una amiga tan leal como tergiversante. Me gustaría saber quién puso los misteriosos dólares que ella me entregó.
No sé si Cuadrado estará en Buenos Aires cuando llegue éste. Hay aquí impacientes y frenéticos autores que requieren noticias.
Seoane, hoy en una situación un tanto apurada, me permito enviarte a tu casa una carta con cosas para Rafael y, por lo urgente, te lo anuncio en un telegrama. Discúlpame a Bergamín también. Recibirás, va en la carta de Alberti, una invitación firmada por él. Si puedes venir, me alegraría mucho. (Lo mismo Arturo, si quiere por una vez, y como herejía, salir del quietismo que yo tanto comprendo)–.
Me escribió Emilio una carta espléndida, hablándome de cierta cantidad que él cree me corresponde. Le escribo diciéndole que, lo que haya, te lo entregue a ti. Tú, si por algún error ves que en realidad te pertenece a ti, te quedas con él y me envías los recibos para que los devuelva firmados. Si por el contrario hay algo anterior a ti y no lo necesitas, mándamelo a través de Gebele , que según Marika, vendrá pronto. Como le pedí a Marika que me comprara algunas cosas, lo que haya puedes dárselo a ella y que ella le dé a Gebele el resto, o como sea mejor. Le escribo a Emilio diciéndole que se entienda contigo.
Necesito una buena Historia de España. ¿Lafuente Balleteros? ¿Podría sacarse del Ateneo con descuento, y crédito encima? ¿Qué Historia Universal me recomendarías, adquirida, si es posible, del mismo modo? Si tienes tiempo, humor y probabilidades, te agradecería mucho estos encargos.
Otra cosa, Seoane. (Para Arturo me reservo, hasta que venga). Todavía estoy muy caído. Pero tengo entre ceja y ceja la idea de hacer una pieza en un acto, con Manuela Sánchez, nuestra gallega heroica, de protagonista. ¿Podría editarse? ¿Te gustaría, si sale discreta, ilustrarla, con proyectos de decorado y figurines? En ese caso, me animaría más, por no decir del todo. Y pienso salir de la intimidad atroz en que me vi atrapado. Responde –sin problemas– a los dos aspectos: edición, ilustración.
Y para que todo sea abuso, un último ruego. ¿Podrías decirle a Melella que la cantidad por los giros hechos a la familia de la muchacha es de 100$? Se le deben a Andrés. Entiendo, Seoane, vuestro entusiasmo por el Sur, con Baltar al lado, y las pequeñas sordideces de Buenos Aires lejos. Pero... por un tiempo, y no como pionero, como pintor. Tu obra es más heroica, lo creo profundamente, que las jornadas del carnicero. Y, ¡ay! Mucho más cercada de desolación que la aventura del desierto. Quisiera que estuvierais aquí, que yo hubiera olvidado ya todo este infame castigo, y nos comenzáramos a pelear.

Lorenzo

[Escrito na marxe esquerda:] Saludos a los Melella, Armas , Antonio, Odilda. Muy agradecidos recuerdos, si lo veis, a Munis .
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Remitente/s:
EDUARDO BLANCO AMOR
Destinatarios/as:
LUÍS SEOANE
Ficha descritiva
[Carta manuscrita]

[s/d]

Querido Luis:

Estiven onte na Coruña e dixéronme que xa te operaron e que saíches ben; unha preocupación menos para vós e para todos nós. Mais problemática é a miña saúde moral e, ás veces, mental, que dende o meu derradeiro cumpleanos traime desacougado e deprimido, preguntándome que fai ún eiqui despois de ter dito e feito todo o que traguía para decir e facer. Xa outras veces tenme visitado iste humor sombrizo, mais nunca como arestora... Procurándolle explicacion racional, tamén penso se non será o terme quedado (e agora coas raiceiras mais irremediabeles) a vivir niste pobo inexpresivo e xordo onde non hai con quen falar; e, ademais, marxinado pola envexa, a murmuración e o ollar de esguello dos que aínda teñen nas mans o poder político. Os froitos dista prescindencia, agresiva polo baixo, danse acotio, ás veces con verdadeira insolencia. Istes dias trouxeron eiqui a dous forasteiros para conferencias sobre J. Prieto e Basilio Álvarez. Do primeiro, aínda pase, mais non do Basilio, de quen fun amigo dende rapazes. Resultoume moi magoante, xa que hoxe hai pouca xente sobrevivente que coñeza a sua vida como eu a coñezo.
Agora púxenme a facer o discurso de ingreso na Academia, que ao menos dame a ilusion de continuidade das cousas. Non sei si o darei rematado.
Agardo que saias prontiño e que falemos de todo esto vendo, desde a tua fiestra, o mar da Coruña.

Con agarimos para Maruxa, unha aperta fonda para ti do teu vello amigo.

E. Blanco Amor

[Escrito na marxe esquerda:] Meus saudos para Sixto e García Sabell!
[Escrito na esquina superior esquerda:] Eduardo Blanco Amor. Domingo Savio- Ponte 5- piso 4º. Ourense (As Lagoas).
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25/10/1932
Remitente/s:
ARTURO CUADRADO
Destinatarios/as:
LUÍS SEOANE
Destino
A Coruña
Ficha descritiva
[Carta mecanografada con firma autógrafa e co membrete:] Ayuntamiento de Santiago.

25 de octubre de 1932

Sr. D. Luis Seoane
La Coruña

Amigo:

Hace unas horas que acaba de llegar una carta de Cunqueiro –Cunqueiro es un amigo poeta– que dice: “Cuadrado escribe en papel del Concejo”. Hace unas horas que acaba de llegar una carta en cuyo membrete figura; “Cuadrado –Teniente Alcalde del ayuntamiento de Santiago”. No necesito hacer comentarios puesto que la vida lo es todo. Así que cuando viene tu carta, que es una canción de alegría y que hay que masticarla entre este cobarde medio de vivir, lo mejor es soñar y soñar es encontrarse solo entre los colores de Resol. Tú también llegas a rebelarte, pensando en mi humorismo y juntos bailamos esa honda realidad que nosotros vivimos en este estado social en que nos encontramos ausentes, ausentes como el negro Langston Hughes. Gracias a que en el mundo aún hay un atisbo de verdad y esa verdad es la que íntimamente lanzamos al mundo a la cara.
Por eso tu carta es difícil de contestar. Viene llena de problemas que soy incapaz de lograr. Coruña tiene que ser un gran campo para Resol. No te preocupe la recaudación. Pasea por la calle Real y entrégalos a la voracidad de las manos ausentes de ansiedad. Ellos llegarán. Resol debe pasar por todos esos sinsabores para retozar y renegar de ser intelectual. Resol sale en francés porque así lo reclama el público de Francia, como saldrá también lleno de sangre porque así lo reclaman nuestros hermanos los hambrientos. Resol lo es todo. América dice: ¡Gallego! y Resol va preparando su gran caudal de sensibilidad para llenar todos los ámbitos en donde haya luz y en donde haya obscuridad. Yo descanso en ti como descanso en esta gran tranquilidad del mundo. Con esa paz libertaria de ¡Viva la Libertad! Resol está preparado para salir. Un número dedicado a Goethe íntegro. Algo maravilloso. De homenaje. Y suena la voz de propaganda, propaganda...
Para Yunque mandé el artículo que hice para el Pueblo Gallego dedicado a Souto y que en el Pueblo no, seguro, lo publicaron diciendo que era propio de Mundo Obrero. Así está Galicia y toda su Autonomía. Yunque sale pronto y Fole crece. Crece como toda esta generación que debe estar profundamente unida para esta gran batalla que debemos dar a todo lo que nos atosiga y pretende ahogar.
Me parece bien lo de hacer el retrato de la peña y quien debía hacerlo eres tú, ya que eres un hombre bárbaramente sincero y esto es el único patrimonio de los escritores revolucionarios. Nosotros, los demás, llenaremos todo de literatura y no seremos capaces de ilustrarlo con esos pequeños juguetes que nos rodean en todo instante.
El Comité dio un acto a cargo del abogado D. Luis Hoyos sobre un viaje por Rusia. –En la universidad está Fidelino de Figueiredo dando un cursillo muy bueno sobre literatura portuguesa. García Lorca me anuncia su llegada. Sainz de la Maza también quiere volver. Y la vida de Santiago está girando alrededor de nosotros. Estamos organizando un núcleo encargado de recitales poéticos. Apareció en el periódico y supondrías quienes andamos por medio. Mony Harmelo vendrá a Santiago y recitará sobre los nuevos poetas argentinos y vivirá unas horas con esta peña que dice Ramón no la encontró en el mundo. Modestia aparte por lo que nos toca.
Manda cosas para Resol. El presupuesto que das me parece muy barato y aceptable. Puntualiza más sobre clase de papel, tipo de letra y grabados. Y forma de pago. No olvides que Resol no tiene dinero y que gracias al actual editor vamos tirando, ya que voy pagando poco a poco, y se debe bastante. Pero tengo confianza en el porvenir y ganaremos en nuestros oficios correspondientes dinero y triunfaremos. Y haremos un esfuerzo y tiraremos ese Millón de ejemplares necesarios para nublar al sol y dar un nuevo matiz a los corazones. Contesta sobre esta parte legal de la vida, la económica.
De América vino un paquete dirigido al director de Resol en donde me mandan la Antología de César Tiempo. No sé quien será algún admirador de nuestra hojilla, ya que recibí distintas cartas haciendo elogios de nuestra obra.
Dile a Plácido R. Castro que ponga su gran sentimiento en nuestra obra y envíe alguna traducción irlandesa. No te olvides.
Colmeiro está en Santiago y no va a La Coruña. Estamos proyectando lo de Lisboa y pasamos con él esas horas dulces de su color puesto en su gran y sincera amistad, pasando constantemente ese recuerdo de la ausencia de Seoane.
Puse en mi solapa un letrero que dice: “No me hable usted de política”. Y aun Fole de vez en cuando tiene su frase en ese círculo viciado de unas elecciones. Tuve carta de Dedalus y le escribiré. Que no se olvide de Resol.
Hay que hacer la lista de Resol para ir a los 10.000 ejemplares de Coruña. Hay que ir seguros. Pregunté al Gobernador por su hijo y me dijo que actualmente está en Orense. Será un buen elemento y hay que esperarle cuando vaya por ahí.
Sale Universitarios de la mano de Domínguez y Riego, y ya el S. J. prepara su pluma para buscar la verdad.
De Barbeito el madrileño no sé nada. Quería su dirección para mandarle Resol.

Y nada más. Un abrazo.

Arturo Cuadrado
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09/09/1934
Remitente/s:
ENRIQUE AZCOAGA
Destinatarios/as:
LUÍS SEOANE
Orixe
Madrid
Destino
Montevideo, 1985, 13º
Ficha descritiva
[Carta mecanografada con firma autógrafa e correccións manuscritas]


Madrid, 9 de septiembre de 1964

Luis Seoane
Montevideo 1985, piso 13, Dº 68
Buenos Aires:

Querido amigo:

Me debías carta, porque la mía última se cruzó con una nota que me enviaste, recogiendo un recorte sobre mi Spilimbergo. Y la echaba de menos. Te suponía, como me cuentas, trabajando como siempre, y en ese sentido te justificaba. Habiéndome alegrado profundamente tener noticias vuestras.
Antes de marchar a Ibiza, donde hemos pasado dos tercios de agosto, recibimos noticias de Lala, diciéndonos que os estabais pensando la vuelta... Creí que habíais prescindido de ella. Veo que sigue siendo un poco vuestro sueño. Aunque por lo que me cuentas, la cosa os marcha viento en popa... Sin embargo, ¡ese país...! Comprendo perfectamente que, día que pasa, día que la misma se os haga más problemática. Pensadlo. Porque ahí tenéis todo.., salvo lo que sólo España brinda. Y aquí, la cosa continúa como la dejaste. Salvo el bache de julio y agosto las galerías comienzan a desperezarse... Biosca no volvió a hablarme de la revista, antes y después de mi conferencia en su galería. Juana Mordó, evidentemente, inauguró hace tiempo su galería en Villanueva 7. Unos dicen que la va de maravilla... Otros, que como la mona. No ha hecho exposiciones sensacionales. Salvo la correspondiente de el Greco, que reunió previo anuncio periodístico en el que se solicitaban “muchachas para bailar flamenco” a la “afición folklórica de Madrid y alrededores” y a toda la pederastia –¡ay!– que le sigue... En el apartado artístico, fui nombrado otra vez jurado en Albacete... Pero como había que ir el 7, y nosotros llegamos de Ibiza el 5, puse un pretexto y me he zafado del compromiso...
Me alegra mucho lo que me cuentas de Laín y Millares. En este plano de cosas, anteanoche estrenó Jorge Grau una película titulada El espontáneo, bastante discreta. Se trata de un “director nueva ola”, de los que ya aviejan a Bardem y a Berlanga, que va a hacer inmediatamente el Acteon de Jorge Oteiza, que, como sabías, dejó la escultura por la cinematografía. Está con más barba y más nervioso que nunca...
La familia sigue viento en popa. Clara volvió de Londres donde ha estado un año. Veranea en Guadarrama y se dispone a ver si encuentra un puesto de traductora en Asuntos Exteriores. Isabel, que prepara su segundo de Sociología, estuvo un mes por Galicia, metida con algo que puede llamarse el “SUT” y ha venido enloquecida de tu tierra. Myriam se fue para Aragón donde ha pasado sus vacaciones, y llega mañana mismo. Y Rafaelillo prepara su tercero para hacer cuarto y quinto el año que viene y ponerse al día. Está altísimo, ha engranado en lo que podríamos llamar “la cultura” y me tiene algo más contento. (Descansó en Benidorm).
María tira con sus “ñañas”. Siempre se queja de los pies o del hígado. Pero eso ya es algo domésticamente habitual. Ha vuelto estupendamente de las vacaciones, donde no hicimos sino descansar. Por mi parte, descansar y curarme de una extraña depresión que sufrí desde mediados de junio a finales de julio... ¡Los viajes, los reajustes, los problemas..! Para qué ampliarte ciertas panorámicas.
De Dieste, metido en su rincón, no sé una palabra. De Varela, tampoco. (Estuvo aquí su cuñada Betti y me contó las últimas novedades). Cuadrado me envió su último libro de versos. Mediante Gustavo Soler y el almirante Penas, que andan por ésta arreglando un problema argentino de barcos.
Los últimos profesionales argentinos llegados por estos pagos han sido Celia Zaragoza, Haydée Barroso, Julia Prilutzsky y César Tiempo. Éste, concretamente, llegó a Bélgica ayer. No creo que estos dos últimos anden por España decididos a conectar con el Perón viajero. Pero es claro que no hablen de otra cosa que del decidido viaje de vuestro expresidente. Según mis informes, el pundonoroso ejército argentino ha dado el sí para la vuelta. En vista de que Thomas Mann, agente especial para Latinoamérica de los EE.UU. tiene mucho interés de oponer la rutilante figura del marido de Eva, a la cada vez más arrolladora de Fidel Castro.
Por mi parte, sigo esperando que TAURUS dé mi libro de versos y hago para la misma editorial una pequeña cosa que se titulará Dibujantes de Madrid. Una revista técnica particular me ha encargado una larga serie de notas sobre cuadros marítimos, que me proporcionará buenas pesetillas. De Italia, me vino una proposición importante de Ansa, que desprecié porque no tengo gana de viajar por otros lugares que no sean los españoles. Después de una conferencia que di sobre la novela en Melilla, preparo las que este invierno daré en Poitiers, Valencia, Badajoz, etc., etc. Mientras continúo con mi diario, mis versos, bien que un poco “degonflado” respecto a lo creativo. La Editorial me quita todo entusiasmo, pues sigue el asunto viento en popa, me afianzo en ella, pero pierdo los días que es un gusto.
El teatro comenzó con un estreno de Mihura y una cosa de Marceau, mucho peor que El huevo y La sopa boba. Murió tristísimamente Blanca Tapia, el amor clandestino de Casona, y la enterraremos un grupo de íntimos hace unos treinta días. El dramaturgo estrena por provincias su abrillantado Quevedo y se dispone a que ello ocurra próximamente en Madrid. Ionesco será la novedad del María Guerrero cuando se abra y Tirso de Molina en El Español. Estivo por aquí Luisa Vehil y su troupe. El Ollantay que pusieron, es más aburrido que Marquina. Y...
Del asunto de mi piso, aunque te parezca horrible, siguen sin darme la menor noticia Feinsilberg y Perla. Yo no puedo hacer nada. Pero... Si vieras a Feinsilberg, a ver si sacas algo en claro. No sabes cómo te agradecería alguna noticia.
¡Qué pena que se haya muerto la mujer de Girri! Los golpes siempre vienen seguidos: primero, el lío en que nuestro amigo se vio envuelto. Luego, la muerte de una chica tan simpática y tan joven. Otra cosa es la pelea Marcos Victoria-Romualdo Brughetti, sobre que si este hizo o no hizo “circo temporal” por lo visto de Buenos Aires.
Como me dices que trabajas con Arranz, da muchos recuerdos al madrileño. Y dile que lo esperaba por aquí este verano. Me dijo que andaba gestionando un viaje. Pero por lo visto no se le ha logrado. Dile que hemos descubierto unos “refugios” en Fuencarral y Hortaleza, donde se come un cordero sensacional, de ese que no trastorna el estómago.
Estuvieron mis hermanos de Copenhague. Pasaron unos días, pues aceptaban una invitación de amigos portugueses. Los eslavos hace tiempo que no dicen nada. Tenían mucha relación con mi hija Clara. Pero desde que esta se ha venido, nada hemos sabido. (Por cierto, hablando de Londres: Salazar Chapela interesaba noticias a mi gemela sobre el diálogo Perón-Johnson, etc. Nos quedamos de una pieza).
Anoche, vi en el Gijón a Marcial Suárez. Pidió la excedencia en Radio Madrid. Y trabaja en la sucursal de Codex en Madrid. Este asunto lo lleva el sobrino de Aguilar.
De Alberti, tengo noticias indirectas. Ya tiene un piso en Roma y otro en el campo. Va a publicar Doce sonetos romanos a todo lujo. Y Mondadori da una “choix" de sus cosas. No recibe dinero de la Argentina, según contó a Penagos. Y anda un poco preocupado.
Me dijeron que venía Castagnino por estos pagos. Aún, que yo sepa, no ha dado señales de vida.
Sin otra cosa de particular y creyendo haber cumplido como corresponsal, todo nuestro cariño para Maruja y un gran abrazo para ti de tu siempre amigo

Enrique Azcoaga

Pasó por aquí el hijo de María Teresa. Hace meses que no pruebo el tabaco. Traduje a Verlaine para Edaf y con este dinero veranearemos.
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25/01/1944
Remitente/s:
NORBERTO FRONTINI
Destinatarios/as:
LUÍS SEOANE
Orixe
Lima
Ficha descritiva
[Carta mecanografada con firma autógrafa e co membrete:]

Localización física
Fundación Luis Seoane

GRAN HOTEL BOLÍVAR / LIMA. PERÚ.

Lima, 25 de enero de 1944

Querido Seoane:

Te escribo dos líneas a la disparada antes de olvidar su propósito. [José Arnaldo] Sabogal tiene dos monografías requetebuenas para publicar. Una s/ Pancho Fierros. Lo que publicó en Cuadernos Americanos es apenas una puntita. Cabría bien en la colección que dirige Baudi [zzone]. Y me parece que bien vale la pena. No sé que [Antonio] Berni pueda hacer cosa mejor aunque la hiciera más erudita, pues Sabogal tiene el sentido de lo popular como ninguno en Perú. La otra es sobre las calabazas pintadas y talladas. Les encuentra raíz anterior a los cacharros indígenas, o sea que, se va más allá de la era cristiana. Tiene ambas totalmente preparadas con fotografías. Anoche hemos leído en rueda de amigos la de Pancho Fierro. Es sencillamente buena. Piensa en esto y comenta con Baudi. No le digo esto en carta a él porque había dispuesto decirte lo que sigue: te he conseguido algunas colaboraciones para Correo [Literario]. Una sobre títeres en el siglo XVII en Lima, muy bien documentada por Ella D. Temple, una mujer erudita de mucha investigación en archivos y bibliotecas de convento. Muy buena escritora. Ella seguiría colaborando en Correo, pues tiene mucho publicado y mucho inédito. Otro de Alvarado Sánchez sobre la poesía peruana. Otro de un tal Flores de Araoz1, un poco macaneador, pero que tiene muy buena documentación fotográfica y biográfica s/ Monvoisin. De modo que le pedí un artículo sobre el pintor que aquí ha dejado más de 30 cuadros. Voy igualmente a pedir unas maravillosas fotos sobre la ciudad de Trujillo para dedicarle una página. Por mi parte, a mi regreso te escribiré unas líneas sobre un muy hermosísimo fresco de Sabogal recientemente hecho. Entra con pie derecho magistralmente. Ya verás las fotos. Etc. Etc.
Sabogal escribirá un artículo sobre las calabazas o sobre otros temas populares. Voy a pedir a [Luis] Valcarcel –a quien ya hablé de esto– un artículo sobre los tejidos de Paracas. Haremos otras cosas como luego sabrás. Deben enviar ustedes la colección de Correo a librerías de aquí. Por lo pronto, podrían ponerse en comunicación con la Librería F. y E. Rosay. Av. Pierola 329 y 335. LIMA. Puedes aludir a mi nombre. Correo ha sido visto con mucha simpatía.
Escríbeme a Plaza San Martín nº 157 a las señas del Dr. Antenor Fernández Soler. Lima. Dime si publicaste la nota s/ Unamuno. Y hazme el favor de hacerme enviar un ejemplar por vía aérea a las señas referidas. Si ves a Horacio [Butler], dile que pronto le escribiré y que me he hinchado de hablarle de él a Valcárcel y que he dejado las cosas preparadas para que sea objeto de invitación. Conviene que le envíe enseguida uno de los ejemplares s/ cacharrería Mochica o Chaka. Yo le dije a Valcárcel que le escribiría a Horacio.
Bueno: sigo mañana a Trujillo distante 755 kil. de aquí. Luego a Cajamarca. Luego a Puerto Bolívar y de aquí en barco a Guayaquil para seguir en tren a Quito. Sudamérica es difícil de geografía. Pero algunos –los de muy lejos– no le tienen miedo hoy a esas menudencias de la tierra. Hay aquí según se dice como 50.000 custodiando las materias primas. Escribe. Un abrazo para ti, cariños a Maruja y saludos afectuosos para los compañeros

Frontini

[Manuscrito na marxe esquerda:] Pedí también un artículo s/ Julia Codesido. [¿Compré?] dos Pancho Fierros y muchas cosas más. Y un cuadro de Julia y una madera con el retrato de Pancho.

1 José Flores de Araoz figura como colaborador de Correo Literario
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09/08/1944
Remitente/s:
GISELDA ZANI
Destinatarios/as:
LUÍS SEOANE
Destino
Bos Aires
Orixe
Punta del Este
Ficha descritiva
[Carta mecanografada con firma autógrafa]

Localización física
Fundación Luis Seoane


Punta del Este, 9 de Agosto de 1944

Señor Luis Seoane
Correo Literario
Presente

Querido amigo:

He aquí la prometida traducción del SANTIAGO de Claudel. Espero que la encuentre bien.
Al ocuparme de la traducción de Los Bestiarios de Montherlant, me ha dicho un amigo que existe ya una traducción admirable de la misma obra, al español, hecha por Pedro Salinas, publicada en Mundo Latino, de manera que me parecería un atrevimiento de mi parte querer hacer otra. Por otra parte, el hecho de estar ya publicada podría dificultar el aspecto legal de una edición actual. De manera que, si Vd. no dispone otra cosa, podríamos hacer algo que quizá tuviera inclusive más interés comercial: una antología española de Montherlant, escogiendo entre muchas de sus obras los fragmentos españoles que son numerosos y bellísimos. Lo he consultado con varias personas que en Montevideo se ocupan de estas cosas del arte y todas me han dicho que sería inclusive más necesario, pues sería muy útil condensar en un volumen los mejores temas de Montherlant que son de España.
Le ruego a Vd., pues, me comunique su decisión porque debo organizar mi trabajo en estos momentos y, de hacer esa traducción, me gustaría darle un lugar de preferencia por tratarse de su editorial.
Asimismo, le ruego me envíe, una vez utilizadas, las fotografías de cuadros de Figari que se reproducirán en Correo Literario, pues algunas de ellas no me pertenecen y habré de devolverlas a los hijo del pintor que son muy celosos de sus archivos. Escríbame Vd. pronto.
Guardo una impresión muy viva y cordial del ambiente de “Sagitario” y de mi encuentro con Vds. En todo lo que mi pobre capacidad pueda dar, me ofrezco a colaborar con tan viviente y fina empresa como la que Vds. prestigian.

Mis mejores saludos a Arturo Cuadrado, a Lorenzo Varela y a todos los amigos de allá. Para Vd., un fuerte apretón de manos y el afecto de su amiga verdadera.

Giselda Zani

Chalet “ESTE”
Punta del Este
R. O. del Uruguay

[Anexo.]
[Mecanografado con correccións manuscritas.]

Paul CLAUDELl
SANTIAGO

Es de noche. La escena está ocupada en toda su altura por una figura, gigantesca y toda sembrada de fuegos de Santiago, con las conchas de peregrino y el bastón diagonal. (Es sabido que el nombre de Santiago ha sido dado a veces a la constelación de Orión que visita por turnos uno y otro hemisferio).
Santiago.– Peregrino del Occidente, por mucho tiempo el mar, más profundo que mi bastón, me ha detenido sobre este torreón con cuatro paños de tierra maciza.
Sobre esa rosa Atlántica que en el extremo del continente primitivo cierra el vaso interior de Europa y cada noche, suprema vestal, se baña en la sangre del sol inmolado.
Y es aquí, sobre este muelle a medias sumergido, que yo he dormido por catorce siglos con el Cristo.
Hasta el día en que volví a ponerme en marcha ante la carabela de Colón.
Era yo quien sirgaba de él con un hilo de luz mientras un viento misterioso soplaba noche y día entre sus velas,
Hasta que en la ola negra pudo ver las largas trenzas rubiginosas de las ninfas ocultas que el marinero llama uva-del-trópico.
Y ahora en el cielo, sin salir más de España, monto mi guardia circular,
Ya sea que el pastor en la meseta de Castilla me verifique en la Biblia de la Noche entre la Virgen y el Dragón,
Ya sea que el vigía vuelva a encontrarme atrás de Tenerife hundido en el mar hasta los hombros.
Faro entre los dos mundos, aquellos que el abismo separa han de mirarme a mí para encontrarse.
En el cielo yo ocupo un excesivo espacio para que ojo ninguno se pueda equivocar,
Y, no obstante, este espacio es tan nulo como el corazón que late, como el pensamiento que entre tinieblas reaparece y desaparece.
En el seno de la Gran Agua que está a mis pies donde se reflejan mis conchas y cuyo sueño sin horas se siente chocar a la vez contra África y América.
Veo las estelas que hace dos almas que se huyen a un tiempo y se persiguen.
Uno de los bajeles enfila en línea recta hacia Marruecos;
El otro, contra corrientes ignoradas y adversos remolinos sólo con gran esfuerzo es capaz de guardar la dirección.
Un hombre, una mujer, ambos me contemplan y lloran.
Yo no os vendré a faltar.
Los felices, los hartos no me contemplan nunca. Es el dolor quien taladra en el mundo este gran agujero a través del cual está plantado mi semáforo.
Cuando la tierra sólo sirve para separaros, es en el cielo donde encontraréis vuestras raíces.
Todos los muros que separan a vuestros corazones no impiden que existáis al mismo tiempo.
Me volvéis a encontrar como un punto de referencia. Vuestros dos movimientos en mí se unen al mío que es eterno.
Cuando desaparezca, a vuestros ojos, ha de ser para irme al otro lado del mundo para de allí traeros nuevas, y pronto estoy de nuevo con vosotros para todo el invierno.
Pues aunque tenga aspecto inmóvil, no escapo ni un momento a este circular éxtasis en que estoy abismado.
Levantad hacia mí los ojos, hijos míos, hacia mí, el Gran Apóstol del Firmamento, que existo en este estado de transporte.

(De El Chapín de Raso, Segunda Jornada, Escena VI.)
Tradujo Gisela ZANI
.

07/09/1944
Remitente/s:
GISELDA ZANI
Destinatarios/as:
LUÍS SEOANE
Destino
Bos Aires
Orixe
Punta del Este
Ficha descritiva
[Carta mecanografada con firma autógrafa]

Localización física
Fundación Luis Seoane

Chalet “ESTE”
Punta del Este
7 de Setiembre de 1944

Sr. Luis Seoane
Buenos Aires

Querido amigo:

Gracias a Vd., a Cuadrado y a Varela por la pulcra presentación de mi nota sobre Figari. Ha tenido mucho eco en Montevideo, adonde fui para la inauguración del Salón Nacional y para ver la exposición de Carlos F. Saez cuya reseña adjunto. El día de la inauguración mucha gente de arte y de letras me felicitó por la nota, y me dijo lo que todos estimaban a Correo Literario. El periódico de Vds. se difunde extraordinariamente en Montevideo. ¡Qué siga haciéndolo cada vez más!
Lo que Vds. ignoran es lo molesta que soy una vez que la gente me deja entrar en su casa. Ya ve Vd. que enseguida reincido. Pero esta nota vale la pena darla –no por mí, gacetilla de cuadros, –sino porque hace tiempo que se le debe un homenaje a este gran pintor nuestro, muerto en la adolescencia al comienzo del siglo y que poco conocido es por el gran público. Le envío también algunas reproducciones de obras suyas.
Por favor, amigo: no deje de enviarme las fotos de los cuadros de Figari. Ya le expliqué a Vd. por cuales razones las necesitaba. Lo mismo las de Saez una vez usadas. Y no olvide contestarme algo sobre el proyecto de Montherland, para disponer de mi tiempo.

Saludos muy verdaderos a todos los camarada y a Vd. la amistad sincera de

Giselda Zani

No reverso da carta hai un debuxo a lápiz probablemente de Luis Seoane
.

13/07/1945
Remitente/s:
RICARDO MOLINARI
Destinatarios/as:
LUÍS SEOANE
Orixe
Bos Aires
Ficha descritiva
[Carta mecanografada con firma autógrafa]

Localización física
Fundación Luis Seoane


Bs. As., 13-VII-945

Amigo Seoane:

Le voy a transcribir unos párrafos de una carta de Alfonso de Sayons desde New York:
“Les mandaré a los del Correo Literario en estos días una crónica bien detallada de lo que ha sido la temporada de Broadway de 1944-1945. Creo que eso interesará vivamente en Bs. As. Le puedo mandar una sobre una muestra magnífica que hay ahora sobre Kandinsky y la pintura no objetiva”.
“Por favor, que me manden Correo Literario desde Enero (fines) que no lo he visto y me interesaría enormemente. Dígales que lo manden a la librería Wittenborn & Co. 38 East 57th Street. Allí compro Cuadernos Americanos y Hijo Pródigo. Allí he visto La Torre de Hércules y los dibujos de Seoane. Los han elogiado mucho”.
“Que me escriban diciéndome lo que les interesa a los de Correo Literario”.
Bueno, cumplo con el encargo de mi amigo Alfonso de Sayons, cuya dirección es la siguiente:
Hotel Brevoort
Fifth Avenue
At Eight Street
New York 3. N.Y.
He pasado a buscar el libro que le presté hace dos años y todavía no me lo ha dejado para que yo lo retire en cualquier momento.

Hasta cualquier momento.

Ricardo E. Molinari
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02/02/1947
Remitente/s:
ANDRÉS PERCIVALE
Destinatarios/as:
LUÍS SEOANE
Orixe
Montevideo
Ficha descritiva
[Carta mecanografada con firma autógrafa]

Localización física
Fundación Luis Seoane

Montevideo, febrero 2 de 1947

Señor Luis Seoane

Mi gran amigo:

He recibido su carta con la satisfacción de que dos obras suyas queden en nuestros Museos, y digo dos, pues dudo que la tercera pueda ser adquirida por ahora. En el día de ayer se ha enviado Moza, para que se le colocara bastidor, toda esta actividad se debe a nuestra buena amiga Elida que sabe estimar de verdad a los buenos amigos. He escrito a Merli sobre el envío de mi libro sobre el grabado de Picasso, que necesito para una nueva muestra del grabado. No me gusta nada su silencio.
He recomendado su obra a la Santa Estelle Mandel de los Estados Unidos, no sé si ha podido localizarlo, pues he dado la dirección de Cabalgata. La considero muy bien enterada y me parece lo mejor que nos ha enviado Norteamérica.
Escribiré a Torrallardona sobre la oportunidad de exponer aquí, cosa que considero posible, ya se trate de amigos del arte, el nuevo salón del Ateneo, etc. todo depende de cantidad.
La galería sigue siendo visitada por personas a allí, esto se debe a su generosidad. Sobre mi viaje a esa, sólo espero que pasen los calores que estamos pasando nosotros. (?)

Con saludos al amigo Cuadrado, Colmeiro, Torra, etc., reciba usted un abrazo de su amigo.

Percivale
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26/05/1947
Remitente/s:
LUÍS SEOANE
Destinatarios/as:
FRANCISCO FERNÁNDEZ DEL RIEGO
Destino
Vigo
Orixe
Bos Aires
Ficha descritiva
[Carta mecanografada con firma autógrafa]

Buenos Aires, 26 de Mayo de 1947
Sr. D. Francisco Fernández del Riego
VIGO


Mi querido amigo:

Recibí tu carta, que tardé en contestarla pensando, sobre todo, en darte alguna noticia concreta de tu libro. [Rodolfo] Prada me encomendó un presupuesto de su costo y de la gestión acerca de [Rafael] Dieste para el prólogo. Hice ambas cosas. Dieste no tiene inconveniente alguno para hacerlo y lo hará cuando se necesite, encantado. El costo en ésta ha subido muchísimo, hoy que se hacen en el país. Hasta hace poco tiempo, unos meses nada más el libro argentino costaba mucho menos. Pero este asunto he de hablarlo con Prada, cuando él regrese de el Perú adonde él marchó y por cuyo motivo retrasé esta carta. Por mi parte, en todo cuanto se refiere a su presentación, dibujos, etc…, lo haré con tanto gusto como puedes imaginarte. Tu libro me pareció estupendo y de gran utilidad, quizá te faltan algunos datos del exterior de Galicia, algunos de ellos, los que pueda, te enviaré yo las fichas. Para el concurso del Centro Gallego han llegado las copias que enviaste. También llegaron copias de trabajos de Martínez Barbeiro , Aquilino , Bouza Brey , y anuncia otro envío [Luis] Manteiga.

El Centro Gallego va a pedirte una colaboración para su revista Galicia . Desearía que la aceptases y que tratases, si fuese posible, sobre los pintores gallegos que residen ahí, [Carlos] Maside, [José Otero Abeledo] Laxeiro , Torres , Virgilio Blanco , [Urbano] Lugrís y algún otro nuevo que no conozcamos y que mantenga dignidad artística. A los otros, los que están fuera, puedes referirte de paso si quieres. Interesa desde luego, que con el artículo envíes fotografías en abundancia de la obra de ellos, cuatro o cinco, si es posible de cada uno.

Aquí toda la gente trabaja como puede, con gran nostalgia del regreso. Ah! te enviaré por correo aparte copia de los poemas en gallego de Dieste y Lorenzo Varela , hechos a manera de prólogo de dos álbumes míos, hace ya cierto tiempo, y que a mi juicio es de lo mejor que se escrito en gallego, en poesía, en estos últimos años. Ellos pueden servirte para tu fichero. Los álbumes titulados Muiñeira , litografías; y María Pita e tres retratos medievales de grabados en madera no puedo enviártelos porque no tengo ejemplares, se hicieron en ediciones reducidas de cuarenta y ochenta ejemplares respectivamente, que se vendieron entre gentes ajenas a nuestra colectividad. Lorenzo Varela, antes usaba otro nombre suyo, Jesús, es muy amigo de Fole , (¿qué es de Fole?) es de Monterroso, en Lugo y debe tener en la actualidad unos treinta años. Sus poemas en castellano están traducidos a diversos idiomas. Aquí publicó Torres de Amor y monografías sobre temas de arte. Ahora marcha a Estados Unidos. También marcha a ese país Otero Espasandín de jefe de la Sección de Lengua y Literatura castellana de una Universidad. Por mi parte estoy esperando poder hacer ese mismo viaje.

En cuanto a la constitución de la sociedad comercial con Núñez de que te hablé en otra carta, yo renuncio a toda participación, luego de pensarlo suficientemente. Desde luego estoy de acuerdo con Núñez y con la nueva empresa que creo necesaria. Pero algunos consideran a esta nueva empresa algo así como una deslealtad hacia Alfonso y aunque yo no estoy obligado a éste ni a nadie personalmente en ese terreno, como ocurre aquí, sino a la empresa como creo debe ser, no quiero aparecer en ese turbio juego comercial “perfectamente americano” que plantean éstos. Continuaré como siempre, sin retirarme, ¿entiendes? pero viendo como todas las oportunidades comerciales se pierden por discusiones infantiles y por falta de intensidad en el trabajo. Ya que tu eres abogado dime tu opinión. Te envié hace aproximadamente dos meses Homenaje a la Torre de Hércules, me gustaría conocer vuestra opinión. A Maside le he escrito una carta que no me contestó, también le envié algunos libros que no sé si le han llegado.

Tengo muchas ganas de regresar a esa, para estar con todos vosotros, para pintar, para poder volver a ver todo aquello que no nos importaba porque lo teníamos demasiado cerca de nuestra visita y de nuestras manos y que adquirió con el tiempo y la distancia todo su valor. Cuando regrese espero que será para no salir nunca más de ahí. Este año haré una nueva exposición en Buenos Aires y estoy bastante contento de mis últimas cosas, te enviaré algunas fotografías.
Contéstame pronto y con apretados abrazos para todos, tu recibe el fuerte abrazo de tu amigo de siempre:

Luis Seoane
.

00/00/1948
Remitente/s:
LORENZO VARELA
Destinatarios/as:
LUÍS SEOANE
Orixe
Punta del Este
Ficha descritiva
[Carta manuscrita]

Punta del Este, 47-48

Querido Seoane:

Te has olvidado de las barbas asirias, de las barbas de Homero, de las barbas de Ticiano, de las barbas de los peregrinos y de los ermitaños, de las barbas de los grandes monjes cristianizadores de la tierra de Freitas y de otras tierras no menos caníbales. Olvidaste también que los pelos que le quedan a Shand en la quijada no llegan a formar barba de caballero, a no ser de industria, sino barbilla de perillán y por eso a la de Shand ha de llamársele, en puridad, perilla: de dónde aquello que dices de libidinoso.
Veo que todos vosotros, tersos barbilampiños, habéis reaccionado como niños teteros o mozuelos de lecturas rosadas y modernas, con asco de la viril y natural condición de la barba del hombre maduro, que no puede soportar la meliflua acción ridícula, coquetona y ajamonada de rapárselas cada mañana, acto depilatorio que no condice con la grandeza y dignidad de toda caballería. La mía es barba de vagabundo –no creo que sepas nada acerca de un vagabundo desde que entraste a la cofradía letrada con tal tema, aunque antes, cuando te limitabas a ser un honrado pintor, hiciste uno con barbas que daba envidia verlo. Otrosí: ni veraneante soy, porque no es verano, ni solitario porque estoy mal acompañado. Y, finalmente, no ría de mi bronquitis porque me ha comido, con sobresaltos, cerca de tres meses de mi incomparable, única, vida. Y aún hoy, estoy apenas saliendo de ella. Con blasfemias, maldiciones e injurias a la divinidad. Lo cierto es que llevo alrededor de cuatro meses sin poder hacer nada, tosiendo, arte en que ya soy maestro; sonándome, oficio más que desagradable, y, últimamente, mesándome las barbas, que dejé crecer para consolarme, ¡voto a Dios!
Estoy, pues, que reviento. Y otro tanto le deseo a este cochino mundo.
¿Cuándo sale tu libro? ¿Qué novedades hay en general? ¿Qué dicen nuestros enemigos? ¿Qué pasa con las editoriales?, ¿Hay traducciones?
Te daré las mías, por debajo del catarrón de castaño oscuro que me enmendó la vacancia, soledad y plan de trabajo. Adelanté mucho en inglés. Entiendo casi todo lo que hablan aunque yo apenas balbuceo media letra. Leo a Shaw y Thomas Hardy. Uno de estos días, comienzo con Shakespeare. He leído mucho entre ventosa y ventosa. Hice una conferencia sobre Picasso, en un momento desesperado económico, para la Universidad, que creo ha gustado demasiado. Y le ayudo a Estela en traducciones de inglés. Como ves, todas cosas mecánicas, pues no tengo alma para más. Ahora vendrán días de sol y espero retemplarme y hacer tu maldito prólogo, con el que sueño. Quiero hacerlo yo, pero no quiero causarte más retrasos. ¿Puedes esperar hasta fines de este mes? Si no, aunque me resentiré, desde luego, que lo haga otro menos aspirinado que yo, y caiga sobre él mi ira.
Barbudo me dice que nada puede hacer por ti ni por Estela y muy poco, aunque importante, por mí: Tengo contrato con Wisconsin para un curso de Introducción a la literatura española, con sueldo reducido hasta que me vean, pero en cátedra respetable y llena de honores y poco trabajo: una hora diaria. Lo cabrón de la situación es que con mi enfermedad no sé si perdí esta chamba: debía estar en Wisconsin a mediados de septiembre. Ya escribí a Barbudo y no sé si él podrá arreglar eso para que pueda yo llegar a mediados de curso. Saldría de Montevideo si todo marcha bien. Creo que tengo más posibilidades de torear al embajador yanqui aquí. Veremos. Ojalá salga. Una vez yo allí haré cuanto pueda, y creo que podré, por tu viaje.
Elida Core , que es, decisivamente, la virgen de los desamparados, me habló por teléfono. Dice que hay una imprenta, con ediciones en marcha, y con un capital de medio millón uruguayo. Dice que es buena gente (?). Dice que necesitan alguien que dé impulso a eso, con un plan, técnica, etc. Dice, y yo lo creo, que tú, aunque barbilampiño, serías el hombre indicado, el hombre fuerte de la situación. Dice que si tú me autorizas, cuando yo vaya a Montevideo –al recibir respuesta de Barbudo, para iniciar gestiones de visado–, podría actuar como plenipotenciario tuyo.
Envía, si quieres, pliego con instrucciones. Creo que estoy en condiciones de actuar bien porque nada, en principio, me interesa a mí personalmente. Piensa, por precio, etc.
Carlos Rodríguez Pintos, que es de la gente mejor que me he encontrado en América, está exaltado con vuestra Botella –cabrones, ya podríais enviar colección a estas señas, como suscritor–.
Bien: tiene un poema espléndido que daría la medida de un librito. Pastor tiene los bocetos hechos para ilustrarlo. Me pregunto si lo editaríais con dibujos de Pastor o tuyos. Ahora bien: Pastor sale pronto con una beca para Brasil. Y quieren saber pronto si lo editáis y si Pastor en ese caso sería el ilustrador. Por favor, contestadme pronto a esto que Rodríguez Pintos y Pastor son amigos por los que vale la pena olvidar mi mala conducta y escribirme a vuelta de correo.
Dame muchas noticias: políticas, literarias, etc. Estoy sin periódicos, y, además, con la idiotez de un enfermo, comienzo a tener ganas, ganas creativas, que revelan mi degeneración de saber qué pasa en Buenos Aires. ¿Merli?
Un abrazo a Cuadrado y que te pague, de su propio bolsillo, café y copa en la esquina de Nova. ¡De su bolsillo! Pero nada más que café y copa, que no quede sin dinero para mi pasaje. Saludos a Maruja.
Recuerdos Diestes, Espasandines, Girris y [escrito na marxe esquerda:] amigos. Y para ti, un barbazo.

Lorenzo
.

31/01/1948
Remitente/s:
XOSÉ OTERO ESPASANDÍN
Destinatarios/as:
LUÍS SEOANE
Orixe
Waynesburg
Ficha descritiva
[Carta mecanografada]


[Manuscrito:] Waynesburg, 31 de enero de 1948

Querido Luis:

Hace unas horas puse fin a mis calificaciones del primer semestre, tarea delicada por mi sensibilidad y además muy laboriosa. Esta fue la causa de que no haya contestado inmediatamente tu última carta de 17 de enero. Esto te habrá sorprendido por cuanto dirigí hace unos días a tus señas una carta para Dieste. La explicación es esta: Recibí una suya explicándome ciertos pormenores de la actitud de Vercelli para con ellos; en la misma me decía que salían pronto para una playa del Uruguay (no especificada) a descansar. Pensé entonces que mi carta podría ir a parar a manos indiscretas o perderse por no hallar a su destinatario y, en consecuencia, decidí dirigirla a tus señas para que se la entregues cuando y donde convenga. Pero dejemos ahora de lado lo de Dieste, pues nada nuevo supone para ti y vengamos a lo nuestro. Cuando llegó tu carta contándonos vuestras agonías con las altas temperaturas y la humedad, empezaba Waynesburg y puntos vecinos a sufrir una ola de frío sonada. Tuvimos temperaturas de treinta grados centígrados bajo cero y todavía a estas alturas el termómetro situado del lado de afuera de la ventana debe marcar sus quince grados, o cerca, bajo cero. Todo el campo está cuajado de nieve, y el tráfico carretero encuentra con dificultades debidas al hielo. Para colmo en casa estuvimos con la calefacción estropeada y pasamos unos días duros. Hoy nos instalaron dos estufas de gas de camisa mientras llega la hora de la cena. Por cierto, acabamos de echarnos al coleto sendos helados, cada uno a su gusto, como si nada pasara. Aquí es corriente ver a los chicos comiendo un helado por la calle, mientras necesitan fundas especiales para evitar que las orejas se les congelen. Como ves, este es tu país, no sólo por este detalle, sino por muchos otros, innumerables. Yo acabo de completar mi experiencia en el colegio. He pasado prácticamente por todas las fases; he superado dificultades de cierta importancia, como es la de verme, de buenas a primeras, metido en una clase de alrededor de sesenta veteranos de guerra para explicar con mi mal inglés los rudimentos de la fonética y la ortografía españolas, pero a estas alturas, sin que ello se vea como un alarde, creo haber hecho mi aprendizaje, al menos el de bulto. Ahora sólo resta algún trabajo de lima.
Alicia no se ha sentido muy bien en estos últimos meses; el médico le recomendó descanso y aire fresco, y con ello nos venimos dando los grandes paseos, haya nieve o no la haya, por los alrededores. En estas caminatas nos recordamos de vosotros y tratamos de ver de que manera arrancaros a esa prisión; no dudamos de que lo lograremos de una manera o de otra, y de que nos daremos las grandes panzadas de caminatas a campo a través. Pensad que nosotros estamos tanteando el terreno constantemente, que no se nos escapa un solo momento lo que estáis sufriendo ahí; pero no os impacientéis porque en ciertos casos el forzar la marcha puede ser contraproducente. Aquí se habla de organizar una sección de arte en el colegio, y ello pudiera ser una buena ocasión para traeros. Por aquí hay sus aficionadillos, acaso con sus ambicioncillas más o menos ocultas y sobre todo en el secreto de lo que por aquí puede interesar. Estas teclas hay que saber tocarlas a su tiempo. Yo confío, llegado el momento, un golpe de efecto con el presidente y su señora, personas estupendas por todos conceptos. Por otro lado, teniendo nosotros casa aquí donde acomodaros provisionalmente, lo de la sección de arte basta que sirva de pretexto para las autoridades. Lo demás vendrá poco a poco. El día que os veáis aquí, os creeréis resucitados, como nos pasó a nosotros. No seréis de momento o talvez nunca personajes de cuello duro, pero os sentiréis personas de arriba abajo. Supongo que Dieste tendrá ocasión de mostraros unas fotografías de aquí hechas en la nieve. Hay árboles, colinas a montones, ríos helados durante el invierno y reducidos a la nada por el estiaje; pájaros, tipos humanos de un interés pictórico grande y mil cosas más donde podrás saciar tu apetito exasperado de pintor y olvidarte de que en el mundo existen cosas como los directivos del Centro Gallego, los personajes de las editoriales, los intelectuales borrachines y vanidosos, las estrellas y estrellitas de cine, los dirigentes políticos, etc. Me hubiera gustado mucho ver tus cosas últimas; tal como me las describes, me está gustando ya. El estudio del paisaje a secas, sin figuras humanas como hasta aquí, puede servirte para considerar ciertos valores estrictamente paisajísticos con mayor libertad y hondura si cabe. Al contrario, también las figuras se pueden aislar, como hiciste con ciertos retratos, entre ellos el de Maruja. El artista no debe limitar jamás sus puntos de vista ni sentirse comprometido con supuestos aciertos a hallazgos. Nada de apegos supersticiosos, de concesiones al público o a la crítica; nada de reglas de oro, de cánones establecidos o sancionados. Este ha sido el gran heroísmo de Picasso, que no ha sucumbido a nada, ni menos al picassismo. Ensaya, estudia, aférrate a una cosa mientras se te resista y olvídala cuando hayas dominado sus secretos. No te enamores de ellas, por tentadoras que sean, en cuanto artista, pues por muy hermosas que sean no son las únicas merecedoras de tal honor. Por mí he de decirte que acabo de encontrarme con un paisaje nuevo, totalmente nuevo, y tan merecedor de mi admiración, como cualquier otro de los que he conocido en otras partes. Ante el sería necio cerrar los ojos para volver al recuerdo de Galicia, de Castilla, de Cataluña, Francia, Inglaterra. Pero todo esto es archisabido y no merece más comentarios. Sobre mis proyectos poco te diré por el momento; he estado muy atareado, y todavía lo estoy bastante, para lanzarme al agua; antes tengo que liquidar ciertos compromisos con Atlántida, aquietar la conciencia un poco en el orden económico; ordenar mis rutinas; pensar y repensar un poco, y luego acaso me lance a un libro de recuerdos de infancia, dentro del cual quepan muchas cosas sobre la vida de mi aldea que tú ansías ver escritas. Sí, es cierto; creo que estas cosas sólo puedo decirlas yo, mejor o peor, de vuelta de mis muchas lecturas, estudios y exploraciones. Lo malo es que no sé por donde empezar y sobre todo como justificarme ante mí mismo. Pero a lo mejor todo es cosa de empezar como sin querer y dejar volar el alma a pleno recuerdo. Si para entonces estás aquí, podemos ser colaboradores, como me has prometido. Acaso también Alicia haga alguna cosa sobre la línea de la conferencia del Centro Gallego, para lo cual sería conveniente que la salves del eterno olvido y se la mandes sin publicar, dado que la publicada temo que no salga nunca. Lamento la situación de Varela y de otros amigos, pero si las dificultades a que tienen que hacer frente les pueden servir para aligerar las alforjas y echarse a campo a través, casi me alegro. Yo me creí que, después de la penitencia en la Peña Pobre, a lo Amadís, no volvería a la Argentina. Acaso esté arrepentido del prosaico término de su aislamiento y repita la hazaña el día menos pensado. Ojalá. En cuanto a Plaja también lo siento, aunque menos, claro está, pues no le movió la penitencia caballeresca en sus andanzas a buen seguro, sino el afán de conquistar con sus pasados laureles un reino demasiado grande para su talla... Pero esto para solo nosotros. ¿Qué hace Cuadrado? ¿Salió su libro? Dile que me mande un ejemplar. Aquí se siente sed de libros, sobre todo españoles... ¿Quieres saber que aún no llegó la Historia de la Literatura que me anuncias? Bueno, Luis, no te quejarás de esta sentada. Alicia y Cuqui me esperan para cenar, y también recaban un rinconcito del papel para sí, cosa que me parece muy legítima. Escríbeme pronto para que yo haga lo mismo; ten confianza en nuestra amistad y estudia inglés y pinta mientras tanto. ¿No hay manera de encontrar por ahí una copia, aunque sea vieja, del diccionario aquel que me prestó Roel? El libro de Aquilino Iglesias Alvariño me encandiló el apetito de escribir poemas y para ello me gustaría la compañía de un diccionario así. No tomes la cosa a pecho; pero si ves la coyuntura me avisas. Mándame la revista del Centro, y, si puedes, algunos números viejos con colaboraciones mías y de los amigos. Un gran abrazo para los dos juntos de

Espasandín

[Manuscrito por Alicia:] Queridos Luis y Maruja: Después de esta carta kilométrica de Ote poco me queda qué deciros. Que un día estuvimos a 32º bajo cero, que tenemos nieve a todo trapo y lo peor es que se hiela y das cada patinazo y aun cada culada que no os quiero decir, pero eso le pasa a todo el mundo, así que nadie te mira. Varios días hemos tenido que limpiar la acera y el jardín con palas, pero todo está precioso, especialmente los árboles y las montañitas que se ven desde las ventanas del comedor de la cocina. Os recordamos constantemente. Están aquí (en Estados Unidos) unos amigos españoles; la hija de Dña. Luisa Viqueira, casada con Rubén Landa; viven en Méjico, pero han venido a enseñar con un contrato de un año. Tenemos mucho interés en verlos y recordar con ellos tiempos pasados. Escribid mucho, [escrito na marxe dereita:] vuestras cartas nos encantan. ¿Qué hace la gente en Buenos Aires? Cuqui está bien; tiene un trineo muy salado. Abrazos de

Alicia

[Manuscrito na marxe esquerda por Alicia:] ¿Qué les pasa a los Salgués? Les hemos escrito varias veces, pero nunca hemos tenido contestación. ¿Por qué no los llamáis y preguntáis por ellos y les dais recuerdos? Gracias.

[Manuscrito na marxe esquerda da primeira folla:] Nuestras señas particulares por ahora son: 220 South Washington Street, Waynesburg. USA
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