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epistolarios

As cartas de Luís Seoane sobre...

CENTRO GALEGO DE BOS AIRES

Carta: 1 a 20 de 221
Remitente/s:
LUÍS SEOANE
Destinatarios/as:
LORENZO VARELA
Ficha descritiva
[Carta manuscrita]

Querido Varela:

No tenemos de ti más noticias que las alguna vez nos transmite Marika y alguna que otra que le llegó a Cuadrado por los caminos misteriosos que para nosotros apenas lo son. Su fantasía te ha elevado catedrales y has pasado a ser, para los auditores de Cuadrado, entre los que a veces me encuentro desprevenido , un personaje mítico. Un llegada súbita tuya causaría un tremendo daño a esta obra de arte, Cuadrado tendría que conseguir que algún otro amigo se fuera del país para crear un nuevo personaje. Bromas aparte, él y yo y todos los amigos comunes extrañamos tu ausencia y desearíamos por lo menos tener alguna noticia tuya que nos llegase directamente. Nuestra vida transcurre tan monótona como la de los ríos que van a dar a la mar de la copla de Manrique. No ocurre nada aparentemente en ella aunque por dentro para uno mismo tenga nuestro río interior, sus remolinos y a veces adquiriesen estos la turbulencia de salto de agua. Pinto. Siempre pinto sin saber bien para qué, como no sea con la finalidad subconsciente de aturdirme. Tengo algunos óleos nuevos, algunos con motivos de emigrantes, en camarotes, en cubierta, durmiendo, es un tema que pienso continuar desarrollando porque me parece que con él puedo unir las realidades de Galicia y este país. También escribí, sin objeto, unas quince cuartillas de notas sobre arte. Esto es todo. A ésa envié dos cuadros por Bayerthal de Arte Bella destinados a Percivale. Son dos naturalezas muertas. En octubre o noviembre, expondré en ésta y quizás después me dedique a c... seguros o a algún negocio que me dé dinero y prestigio
¿Cuándo nos envías tu obra de teatro? Tengo pensado algunos figurines aprovechando detalles de la ropa campesina gallega que te gustarán cuando los realice. Estos últimos días vi algunos cuadros interesantes, Cossío y otros castellanos y lamenté que los gallegos seamos de la manera que somos. Nuestra pintura de la generación de ellos es superior y más profundamente social, real y preciosa .
Bueno, te ruego que contestes alguna carta. A Marika le di el otro antes de ayer 1.200$ que me pagó Emilio el martes pasado, pues creo que ella piensa viajar a Montevideo la semana que viene o algo así. De los libros, le hice el encargo a Cuadrado, por los descuentos, facilidades de pago que a él le hacían en el Museo y me parece que se ocupó de esto. El lunes, de todos modos, le preguntaré.

Saludos a todos los amigos comunes y tú recibe el saludo de Maruja y el fuerte abrazo de tu amigo.

[Sen firma]

[...]
Lorenzo Varela. Creo que es de los más interesantes, así como uno de los grandes poetas gallegos actuales. Parte de su obra está traducida a varios idiomas europeos y el soneto sobre Roy Xordo o el de María Pita me parecen de lo mejor que se publicó en los últimos años.
Esperamos ansiosos los cuadros de la exposición. Espero que han de tener éxito. Tienes que enviarme al Centro Gallego los datos sobres los artistas y fotos de estos cuadros y las esculturas de Faílde para ir adelantando el catálogo que deseo, espero, sea importante. El 22 de julio han de estrenarse las obras musicales premiadas el año pasado que creemos han de constituir otro éxito y quizá para esa fecha salga el primer número de la nueva revista del Centro Gallego.
Por correo ordinario, te enviaré estos días algunas publicaciones últimas de ésta.

Perdóname esta carta que tenía necesidad de escribir y recibe con el saludo cordial para todos los amigos y con el de Maruja y mío para vosotros dos el gran abrazo de

[Sen firma]
.

26/05/1947
Remitente/s:
LUÍS SEOANE
Destinatarios/as:
FRANCISCO FERNÁNDEZ DEL RIEGO
Destino
Vigo
Orixe
Bos Aires
Ficha descritiva
[Carta mecanografada con firma autógrafa]

Buenos Aires, 26 de Mayo de 1947
Sr. D. Francisco Fernández del Riego
VIGO


Mi querido amigo:

Recibí tu carta, que tardé en contestarla pensando, sobre todo, en darte alguna noticia concreta de tu libro. [Rodolfo] Prada me encomendó un presupuesto de su costo y de la gestión acerca de [Rafael] Dieste para el prólogo. Hice ambas cosas. Dieste no tiene inconveniente alguno para hacerlo y lo hará cuando se necesite, encantado. El costo en ésta ha subido muchísimo, hoy que se hacen en el país. Hasta hace poco tiempo, unos meses nada más el libro argentino costaba mucho menos. Pero este asunto he de hablarlo con Prada, cuando él regrese de el Perú adonde él marchó y por cuyo motivo retrasé esta carta. Por mi parte, en todo cuanto se refiere a su presentación, dibujos, etc…, lo haré con tanto gusto como puedes imaginarte. Tu libro me pareció estupendo y de gran utilidad, quizá te faltan algunos datos del exterior de Galicia, algunos de ellos, los que pueda, te enviaré yo las fichas. Para el concurso del Centro Gallego han llegado las copias que enviaste. También llegaron copias de trabajos de Martínez Barbeiro , Aquilino , Bouza Brey , y anuncia otro envío [Luis] Manteiga.

El Centro Gallego va a pedirte una colaboración para su revista Galicia . Desearía que la aceptases y que tratases, si fuese posible, sobre los pintores gallegos que residen ahí, [Carlos] Maside, [José Otero Abeledo] Laxeiro , Torres , Virgilio Blanco , [Urbano] Lugrís y algún otro nuevo que no conozcamos y que mantenga dignidad artística. A los otros, los que están fuera, puedes referirte de paso si quieres. Interesa desde luego, que con el artículo envíes fotografías en abundancia de la obra de ellos, cuatro o cinco, si es posible de cada uno.

Aquí toda la gente trabaja como puede, con gran nostalgia del regreso. Ah! te enviaré por correo aparte copia de los poemas en gallego de Dieste y Lorenzo Varela , hechos a manera de prólogo de dos álbumes míos, hace ya cierto tiempo, y que a mi juicio es de lo mejor que se escrito en gallego, en poesía, en estos últimos años. Ellos pueden servirte para tu fichero. Los álbumes titulados Muiñeira , litografías; y María Pita e tres retratos medievales de grabados en madera no puedo enviártelos porque no tengo ejemplares, se hicieron en ediciones reducidas de cuarenta y ochenta ejemplares respectivamente, que se vendieron entre gentes ajenas a nuestra colectividad. Lorenzo Varela, antes usaba otro nombre suyo, Jesús, es muy amigo de Fole , (¿qué es de Fole?) es de Monterroso, en Lugo y debe tener en la actualidad unos treinta años. Sus poemas en castellano están traducidos a diversos idiomas. Aquí publicó Torres de Amor y monografías sobre temas de arte. Ahora marcha a Estados Unidos. También marcha a ese país Otero Espasandín de jefe de la Sección de Lengua y Literatura castellana de una Universidad. Por mi parte estoy esperando poder hacer ese mismo viaje.

En cuanto a la constitución de la sociedad comercial con Núñez de que te hablé en otra carta, yo renuncio a toda participación, luego de pensarlo suficientemente. Desde luego estoy de acuerdo con Núñez y con la nueva empresa que creo necesaria. Pero algunos consideran a esta nueva empresa algo así como una deslealtad hacia Alfonso y aunque yo no estoy obligado a éste ni a nadie personalmente en ese terreno, como ocurre aquí, sino a la empresa como creo debe ser, no quiero aparecer en ese turbio juego comercial “perfectamente americano” que plantean éstos. Continuaré como siempre, sin retirarme, ¿entiendes? pero viendo como todas las oportunidades comerciales se pierden por discusiones infantiles y por falta de intensidad en el trabajo. Ya que tu eres abogado dime tu opinión. Te envié hace aproximadamente dos meses Homenaje a la Torre de Hércules, me gustaría conocer vuestra opinión. A Maside le he escrito una carta que no me contestó, también le envié algunos libros que no sé si le han llegado.

Tengo muchas ganas de regresar a esa, para estar con todos vosotros, para pintar, para poder volver a ver todo aquello que no nos importaba porque lo teníamos demasiado cerca de nuestra visita y de nuestras manos y que adquirió con el tiempo y la distancia todo su valor. Cuando regrese espero que será para no salir nunca más de ahí. Este año haré una nueva exposición en Buenos Aires y estoy bastante contento de mis últimas cosas, te enviaré algunas fotografías.
Contéstame pronto y con apretados abrazos para todos, tu recibe el fuerte abrazo de tu amigo de siempre:

Luis Seoane
.

29/12/1947
Remitente/s:
ANTONIO BALTAR DOMÍNGUEZ
Destinatarios/as:
LUÍS SEOANE
Destino
Bos Aires
Orixe
Campamento San Eduardo
Ficha descritiva
[Carta mecanografada con firma autógrafa]


Campamento San Eduardo, 29. Diciembre de 1947

Sr. D. Luis Seoane
Buenos Aires

Querido Luis:

Te escribo las primeras líneas de nuestro campamento para enviarte la convenida autorización de cobro en el C. G.
Hemos hecho un buen viaje de tren hasta Zapala. Las camas era cómodas y dormimos abundantemente. El paisaje no “pintoresco” en general, aunque sí con interés en algunos momentos por los tonos ocres que abundan tanto cuanto escasea la vegetación, o por las masas de montaña. Zapala es un poblacho deshecho, donde termina la línea de ferrocarril. Cuarteles importantes, municipalidad minúscula, Iglesia católica de sólida y amplia edificación, pequeña capilla evangélica, Sinagoga, gran edificio de la colectividad sirio-libanesa. Frente a la Municipalidad, carteles homenaje al país de los lafuentes y a su conductor. Por lo demás, un sano ambiente peronista que afortunadamente es también el que predomina entre los dirigentes de la mina.
Desde Zapala, continuamos en camioneta el viaje para completar los 180 kms hasta el campamento. Salimos a las 10 de la noche del martes y llegamos a las 3 de la mañana, pues el camino es accidentado, entre sierras, y con no buen pavimento. Ahora estamos ya instalados en nuestra pequeña casa, que tiene las comodidades indispensables para nosotros. Es del estilo de las prefabricadas que hemos visto en Puerto Nuevo, con dos habitaciones amplias, cuarto de baño y cocina.
Tengo bastante trabajo por ahora. 10 o 12 enfermos en el consultorio cada día; un parto; una operación de apendicitis de urgencia que realizamos trasladándonos médico, paciente y familia, en camioneta también, a Chos-Malal (80 km de camino serrano) donde hay un pequeño hospitalito con bastantes elementos curativos. La enferma, bien.
Hago por ahora, como ves, solamente la crónica objetiva de los acontecimientos. Las impresiones subjetivas irán más adelante, cuando se hayan ordenado un poco y cuando se haya disipado el asombro que es lo que en este momento nos tiene bajo sus efectos.
Escribimos a Varela desde el tren y echamos la carta al llegar a Zapala, en relación con pequeños problemas domésticos. Desde Zapala también telegrafiamos a Rafael anunciando la feliz llegada. Recibimos un telegrama de Navidad de Rafael y Carmen y dos lotes de correspondencia remitidos, supongo, por Varela. Te ruego decirle a éste que la correspondencia abierta, en general folletos de propaganda, no es indispensable que la envíe, y mucho menos diariamente y con estampilla de 5 céntimos. En todo caso, que haga un lote de vez en cuando si tiene gana y lo remita como impresos. Para los periódicos, conviene tener en cuenta que algunos prefiero que no los envíen por ahora, pues más bien deseo dedicar el tiempo a las lecturas médicas. Rige esto para el dirigido por Varela, del cual ya me llegó hoy un ejemplar reexpedido.
Pasamos la noche de Navidad invitados en la casa del Jefe de Personal, Sr. López, en compañía de este, esposa, madre y dos niños, personas todas francamente simpáticas y acogedoras. Al día siguiente, asado popular con los mineros.
Os recordamos a todos y deseamos que hayáis estado contentos en estos días.
Escribiremos a Rafael y Carmen.
Saludos a Maruja.

Abrazos a todos los amigos y a ti de

Antonio
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31/01/1948
Remitente/s:
XOSÉ OTERO ESPASANDÍN
Destinatarios/as:
LUÍS SEOANE
Orixe
Waynesburg
Ficha descritiva
[Carta mecanografada]


[Manuscrito:] Waynesburg, 31 de enero de 1948

Querido Luis:

Hace unas horas puse fin a mis calificaciones del primer semestre, tarea delicada por mi sensibilidad y además muy laboriosa. Esta fue la causa de que no haya contestado inmediatamente tu última carta de 17 de enero. Esto te habrá sorprendido por cuanto dirigí hace unos días a tus señas una carta para Dieste. La explicación es esta: Recibí una suya explicándome ciertos pormenores de la actitud de Vercelli para con ellos; en la misma me decía que salían pronto para una playa del Uruguay (no especificada) a descansar. Pensé entonces que mi carta podría ir a parar a manos indiscretas o perderse por no hallar a su destinatario y, en consecuencia, decidí dirigirla a tus señas para que se la entregues cuando y donde convenga. Pero dejemos ahora de lado lo de Dieste, pues nada nuevo supone para ti y vengamos a lo nuestro. Cuando llegó tu carta contándonos vuestras agonías con las altas temperaturas y la humedad, empezaba Waynesburg y puntos vecinos a sufrir una ola de frío sonada. Tuvimos temperaturas de treinta grados centígrados bajo cero y todavía a estas alturas el termómetro situado del lado de afuera de la ventana debe marcar sus quince grados, o cerca, bajo cero. Todo el campo está cuajado de nieve, y el tráfico carretero encuentra con dificultades debidas al hielo. Para colmo en casa estuvimos con la calefacción estropeada y pasamos unos días duros. Hoy nos instalaron dos estufas de gas de camisa mientras llega la hora de la cena. Por cierto, acabamos de echarnos al coleto sendos helados, cada uno a su gusto, como si nada pasara. Aquí es corriente ver a los chicos comiendo un helado por la calle, mientras necesitan fundas especiales para evitar que las orejas se les congelen. Como ves, este es tu país, no sólo por este detalle, sino por muchos otros, innumerables. Yo acabo de completar mi experiencia en el colegio. He pasado prácticamente por todas las fases; he superado dificultades de cierta importancia, como es la de verme, de buenas a primeras, metido en una clase de alrededor de sesenta veteranos de guerra para explicar con mi mal inglés los rudimentos de la fonética y la ortografía españolas, pero a estas alturas, sin que ello se vea como un alarde, creo haber hecho mi aprendizaje, al menos el de bulto. Ahora sólo resta algún trabajo de lima.
Alicia no se ha sentido muy bien en estos últimos meses; el médico le recomendó descanso y aire fresco, y con ello nos venimos dando los grandes paseos, haya nieve o no la haya, por los alrededores. En estas caminatas nos recordamos de vosotros y tratamos de ver de que manera arrancaros a esa prisión; no dudamos de que lo lograremos de una manera o de otra, y de que nos daremos las grandes panzadas de caminatas a campo a través. Pensad que nosotros estamos tanteando el terreno constantemente, que no se nos escapa un solo momento lo que estáis sufriendo ahí; pero no os impacientéis porque en ciertos casos el forzar la marcha puede ser contraproducente. Aquí se habla de organizar una sección de arte en el colegio, y ello pudiera ser una buena ocasión para traeros. Por aquí hay sus aficionadillos, acaso con sus ambicioncillas más o menos ocultas y sobre todo en el secreto de lo que por aquí puede interesar. Estas teclas hay que saber tocarlas a su tiempo. Yo confío, llegado el momento, un golpe de efecto con el presidente y su señora, personas estupendas por todos conceptos. Por otro lado, teniendo nosotros casa aquí donde acomodaros provisionalmente, lo de la sección de arte basta que sirva de pretexto para las autoridades. Lo demás vendrá poco a poco. El día que os veáis aquí, os creeréis resucitados, como nos pasó a nosotros. No seréis de momento o talvez nunca personajes de cuello duro, pero os sentiréis personas de arriba abajo. Supongo que Dieste tendrá ocasión de mostraros unas fotografías de aquí hechas en la nieve. Hay árboles, colinas a montones, ríos helados durante el invierno y reducidos a la nada por el estiaje; pájaros, tipos humanos de un interés pictórico grande y mil cosas más donde podrás saciar tu apetito exasperado de pintor y olvidarte de que en el mundo existen cosas como los directivos del Centro Gallego, los personajes de las editoriales, los intelectuales borrachines y vanidosos, las estrellas y estrellitas de cine, los dirigentes políticos, etc. Me hubiera gustado mucho ver tus cosas últimas; tal como me las describes, me está gustando ya. El estudio del paisaje a secas, sin figuras humanas como hasta aquí, puede servirte para considerar ciertos valores estrictamente paisajísticos con mayor libertad y hondura si cabe. Al contrario, también las figuras se pueden aislar, como hiciste con ciertos retratos, entre ellos el de Maruja. El artista no debe limitar jamás sus puntos de vista ni sentirse comprometido con supuestos aciertos a hallazgos. Nada de apegos supersticiosos, de concesiones al público o a la crítica; nada de reglas de oro, de cánones establecidos o sancionados. Este ha sido el gran heroísmo de Picasso, que no ha sucumbido a nada, ni menos al picassismo. Ensaya, estudia, aférrate a una cosa mientras se te resista y olvídala cuando hayas dominado sus secretos. No te enamores de ellas, por tentadoras que sean, en cuanto artista, pues por muy hermosas que sean no son las únicas merecedoras de tal honor. Por mí he de decirte que acabo de encontrarme con un paisaje nuevo, totalmente nuevo, y tan merecedor de mi admiración, como cualquier otro de los que he conocido en otras partes. Ante el sería necio cerrar los ojos para volver al recuerdo de Galicia, de Castilla, de Cataluña, Francia, Inglaterra. Pero todo esto es archisabido y no merece más comentarios. Sobre mis proyectos poco te diré por el momento; he estado muy atareado, y todavía lo estoy bastante, para lanzarme al agua; antes tengo que liquidar ciertos compromisos con Atlántida, aquietar la conciencia un poco en el orden económico; ordenar mis rutinas; pensar y repensar un poco, y luego acaso me lance a un libro de recuerdos de infancia, dentro del cual quepan muchas cosas sobre la vida de mi aldea que tú ansías ver escritas. Sí, es cierto; creo que estas cosas sólo puedo decirlas yo, mejor o peor, de vuelta de mis muchas lecturas, estudios y exploraciones. Lo malo es que no sé por donde empezar y sobre todo como justificarme ante mí mismo. Pero a lo mejor todo es cosa de empezar como sin querer y dejar volar el alma a pleno recuerdo. Si para entonces estás aquí, podemos ser colaboradores, como me has prometido. Acaso también Alicia haga alguna cosa sobre la línea de la conferencia del Centro Gallego, para lo cual sería conveniente que la salves del eterno olvido y se la mandes sin publicar, dado que la publicada temo que no salga nunca. Lamento la situación de Varela y de otros amigos, pero si las dificultades a que tienen que hacer frente les pueden servir para aligerar las alforjas y echarse a campo a través, casi me alegro. Yo me creí que, después de la penitencia en la Peña Pobre, a lo Amadís, no volvería a la Argentina. Acaso esté arrepentido del prosaico término de su aislamiento y repita la hazaña el día menos pensado. Ojalá. En cuanto a Plaja también lo siento, aunque menos, claro está, pues no le movió la penitencia caballeresca en sus andanzas a buen seguro, sino el afán de conquistar con sus pasados laureles un reino demasiado grande para su talla... Pero esto para solo nosotros. ¿Qué hace Cuadrado? ¿Salió su libro? Dile que me mande un ejemplar. Aquí se siente sed de libros, sobre todo españoles... ¿Quieres saber que aún no llegó la Historia de la Literatura que me anuncias? Bueno, Luis, no te quejarás de esta sentada. Alicia y Cuqui me esperan para cenar, y también recaban un rinconcito del papel para sí, cosa que me parece muy legítima. Escríbeme pronto para que yo haga lo mismo; ten confianza en nuestra amistad y estudia inglés y pinta mientras tanto. ¿No hay manera de encontrar por ahí una copia, aunque sea vieja, del diccionario aquel que me prestó Roel? El libro de Aquilino Iglesias Alvariño me encandiló el apetito de escribir poemas y para ello me gustaría la compañía de un diccionario así. No tomes la cosa a pecho; pero si ves la coyuntura me avisas. Mándame la revista del Centro, y, si puedes, algunos números viejos con colaboraciones mías y de los amigos. Un gran abrazo para los dos juntos de

Espasandín

[Manuscrito por Alicia:] Queridos Luis y Maruja: Después de esta carta kilométrica de Ote poco me queda qué deciros. Que un día estuvimos a 32º bajo cero, que tenemos nieve a todo trapo y lo peor es que se hiela y das cada patinazo y aun cada culada que no os quiero decir, pero eso le pasa a todo el mundo, así que nadie te mira. Varios días hemos tenido que limpiar la acera y el jardín con palas, pero todo está precioso, especialmente los árboles y las montañitas que se ven desde las ventanas del comedor de la cocina. Os recordamos constantemente. Están aquí (en Estados Unidos) unos amigos españoles; la hija de Dña. Luisa Viqueira, casada con Rubén Landa; viven en Méjico, pero han venido a enseñar con un contrato de un año. Tenemos mucho interés en verlos y recordar con ellos tiempos pasados. Escribid mucho, [escrito na marxe dereita:] vuestras cartas nos encantan. ¿Qué hace la gente en Buenos Aires? Cuqui está bien; tiene un trineo muy salado. Abrazos de

Alicia

[Manuscrito na marxe esquerda por Alicia:] ¿Qué les pasa a los Salgués? Les hemos escrito varias veces, pero nunca hemos tenido contestación. ¿Por qué no los llamáis y preguntáis por ellos y les dais recuerdos? Gracias.

[Manuscrito na marxe esquerda da primeira folla:] Nuestras señas particulares por ahora son: 220 South Washington Street, Waynesburg. USA
.

05/02/1948
Remitente/s:
LUÍS SEOANE
Destinatarios/as:
FRANCISCO FERNÁNDEZ DEL RIEGO
Destino
Vigo
Orixe
Bos Aires
Ficha descritiva
[Carta mecanografada con firma autógrafa]

Buenos Aires, 5 de febrero de 1948
Sr. Francisco F. del Riego
Vigo


Querido amigo:

Hace mucho tiempo que te debo respuesta a tu última carta, con fecha de hace ya bastantes meses. Fuí dejando la contestación por motivos distintos pensando hacerlo a cada instante y no lo hice, más por falta de ánimos, por depresión, que por cualquier otra razón justificable. Pero todo esto nada tiene que ver contigo, ni con todos los demás amigos de ahí, sino conmigo mismo y es por tanto inútil escribir de ello. Tambien le debo una carta a Maside, a quien escribiré uno de estos días.

Leí tu artículo sobre pintura gallega, que aún está por publicar esperando que la revista tenga espacio libre de cuestiones internas del Centro Gallego, de modo que pueda dedicársele casi por entero el número. Las copias fotográficas son en general muy malas y algunas no pueden reproducirse porque sería inútil, las mejores son las de Maside y Laxeiro y las peores las de Pesqueira y Torres que no dan la menor idea de las obras. También recibí por Prada las de Prego. Tu artículo lo encontré justo y acertado, pareciéndome bien enfocado el problema de la pintura gallega actual de Galicia. Los cuadros de Maside deben de ser expléndidos (sic) por lo que se puede deducir de las fotografías y tambien deben de ser muy buenos los de Laxeiro. Pero, ¿qué ocurre con la pintura de Díaz Pardo y de Prego? Desde aquí es muy dificil comprender los elogios que algunos les tributan. A mi me parece un tremendo salto atrás en la pintura gallega actual. Todo el esfuerzo de la generación anterior a ellos para marcar unas características propias, el esfuerzo de Maside, Colmeiro, Souto , Francisco Miguel , etc., buscando nuevas formas, entroncándolas con el paisaje y el arte tradicional nuestro que floreció en el medioevo, las conquistas de la pintura de nuestros días en el resto del mundo, parece ser olvidado por esos dos pintores. Quizá cambien. A mi personalmente me interesa la juventud de ellos y la inquietud que puedan tener.

En la exposición de Arte Español de Buenos Aires , donde lo único que se destacaba con gran ventaja sobre todos era Solana , ví los cuadros de Sotomayor , Julia Minguillón , de Mosquera , de Juan Luis , que me parecieron falsos y malos. Todo esto no tiene nada que ver con la pintura ni con Galicia o el espíritu gallego, es pura cháchara pictórica, mala retórica, aquella de que estábamos tan hartos. Parece que vuelve a campear la pintura de las exposiciones regionales de Bellas Artes , o de la Sociedad Económica de Santiago de Compostela y va a terminar por resultar gran maestro aquel González Blanco , el hermano de “Mandingas”, santo auxiliar de Derecho Canónico. ¡Qué gran exposición se podría hacer con las obras de Colmeiro, Maside, Souto, Laxeiro, Francisco Miguel, Palmeiro (un pintor de Betanzos que hace veinte años reside en París y que expuso este año en Buenos Aires) etc., y las esculturas de Eiroa ! En el arte de todos ellos se destacan características nuestras, profundamente gallegas y se abren nuevos caminos para el futuro. Realizan una pintura abierta y generosa que tiene poco que ver con la pintura aprendida en los museos. Una exposición así, excluyente, llamaría la atención aquí y en cualquier parte donde se realizase. Hay que haber visto la exposición de Arte Español de Buenos Aires para darse cuenta de que Galicia es hoy, con esos nombres que te cito, uno de los centros de la pintura peninsular. Lo único malo para esta generación es que solo unos pocos ven esta pintura, tú entre ellos, los demás, los ya hechos hace años, el grupo de eruditos de Orense y Pontevedra con otros méritos reconocidos por nosotros, se han dejado influenciar por las estupideces sobre arte por ejemplo de Risco , y solo han tenido pasión por la prehistoria, los archivos y los museos. Nunca se detuvieron a ver, al márgen de los datos históricos, la maravilla de nuestras catedrales, de la escultura medieval gallega y del arte popular de nuestra tierra. Para ellos no tuvo sentido aquella frase profunda de Murguía hablando del pintor gallego en general: “Hay un elemento de originalidad poderosísimo, que le obliga a buscar por sí solo lo que desea y a realizar por los propios medios aquello con que sueña.” Tienen todo esto tan olvidado como tuvieron, hasta hace poco tiempo, la literatura de los cancioneros. Hizo falta para Galicia que se originasen cambios profundos en la pintura del mundo para que apareciesen los pintores gallegos, lo mismo que ocurrió con la literatura del siglo xix. Y lo que pasó con Galicia ocurrió, por ejemplo, con Bretaña. Los países célticos estuvieron mudos y encerrados en sí mismos desde la Edad Media hasta el siglo xix, precisamente en los siglos de las reglas soberanas, de las academias y de las escuelas. No existe en Galicia ni un solo escritor académico, ni tampoco un pintor de valor académico propiamente dicho. Los primeros grandes nombres del siglo xviii son el Padre Feijóo y el Padre Sarmiento , y el último gran nombre del siglo xx es Valle Inclán . ¿Qué tienen de académicos ellos y las grandes figuras del siglo XIX, Rosalía y Pondal por ejemplo? Los dos nombres más prestigiosos de la pintura del siglo XIX fueron Villaamil y Ovidio Murguía . ¿Qué tienen de académicos? Esto a mi juicio es lo que parecen no conocer los pintores más nuevos de que tu escribes. Existe una pintura actual que se puede asegurar que pertenece al Atlántico europeo, con diferencia de países tiene mucha relación entre sí, su fuerza la adquirió en el expresionismo y sus grandes nombres son el belga Ensor , Rouault , de origen bretón, algunos franceses más como Gromaire de la zona francesa del Atlántico, el acuarelista y escultor inglés Moore , el galés Shuterland , el irlandés americano Flanagan y al lado de ellos están en algunos casos con ventaja, los nombres de Maside, Colmeiro y Souto.
Perdóname toda esta divagación, pero quería darte mi opinión aunque fuese ligeramente sobre el problema de nuestra pintura. Creo que ella no tiene aún, ni ahí, no hablemos de aquí donde existe una colectividad tan numerosa pero desde el punto de vista de la cultura tan inútil para Galicia, el suficiente prestigio ni se escribe lo suficiente sobre estos pintores; que no se reproducen suficientemente sus obras, que no se les estudia como debiera, que les falta, en fin, todo aquel elemento de propaganda que otros países utilizan en beneficio de su arte. Casi todos los eruditos de nuestra tierra suponen aún más importante el ensayo sobre la rueda de carro, o sobre una mámoa, que sobre el arte viviente, el que se desenvuelve delante de nuestros ojos. Yo no le quito importancia al ensayo sobre la mámoa, o sobre las inscripciones rupestres, pero esto no puede ocupar exclusivamente a toda una generación como vino ocurriendo, ni ser el motivo principal de nuestras publicaciones más importantes, ni de nuestros centros de estudio. Y esto que digo de la pintura vale para toda otra obra de creación, ¿qué ensayos se han publicado ahí sobre la prosa de Dieste o sobre la poesía de Aquilino? ¿Qué trabajos serios existen sobre Valle Inclán o sobre los precursores, aparte, en este caso, de los que hizo Otero? ¿Dónde están las biografías y las monografías que corresponde hacer y que sirven a la divulgación popular? Cuando pasen unos años más, no se conservarán en Galicia recuerdos de la vida de Valle Inclán, de Pondal, de Eiroa, por ejemplo, y tendremos que soportar los estudios torcidos y las biografías desfiguradas, como la que hizo del primero Gómez de la Serna en Buenos Aires, en la que parece que Galicia no hubiese existido para Valle Inclán a pesar de ser el tema fundamental de casi toda su obra, lo cual contenta a los imbéciles que quisieran excluir su galleguidad.

Por todo eso me alegra tu ensayo sobre pintura y tu libro sobre literatura gallega y las notas que haces de divulgación. Sigues en esto la tradición del siglo xix a la que tanto debemos nosotros, mucho más, desde luego, que a la que nos precedió. ¿Cuántas veces no habremos hablado a gentes de aquí, ajenas al arte de nuestro pueblo, de Maside, de Eiroa y de otros, enseñándoles simplemente las pocas fotografías y reproducciones con que contábamos? En ningún caso hemos podido ofrecerles a quienes nos escuchaban una pequeña monografía con reproduciones porque no existe, la breve monografía que puede ofrecer de sus pintores cualquier ecuatoriano, por ejemplo, aún perteneciendo a un país que apenas tiene existencia actual en el mundo de la civilización.

De mi no tengo apenas que decirte. Hice dos exposiciones en esta capital, una de óleos y otra de acuarelas con bastante éxito. Tengo para enviarte en cualquier oportunidad algunas de las fichas sobre los escritores emigrados que hice para tí y aquellos poemas gallegos de que te hablé, de Varela, de Espasandín y de Dieste. De tu libro no hay novedad ninguna hasta ahora, lo tiene el jurado del concurso del Centro Gallego y tengo esperanzas, fundadas en la utilidad de él y en su valor, de que resulte el premiado. Te daré noticias sobre él tan pronto las tenga.

Dime, refiriéndome a otra cosa, ¿te sería fácil conseguir en toda Galicia corresponsales para obtención de documentos y para ventilación de asuntos judiciales, o puedes tú simplemente conseguir atender a esto desde ahí? Porque si esto fuese posible yo me encargaría de crear aquí una especie de oficina destinada a eso, parecida a otras que existen pero con la ventaja de ser atendida por abogados de ahí y por mí mismo. Tu marcarías los honorarios en esa para cada caso, pero tendrías que adelantarme una lista aproximada de ellos. Estudia esta cuestión.

Sin más con saludos para Plácido, para Maside y para todos los amigos, recibe el abrazo fraternal de

Seoane

Nota.- Contéstame pronto, no te vengues de mi mal ejemplo.
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29/02/1948
Remitente/s:
ALICIA ORTIZ ALONSO
XOSÉ OTERO ESPASANDÍN
Destinatarios/as:
LUÍS SEOANE
Destino
Bos Aires
Orixe
44 East Wayne Street
Ficha descritiva
[Carta mecanografada con firma autógrafa e correccións manuscritas]

Nuevas señas: 44, East Wayne Street
Waynesburg, Pa. USA
29 de febrero de 1948

Sr. D. Luis Seoane
Buenos Aires

Querido Luis:

Ayer, mientras nos hallábamos con las manos hasta el codo en la tercera mudanza –que no lleva trazas de ser la última– nos llegó tu carta fecha 23 del corriente. Con los riñones medio averiados de cargar libros y todo lo cargable ayudado por dos alumnos y por Alicia y Cuqui, me pongo a escribirte la respuesta en el nuevo mechinal; para colmo me encuentro un tanto resfriado y con la cabeza un tanto hueca, así que no te extrañes si el nivel de la correspondencia se interrumpe con un bache o precipicio mayor de la cuenta. En primer término, debo decirte que llegó el mamotreto de Hurtado y Palencia con todos los atributos de la sacrosanta cochambre nacional. Me va a prestar muy buenos servicios, pese a todos los pesares, y te agradezco como se merece un obsequio de esta monta económica. Estoy leyendo ahora un libro sobre Cervantes publicado por la Universidade de Oklahoma con ocasión del centenario; su autor es un inglés que ha residido muchos años en Portugal y España, donde fue corresponsal de un importante diario londinense; ha escrito muchos libros sobre autores ibéricos, entre ellos uno sobre Gil Vicente, otro sobre Fray Luis, otro sobre Arias Montano; es autor del libro o antología portuguesa publicada por la Universidad de Oxford y similar al de poesía española editado por Fritz–Maurice Kelly y ahora corregido por Trend. Sospecho que el autor es católico, aunque no estoy seguro, pero aun así, ¡qué amplitud de ideas y qué generosidad y documentación ante el autor del Quijote! Nuestros profesores de literatura, aun los de la talla de Hurtado y Palencia, producen una impresión lamentable por comparación con este hombre de letras, ahora residente en la Columbia Británica. Todo cuanto afirma sobre Cervantes va respaldado con multitud de citas al pie de la página tomada a veces de las obras menos leídas de nuestro Manco: el Persiles, los Entremeses, comedias apenas editada, etc. Hay alguna coladura en pequeños detalles, no tanto relativos a Cervantes como a otros aspectos de nuestra literatura, pero se los perdonas con gusto por el horizonte de conjunto y las vías de interpretación cervantina y literaria en general que despliega. Pero no pude terminarlo por culpa de la dichosa mudanza, así que si algo nuevo se me ocurre, te lo diré en la carta siguiente. Aquí, seguimos haciendo nuevas exploraciones. El pasado domingo un señor nos llevó hacia el suroeste, hacia el estado de Virginia del Oeste, a unos cincuenta kilómetros de ésta. Había una luz excelente y tuvimos ocasión de explayar la vista sobre un círculo de colinas dilatado, de espléndidos contrastes y armonías. A veces te encontrabas frente a frente de una cañada de robles y sicómoros, éstos de blanco a la manera de los bidoeiros o de los álamos blancos de Galicia. Otro curioso aspecto del paisaje por esta parte son los derricks del petróleo o del producto afín al petróleo, el gas natural. A esta circunstancia débese que el gas de cocinar sea aquí baratísimo, pues no necesitan extraerlo del carbón, sino del suelo directamente. El dueño de la casa donde ahora vivimos es un técnico de una campaña petrolera y me prometió llevarme consigo cuando vayan a perforar la corteza terrestre en busca de un depósito de este producto. –Hace cosa de una semana Alicia y yo fuimos a dar uno de nuestros frecuentes paseos; por la noche había caído una respetable nevada, pero los días precedentes a la nevada habían sido realmente primaverales. Como consecuencia, habían llegado del sur grandes bandadas de una especie de pájaro de la familia del tordo que aquí llaman robin por tener el pecho colorado como el robin europeo. Los pobres estaban chasqueados, pues el tiempo les había jugado una mala pasada, y se refugiaban a la orilla de los regatos, único sitio donde podían encontrar algo de comer. Ayer una gran bandada se posó delante de nuestra casa; Cuqui fue la primera en advertirlos y dio la voz de alarma, así que inmediatamente salimos a la ventana a verlos. Es un pájaro realmente hermoso con su pecho anaranjado, su cola larga y con una mancha blanca en el arranque de la cola. Esto quiere decir que la primavera está cerca, si bien hoy han caído copos de nieve durante todo el día. Ayer por la noche hizo bastante viento, y como estamos mismo al lado del parque del colegio, durante toda la noche, al despertarme, sentía el zumbar del viento en los árboles, que a Alicia le causaba miedo y a mí una dicha extraordinaria, pues me traía a la memoria el viento otoñal de Galicia. Hace cosa de quince días, dimos otro paseo Alicia y yo hasta un bosque cercano a la ciudad. El suelo estaba seco y por ello pudimos sentarnos a nuestras anchas debajo de los árboles; sin darnos cuenta, rompimos a cantar, mientras el viento balanceaba las copas desnudas de los robles, y de pronto nos acordamos de Maruja. “Si estuviera aquí Maruja –nos dijimos– con qué gusto hubiera cantado canciones gallegas entre estos robles casi gallegos”. Naturalmente, nos dio la rabia de siempre saberos ahí entre esa podredumbre sin el consuelo de un bosque solitario donde recordar, donde soñar, donde cantar, donde pintar, dormir, escuchar el rumor del agua, el cantar de los pájaros, el ruido de una furtiva alimaña... Pero un día será, un día estaréis con nosotros, Maruja podrá cantar a sus anchas y tú pintar, correr, fantasear y maravillarte de que el mundo exista todavía tal como lo hayas podido vivir en la Arzúa o en el Ulla. Es el caso que nosotros casi os necesitamos tanto a vosotros aquí, como vosotros nos necesitáis, de momento al menos, a nosotros, y por eso no cejaremos en nuestro empeño de traeros. Estad seguros. Esos retratos que estás haciendo pueden ser la clave de la venida; acaso se te pueda traer con el pretexto de hacer determinados retratos, y una vez aquí, hacerlos de veras; dinero hay bastante por aquí: todo es que podamos convencerlos de que los retratos bien valen unos centenares o millares de dólares. Esto no es fácil simplemente porque en las pequeñas ciudades no se entiende más de pintura que en la presidencia del Centro Gallego; pero todo es cuestión de empezar: en cuanto una señora encopetada se haga un retrato, se lo hace hasta el moro Muza. Mándame, pues, algunas de esas fotografías cuanto antes, aunque tengas que hacerlas a toda prisa. Poco a poco Alicia y yo nos vamos familiarizando con esto y vamos teniendo mayor autoridad moral y hasta intelectual, lo cual puede el día menos pensado resultar en una solución como la de la sección de arte, la decoración de una sala del colegio o del gimnasio. Éste es el edificio del colegio de grandísimas proporciones con piscina, comedores, pista de basketball y muchas cosas más. ¿Quieres saber que aún no tuve ocasión de ir a Pittsburgh? La cosa parece fácil y lo es, pues muchos de mis alumnos vienen y van todas las semanas en su coche particular, y además hay servicio continuo de ómnibus. Pero hay una cantidad de zarandajas por el medio que mete miedo. Mañana pienso ir, pero saldremos de aquí tarde, y estaremos sólo unas horas: nos lleva un matrimonio en su coche. He recibido hoy unos impresos de Galicia (Santiago) para adquirir acciones de una empresa editorial entre cuyos fundadores está Pedrayo,Varela Radio y otras personas, algunas que yo no conozco. Supongo (que) estarás al tanto de lo que se trata; la idea me parece excelente, y la ocasión casi también. Claro está, no puedo adquirir acciones, pero si pudiera, la cosa no me disgusta, pues es un aspecto de muchos de nuestros proyectos tantas veces discutidos. Bien aconsejada esta editorial puede hacer mucho, sobre todo si las cosas pasan adelante. Espero que me digas por tu parte algo de lo que sepas; ¡quién sabe si Pedrayo no llevó tus proyectos a Galicia! Voy a contestarles de todos modos y darles ánimos. Los poemas de Alvariño me parecen muy buenos, como a ti; tienen hondura y sinceridad lírica, riqueza de lenguaje, todo, en fin, cuanto se pueda exigir de un poeta moderno. Pero creo que Valle Inclán le haría el reproche de eludir los ritmos gallegos, los ritmos de danza, de faena y de molino. Pero el mismo defecto tenía Manuel Antonio y otros escritores jóvenes y hasta viejos, en parte debido a que, con la excepción de Valle Inclán, nuestros ritmos ancestrales pasaron desapercibidos. Es necesario llevar a cabo una investigación a fondo en ferias, romerías, espadelas, mallas, sachas, recuestas, foliadas, etc. y llegar a los elementos puros de nuestros ritmos. Los libros de Valle pueden servir de punto de partida, ¿no crees? Rosalía tenía un oído maravilloso y lo utilizó para enriquecer la versificación castellana; pero a mi modo de ver, en gallego quedó a mil leguas de D. Ramón, como se comprueba en Voces de gesta, por ejemplo. “Un fato de nenas novas –todas elas sin camisa– Eu no medio sin cirolas” ¿Hay algo más netamente gallego que el ritmo de estos versos populares tomados por Valle Inclán con su fino sentido rítmico? Algo de esto echo de menos en Alvariño y en todos los poemas gallegos de última hora. Bueno, Luis, estoy resfriado; tengo la cabeza hueca y estoy cansado de la mudanza. Me alegro de que Nova edite tu libro; es lo menos que Cuadrado y ellos pueden hacer por una persona a la que tanto deben. Me alegro que Colmeiro esté de buen humor y sobre todo de que pinte. ¡Cómo envidio esa visita tuya al estudio y esa revisión de sus lienzos de antaño y de hogaño! Hará bien si sale de ahí y si expone. El exponer es siempre bueno a la larga como tú estarás convencido. Lo malo es que a veces exige sacrificios y dispendios dolorosísimos. ¿Qué hacen Castañino y señora, Torrallardona y demás pintores de por ahí? Bueno, escribe pronto y te contestaré en el acto. Tus cartas son leídas y releídas por los tres –mejor dicho, vuestras cartas–. Saludos míos a los amigos: Dieste, Mariano, Farias, Cuadrado, Antonisen y Nogués, Torrallardona, Merli, Frontini, Sirio y Mallea, Varela, Losada –le voy a escribir para aclarar un asunto relativo a mis libros–, Colmeiro, Viau el joven, etcétera, etc. –Para vosotros dos un abrazo colectivo y un aturuxo

Otero

Queridos Luis y Maruja:

Los maridos se ve que no nos dejan ya nada que decir, lo agotan todo de ganas que tienen de comunicarse. Siempre pensamos en vosotros y casi compramos una casa con la idea de traeros, pero las condiciones resultaron demasiado difíciles y por ahora hemos desistido, pero ya aparecerá alguna para alquilar cuando menos lo pensemos en que quepamos todos. ¿Llamasteis a los Salgués de mi parte? No dejéis de hacerlo y decirles que no tenemos noticias suyas desde hace siglos. ¿Cómo están? Saludos a [manuscrito na marxe dereita por Alicia:] todos los amigos y escribid pronto, no seáis perezosos.

Alicia

[Manuscrito na marxe esquerda por Alicia:] Dile a Ascensión que le mandé 27 dólares a Maruca por el poncho que es lo que ella me dijo que valía. Gracias.
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04/03/1948
Remitente/s:
ANTONIO BALTAR DOMÍNGUEZ
Destinatarios/as:
LUÍS SEOANE
Destino
Bos Aires
Ficha descritiva
[Carta mecanografada con firma autógrafa]


[Manuscrito:] Cato de Tunfar ¿?, 4-III-48

Sr. D. Luis Seoane
Buenos Aires

Querido Luis:

A su tiempo, nos llegó tu carta de 11-febrero, contestando a mi pregunta respecto a la licencia en el C. G. Hoy te adjunto, de acuerdo a ella, el nuevo pedido por dos meses. Mireya recibió también la carta de Maruja.
En la tuya, se nota el aburrimiento del verano porteño, sin noticias y con pocos amigos. Hemos notado en todas las cartas que recibimos de ahí una gran preocupación por el tiempo atmosférico. Te informaré hoy sobre ese aspecto aquí porque veo vuestra preocupación, aunque expontáneamente no lo hubiese hecho, a causa sin duda de que como el clima hasta ahora nos ha resultado perfectamente tolerable, no se nos ocurriría comentarlo. Así tampoco habla de su estómago quien no sufre de él. Pero bien. La virtud principal del clima en que vivimos es su sequedad. Cuando mucho la humedad alcanza el 20-25%. En general, no pasa del 10%. Por eso aunque hasta ahora en las primeras horas de la tarde (de 2 a 5), si se sale al sol, éste quema, es con una sensación normal de verano y sin que produzca aplastamiento ni haga sudar con esos inagotables manantiales de Buenos Aires. Luego, las noches son frescas cuando el día fue caluroso y hasta casi frías en días normales. Los primeros tiempos sentimos una cierta desazón en forma de fatiga o desgano para movernos, debida a la diferencia de altura, pero pronto desapareció y actualmente nos sentimos ligeros y deshinchados. Yo dejé de fumar. Tal vez sustituya ese vicio con el de la bebida, que parece ser predominante en la región (es frecuente que los enfermos respondan a las preguntas en ese sentido, “sí: bebo dos litros con cada comida y, cuando se puede, otros dos o tres además”. Lo del cambio de vicio es todavía un proyecto, de modo que no debes interpretar mal el que me haya salido del tema climático ni que esta carta está resultando un tanto desordenada (la verdad es que entre unos y otros de los párrafos anteriores he salido a dar la bienvenida a un pequeño minero que llegaba en ese momento al mundo con el minúsculo peso de 1.600 gramos, poco más que una carta amorosa de algún antiguo amante). Y quede con esto terminado el tema meteorológico.
Recibimos carta de Rafael desde La Pedrera, ya próximos al regreso. Nosotros le habíamos escrito a Montevideo, pero ahora dudamos de si la carta habrá llegado después de su paso a la vuelta.
Noticia para Castelao. Uno de los antiguos empleados de la mina es Mariano Dios, primo del padre de aquel (que se llamaba Mariano Rodríguez Dios). Hace años que está aquí y es muy estimado. En tiempos normales, es un hombre callado y circunspecto. Pero en los días de Carnaval se le ha ido un poco la mano en la medida de los líquidos alcohólicos y entonces le afloró el rianxeiro que hablaba gallego y se emocionaba con los recuerdos de Arosa, mezclados al orgullo de y por Daniel y a unas repentinas exhibiciones de cueca y tango que salía a realizar al medio de la pista de baile. Luego supe que es uno de los buenos bailarines de cueca que hay en el campamento y que suele ser designado jurado en los concursos de ese baile.
En mi carta anterior, adjuntaba una nota comentando las noticias sobre el Almanaque y diciéndote que me alegraría recibir un ejemplar. Me gustaría también conocer la opinión de Aznar. Hago intención de poner unas líneas a Salgués en mi calidad de Secretario para que las trasmita oficialmente a todos, pero en todo caso si tú lo ves, adelántale un triple saludo colectivo.
Por otra parte, yo creo que iré a Buenos Aires en este mes o en el que viene. Ya entonces hablaremos. Entretanto darnos siempre alguno las noticias de pequeño o gran volumen, pero que os parezcan de interés. De la enfermedad del Presidente ya nos enteramos por radio cuando estábamos esperando la trasmisión del acto de la toma de posesión de los ferrocarriles. Seguimos con el interés que os podéis imaginar el proceso de la convalecencia.
Escribí a Náñez en relación con asuntos del Centro. Tuve la impresión, a través de una carta que había recibido previamente de él, de que al Dr. Prado no le enviaban sino las biopsias urgentes y dejaban la mayoría irse acumulando por mi regreso. El motivo, supongo, hacer la pequeña economía del importe de mi sueldo, que sólo en mínima parte se emplearía en abonar los casos aislados que hubiesen enviado a resolver. El procedimiento sería imperfecto en cualquier caso: Si yo vuelvo porque me encontraré, acumulado, con un trabajo que no me fue ni me será pagado. Si fuese otro el que se encargase definitivamente, además de encontrarse él en una situación similar, de tener que hacer frente a una tarea extemporánea, se produciría seguramente un cierto desorden en la entrega de informes y archivo de materiales, que iría en perjuicio del servicio. Sugerí a Náñez comentar el asunto con Silva y darle este punto de vista para que lo tuviesen en cuenta. Por otra parte, Náñez se marchaba ahora en estos días a Bolivia. ( A propósito: ¿Decidió Anthonisen algo sobre su reválida?)
Saludos para todos. Mención especial de Torrallardona con quien hemos quedado, lamentándolo, en deuda de una visita.
Mireya –y yo– enviamos nuestros recuerdos a Maruja.

Tú recibe un abrazo de

Antonio
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03/04/1948
Remitente/s:
ANTONIO BALTAR DOMÍNGUEZ
Destinatarios/as:
LUÍS SEOANE
Ficha descritiva
[Carta manuscrita]

3-IV-48

Querido Seoane:

Recibí ayer tu carta. Te pongo hoy rápidamente estas líneas para cubrir ese déficit que, por lo visto, se produjo a tu favor en nuestras relaciones administrativas. Es una nueva demostración de lo efímero, de los bienes humanos. Va el saldo en forma de cheque a tu nombre que tiene la amabilidad de llevar la enfermera de la mina, Sra. de Orellana, en viaje de vacaciones a Buenos Aires. Yo pienso salir de aquí el próximo sábado día 10, pero me detendré en Neuquén, de modo que no sé exactamente si llegaré a Buenos Aires el domingo de noche o el martes a mediodía. Ya hablaremos.
Te felicito por el cuadro de Melella.
Ese “abandono del Servicio” a que se refieren en el C. G. se debe exclusivamente a su particular modo de resolver (de no resolver) los problemas. Tú sabes mi preocupación por dejarles un sustituto antes de salir. Lo demás ya ha sido cuestión de ellos. De todos modos, iré y trataré de que todo se arregle lo mejor posible, aunque lo cierto es que me esperaba bien poco tener que forcejear con esos luchadores de peso pesado.
Escribí estos días (fecha, 27-III, igual que tu carta) a Rafael, Ramón Rey y Sánchez Guisande.

Bien. Hasta pronto. Saludos de Mireya y míos para ambos y un abrazo de

Antonio

[Escrito na cabeceira:] Querido Rafael: Supongo recibidas mis cartas de hace pocos días. Ésta, dirigida a Seoane, podéis verla también confirmando la vuestra.

Hasta pronto

Antonio
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07/08/1948
Remitente/s:
XOSÉ OTERO ESPASANDÍN
Destinatarios/as:
MARUXA SEOANE
LUÍS SEOANE
Orixe
45 E. Franklin Street
Ficha descritiva
[Carta mecanografada con firma autógrafa e correccións manuscritas]


Agosto 7, de 1948
45 E. Franklin St.
Waynesburg, Pa. USA

Queridos Maruja y Luis:

Acaba de llegar vuestra estupenda carta, que contesto en el acto, aunque sin el menor asomo de hacer alardes de puntualidad; os contesto simplemente porque la reacción afectiva de vuestras noticias me predispone a la respuesta. En primer lugar, te damos Alicia y yo las gracias por la molestia de la consulta, y esperamos saber cuanto antes su importe material, como habíamos convenido. En segundo lugar, te felicito por la labor realizada en el Centro Gallego. Uno de los muchos remordimientos que traje es el de no haber llegado a organizar un homenaje proporcionado a tu tesón y a tu patriotismo entre la colonia gallega. Puede decirse que nadie en Buenos Aires ha hecho más que tú para presentar Galicia a los gallegos emigrados con toda su proceridad, con su rango auténtico. Y así como fue necesario que vinieran los refugiados a sacarles la vergüenza injustificada que llevaban, y aún llevan algunos, en el alma, hubiera sido necesario hacerles ver la deuda que contido tiene toda la colonia y hasta Galicia. En tercer lugar, celebro la terminación de ese cuadro, que debe de ser algo serio en todos los sentidos. ¿No habréis hecho aún fotografías de él? Que la haga Melella, que tiene buena cámara, y si no que llame a uno de estos especialistas y me mande una copia. Ocho figuras en tamaño natural y diecisiete en segundo término, debe ser algo sorprendente. En una carta de Dieste recibida hace tiempo, me hablaba de tu ascenso en espiral como pintor, cosa de la cual ya estaba yo archiconvencido. ¿Cómo va tu monografía? Es asunto que me interesa, pues son muchas las personas esparcidas por el mundo que nada creen hasta verlo escrito en letras de molde, y muchas de estas personas ocupan puestos decisivos. ¿Quieres saber una noticia realmente curiosa? Pues prepárate. Hace cosa de un mes compré para Cuqui una enciclopedia con que sacármela de encima. “¿Cuánto hay de la Tierra a la Luna? ¿Cuántos centímetros tiene un pie? ¿Dónde está Cochinchina? Ahí tienes la enciclopedia”, le contesto ahora. Pero es el caso que entre las personas que figuran en ella como famosas está... Souto. Naturalmente me dio un salto de alegría el corazón, tanto más porque no se trata sino de un libro de unas ochocientas o novecientas páginas. Dónde y cuándo nació, dónde estudió, donde expuso, etc. está consignado allí. Después, al pasar por aquí Rubén Landa camino de Nueva York a donde fue desde Oklahoma para enseñar un curso de verano y preguntarle yo qué se le ocurría a él para traerte aquí sin peligro de que te expulsen luego (como acaba de sucederle a un héroe filipino condecorado por el ejército norteamericano por sus servicios durante la guerra), su mujer, la hermana de Viqueira, intervino para aconsejarme que consulte a Souto, pues tiene aquí muchos amigos y admiradores. Claro está, escribí a Méjico pidiendo las señas del célebre Souto, casi nacido al lado de mi casa, como Colmeiro. Aún no las recibí, pues parece que el recibir cartas de Méjico cuesta un triunfo, pero no creo que tarden. Yo no dejo de preguntarme que razón sacó a Souto de aquí, teniendo su fama, y un porvenir de pintor asegurado. Aquí está todo el mundo de vacaciones, desde el presidente del colegio para abajo. Este desapareció poco menos que raptado y cuando tuvimos noticias de él, se hallaba en Oregón, en la costa del Pacífico. Este año se celebra el centenario del Colegio; va a haber con tal ocasión grandes fiestas en la próxima primavera; por eso no bien llegue, descansado y sano, le voy a abordar en firme sobre la manera de que te ofrezca, sino trabajo, un buen pretexto para entrar aquí en buenas condiciones. Podría ser el de pintar uno o más retratos, el de enseñar grabado, dibujo, pintura o la Biblia; podría ser el decorar un salón, o hacer un libro conmemorativo del centenario...; podría ser incluso enseñar español, que es sin duda la mejor manera de entrar sin plazo alguno y estar tranquilo. Veremos. No hago más que cavilar. Como sé lo que es eso, estoy en ascuas pensando en vosotros, y sin exagerar un ápice, pues no hay para qué, os diré que mi felicidad aquí sólo está disminuida por la salud de Alicia, que no es tan buena como yo deseara, y por vuestro encierro en Buenos Aires.
Recibí el catálogo de Colmeiro, y me alegró la noticia de su exposición, confirmada por tu carta. Si además ha vendido, como dices, la noticia es doblemente satisfactoria. Aunque a Colmeiro hay que rescatarlo también una vez que vosotros estéis fuera de ahí. Pienso escribirle uno de estos días, pero “uno de estos días” puede significar semanas o meses, tanto más cuanto que estoy lleno de zarandajas. Con el tiempo, hemos tenido mucha suerte, pues cuando esperábamos asarnos, resulta que casi hace frío. Ayer dormimos con manta ¡en agosto! Aquí es frecuente la llegada de lo que se llama un frente frío del Canadá, y en menos que canta un gallo te hielas. También ha llovido horrores, tanto que unos pobres garbanzos que sembramos en la huerta para poner al presidente en un apuro –él es profesor de botánica y los garbanzos aquí son desconocidos– no acaban de levantar cabeza. El otro día fui a Morgantown, ciudad de West Virginia cercana, donde hay una universidad. Fuimos en especial para ver algunos libros, pues aquí no hay librerías. Salimos impensadamente y con poco dinero, y cuando Alicia y yo estábamos revolviendo mamotretos, nos encontramos con el libro de Pascin publicado en Inglaterra, de segunda mano. No está nuevo, pero si en buen estado. Dime, pues, si lo conseguiste ya. ¿Recuerdas que lo encargamos en Mitchell´s? y en caso contrario te lo envío, pues aunque no lo traje, estoy seguro de que lo van a tener por una temporada al menos, pues aquí sus desnudos más alarman que otra cosa.
Cuqui sale mañana para un campamento de girls scouts como invitada. Tiene una suerte bárbara esta pinta. Todo lo bueno va a parar a ella. La huerta va bien; estamos comiendo ya judías verdes a todo trapo, pero las lechugas nos las comieron los conejos o un bicho parecido al tejón llamado aquí ground hog. Creo que los tomates no vamos a poder comerlos todos, y no estaría de más que Maruja mandase la receta de hacer mermelada con ellos. ¿Qué es de Mariano Gómez? Dadle muchos recuerdos. Pregunta a Ayala si recibió el artículo sobre Eliot, y dile que me escriba cuanto antes pueda o te diga a ti como va ese asunto del ensayo. Recuerdo a tus padres y a Rafael, y además a medio mundo: Varela, Dieste, Melella, Frontini, Colmeiro, Antonisen, Llardona, Farias, Alberti, los pintores... Y para vosotros dos, un abrazo de toda la familia y las seguridades de que no dejamos de pensar en arrancaros de ahí, sea como sea.

Otero
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06/09/1948
Remitente/s:
LUÍS SEOANE
Destinatarios/as:
ABELARDO ESTÉVEZ
FRANCISCO FERNÁNDEZ DEL RIEGO
Destino
Vigo
Orixe
Bos Aires
Ficha descritiva
[Carta mecanografada con firma autógrafa]

Buenos Aires, 6 de septiembre de 1948
Sr. D. Francisco F. del Riego.
Vigo


Querido Del Riego:

Antes de nada te felicito por la parte del primer premio que te correspondió en el concurso del Centro Gallego, en cuyo concurso los únicos premios justos fueron el tuyo y el de Martínez Barbeito en cuanto al primer premio, y en el 2º el trabajo sobre la saudade de Iglesia Alvariño. Del concurso siguiente, creo que ese es el de 1947, debió haber llevado el primer premio o el libro de poemas de Aquilino o el libro sobre el paisaje gallego de Manteiga, libro que no llevó premio alguno y que lo merecía por justicia. La novela de Blanco Amor es, a mi juicio, inferior a cualquiera de los trabajos y solo pudo hacer posible ese premio el parentesco y compadrazgo con uno de los jurados, Bóveda , y la parcialidad o negligencia del jurado argentino que por otra parte es un buen poeta de aquí. Creo que este año modificarán las bases de los concursos, de modo que no pueda influir en el ánimo de un jurado el nombre del concursante. En el juicio este mío no interviene para nada la amistad o afecto por Aquilino, Manteiga, Barbeito o por ti, sinó porque creo sinceramente que esos cuatro trabajos debieron haber sido premiados en primer término en los dos concursos. Prada y yo hicimos lo posible para que se modifique el sistema de este concurso y Prada interviene ahora en una comisión de reforma de las bases.

Por Prada debes de conocer cual fué el éxito de la Exposición de Autores y Libros Gallegos en éste. Ningún acto de esta colonia de emigrantes fué, en lo que va de siglo, más importante que este ni alcanzó resonancia. La exposición con todos los perjuicios naturales por ser hecha fuera de Galicia, por no tener apoyo de ningún género, y por no poder contar con muchos libros de los siglos XVII y XVIII imposibles de encontrar aquí, fué de todas maneras una gran muestra que llamó la atención. Este fué un esfuerzo que se nos debe integramente a Prada y a mí. Trabajé en ella con el mismo entusiasmo que pude haber puesto hace ya ¡ay! 18 años en cualquier empresa estudiantil de Compostela.

Por aquí estuvo hace unos meses Ventura Castro Rial , a quien no quise ver, a pesar de que me envió algunos recados e invitaciones, para evitar cualquier escena desagradable. Venía a estudiar o tratar algo relativo a la emigración gallega a la Argentina, lo que me llenó de estupor. De primer secretario de la Embajada está aquí Poch Gutiérrez de Caviedes , contemporáneo nuestro en la Facultad de Derecho. También por estos días anda por aquí y expuso en un salón un escultor de Lugo, Somoza , que ganó un concurso hispanoamericano para un monumento; escultor muy flojo, de quien no sé que noticias hay por ahí. La exposición de Colmeiro, patrocinada por el Centro Gallego, constituyó uno de los éxitos artísticos más importantes de este año. Por mi parte, el 15 de este mes, inauguro una exposición de óleos en una sala de esta capital y el 15 de octubre se inaugurará en Bruselas una exposición de dibujos míos. Acaba de salir aquí una pequeña monografía sobre mi pintura hecha por Lorenzo Varela que te envío por correo aparte. De mi supongo que debes de haber recibido un libro de narraciones Tres hojas de ruda y un ajo verde , con temas medioevales y cuyos originales tenía desde comienzos del año pasado para editar este año. Me gustaría conocer tu opinión sincera. En esta fué bastante bien acogido por la crítica. Creo que no tengo otras noticias que darte y algunas deben de ser conocidas de ti. ¿Qué haces ahora? ¿Qué es de Plácido, Maside y todos los otros amigos?

Bueno Del Riego, contéstame, dame noticias de esa, aquí estamos al márgen del mundo, en un afortunado campo de concentración para comerciantes del que Dieste, Colmeiro y yo queremos huir sin encontrar el modo. Por mi parte, no pierdo las esperanzas.


Recibe el abrazo cordial de tu amigo de siempre:



Seoane
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02/12/1948
Remitente/s:
LUÍS SEOANE
Destinatarios/as:
FRANCISCO FERNÁNDEZ DEL RIEGO
Destino
Vigo
Orixe
Bos Aires
Ficha descritiva
[Carta mecanografada con firma autógrafa]

Buenos Aires, 2 de diciembre de 1948


Querido amigo:

Recibí tu carta y el recorte de tu artículo sobre mi libro que te agradezco de todo corazón. No sabes cuanta alegría nos produce a todos los que estamos aquí el saber que alguien ahí puede recordarnos y que toda nuestra obra, hecha y pensada en Galicia, tenga en esa su pequeña y generosa publicidad. El temor nuestro, de los que trabajamos en medio de la indiferencia terrible de esta colectividad, es de que nuestras obras no tengan siquiera el acogimiento debido, que tendría de ser hecha en Galicia, por las gentes de ahí. Hemos conquistado el público argentino y a todos nosotros nos estiman en los medios intelectuales de estos países, pero tenemos la desdicha de que esta obra no llega a esa y de que solo interesa a diez o doce o algunos pocos más de los gallegos que aquí residen. Tres hojas de ruda tuvo aquí un importante éxito de crítica y por mi parte estoy bastante contento de ese éxito, como de los otros éxitos de los que aquí trabajan, porque ellos están ofrendados, como el mio, aunque no conste en las primeras páginas de cada libro o en los catálogos de las exposiciones, a Galicia y a los amigos que estáis ahí. Repito, te agradezco mucho tu nota, aunque los términos elogiosos de ella estén exagerados por nuestra amistad.

Sospecho que Prada, a quien hace dias que no veo, pero a quien veré seguramente mañana, te habrá dado noticia de que el premio tuyo del Centro Gallego va acompañado del tanto por ciento destinado a las obras escritas en gallego. La medalla de oro dejó de adjuntarse a partir del primer concurso. Por mi parte hice en septiembre una exposición de pintura con mucho éxito y de cuyos beneficios que no son muchos, algo más que los viajes, es probable que marche a pasar unos meses, o unos años, según como pueda arreglármelas, a Francia o a Bélgica. Quizá lo haga en el mes de febrero si no se me presenta hasta entonces ningún problema familiar referente a la salud de mis padres, que lo impida. Colmeiro sale para París a primeros del año que viene y tambien Dieste se marcha a Italia quizá a fines del mes que corremos. Esto cada día se pone peor para nosotros. Me gustaría ir a Londres, quizá aprovechar la estancia de Plácido Castro en esa ciudad para ir desde París, pues allí no conozco ningún amigo y debe de ser muy dificil defenderse en ella sin el conocimiento del idioma. Me gustaría tener la dirección de Plácido, que tu me la enviases, aunque temo que no me conteste por pereza. Si tú te escribes regularmente con él, escríbele sobre esto. Te lo agradecería mucho, pero de todas maneras envíame la dirección.

Sentí mucho la noticia del fallecimiento de la madre de Maside. Yo no quiero escribirle sobre esto. La recuerdo perfectamente, recuerdo la magnífica señora que era y lo que tenía de común con mi madre. Recuerdo su suavidad y su discreción y el hondo cariño que sentía por ella Maside. Pero no quiero escribirle a Maside a tanta distancia hablando de esto. Si algún dia regresamos y tenemos la fortuna de volvernos a encontrar, no podéis saber como deseamos ese dia, hablaremos del recuerdo que tengo de su madre y de otros muchos recuerdos de los cuales es dificil escribir.

¿Qué hace Fole? ¿Cuál es su dirección? No sabe él cuanto le he buscado por gentes de Lugo y por amigos comunes sin llegar a saber nunca nada de él. ¿Y Constantino Diaz ? ¿José Maria Dominguez ?
Es posible que el Centro Gallego a proposición mía te encargue la corresponsalía en Galicia de su Revista para noticias, sobre todo de orden cultural. No sé cuando, pero en el transcurso de estas primeras semanas que vienen se decidirá el nombramiento si no se tuercen las cosas. Prada va a ayudarnos. Te ruego que aceptes perdonándome por no haberte consultado antes. No hables de esto con nadie aún.

Por correo aparte te envío la monografía de Lorenzo Varela sobre mi pintura y tambien se la envío a Maside.

Escríbeme. Un gran abrazo amigo de

Seoane
.

13/12/1948
Remitente/s:
XOSÉ OTERO ESPASANDÍN
Destinatarios/as:
LUÍS SEOANE
Orixe
Waynesburg
Ficha descritiva
[Carta mecanografada con firma autógrafa]


Waynesburg, Pa
13 diciembre, 1948

Querido Luis:

Si me juzgas por algunas de mis cartas anteriores al pie de la letra, no dejarás de encontrar razones para reprocharme. Por ejemplo, te he dicho que procuraría enterarme de algunas señas a las que debía enviar un ejemplar de tu monografía. Ahora por una de esas venas de españolismo que nos dan a los españoles y que no sé si tenemos derecho a reprochar en muchos casos, resulta que acabo de obtener algunos datos que te envío con mucho gusto y con el remordimiento de no haberlo hecho antes. Art Museum, Boston, Mass. –Museum of Modern Art, W. 53 St. New York City, N. Y., Art Institute of Chicago, Michigan & Adams Streets, Chicago, Ill. –Revista Artnews, 136 E. 57 St. New York 22, N. Y. –Philadelphia Art Museum, Philadelphia, Pa. –The Brooklyn Museum, New York City, N. Y. –The Museum of Art, San Francisco, Cal. –The Whitney Museum of Art, New York City. Esto es lo que ahora sé: más adelante talvez pueda enviarte más.
Ayer, sábado 12 de diciembre, recibimos tu carta del seis del mismo mes. Nos ha causado una gran alegría por todo lo que en ella decís, y particularmente te agradezco los elogios que me dedicas como escritor. Son tan calurosos, sinceros y extremados que me considero en la obligación de corresponder a ellos escribiendo ese libro de que me hablas. Desde hace más de un año me viene rondando la idea de acometer la tarea, pero si bien soy de tu parecer con respecto a Dieste, a quién un afán de perfección inhibe en detrimento de los lectores y de la Historia de la Literatura, mi caso es diferente. Una obra mía, donde no hay como en los demás libros un campo de saber más o menos organizado que me dé la pauta, requiere una cierta elaboración formal, si no ha de naufragar en un amasijo de recuerdos y anécdotas. Acaso rebase tus ilusiones en cuanto al aliento de la empresa y escriba una especie de biografía novelada cuyo primer volumen sea lo que tú anhelas: la vida global de mi aldea tal como yo la he vivido: con cohetes, gaitas, sequías, inundaciones, nieves, faenas de mil clases, nidos, escuela, iglesia, campaneros, tipos sobresalientes, el río, el monte, los juegos de la estornela, de la porca, etcétera. Otro tomo sería mi vida de estudiante en Santiago y en Madrid; otro estaría dedicado a Ribeira, con recuerdos de Dieste, Valle Inclán, Caraminas, Mosteiro, Val, Maside, Manuel Antonio, con todo aquel mar salvaje, aquellas playas, aquel Barbanza, aquellos pinos, dólmenes, mámoas, nataciones, gaviotas... Otro tomo comprendería mis peregrinaciones por el norte de África, por España durante las misiones y la guerra, por Francia, Inglaterra hasta llegar a la Argentina, que bien merece tomo aparte... Ya ves, si pienso en todo esto de que me hablas. No me lleva a escribir otra cosa que ofrecer una faceta del mundo que me ha tocado vivir que ningún otro puede hacer por mí. Ofrecer la suya mejor que yo, pero no lo que he sentido y vivido con una vehemencia que muy pocos sospechan simplemente porque, como acaso sepas, no soy muy dado a la confidencia. Justamente esto es lo que me preocupa un poco. Tendré que apelar a un recurso novelesco para hablar de mis reacciones ante el mundo como si fueran ajenas a fin de vencer un tanto esta reserva que siempre he tenido, incluso con los mejores amigos y con los familiares. Quién sabe si no inventaré un pintor que me describa, una especie de Luis Seoane que, desesperado de ver que un hipotético amigo se niega a contar su vida, se arriesga a narrarla por su cuenta y riesgo. ¡Hermosa trastada, eh! Claro está, una biografía así daría pie a trazar una hermosa galería de tipos, tales como Souto, Colmeiro, los Dieste, tú, Maside, Manuel Antonio y muchos otros que tú conoces y no conoces. Toda esa generación trágica que ahora lucha por salvarse de esta gran hecatombe que se desencadenó con la guerra de España sería en buena medida el protagonista de esta obra un tanto ambiciosa, demasiado ambiciosa para quien jamás abrigó ambiciones de escritor, ¿no crees? Pero una de las cosas que ha dejado huellas más hondas en mi alma ha sido la amistad, esa amistad sentida tan sin cálculos como se siente el paisaje, el mar, el arte, un cielo fugaz, el canto de un ruiseñor o de uno de aquellos mirlos de los aledaños de nuestras aldeas. Esta amistado estos vínculos amistosos con mil gentes en mil lugares, aún sin proponérmelo, ocuparía sin duda los alveolos más íntimos de cualquier intento de esta naturaleza y acaso fuese el móvil decisivo de la empresa misma... Ya veremos.
Estoy leyendo cosas y estudiando en relación con mi nueva tarea; sobre todo reviso los clásicos y no me falta ocasión de revalorar autores y de condenar a perpetuo desdén otros. Por ejemplo, acabo de releer las Confesiones de un pequeño filósofo, de Azorín, y me ha producido un gozo singularísimo. Hay autores que hay que leerlos un poco al margen de la pelea brutal en que estamos envueltos, dejando de lado este tono polémico que nos encrespa y las palabras fuertes que suscita. Azorín es uno. Con todas sus chocheces, con sus manías seniles, con sus resentimientos, sus pifias y otras cosas, no puede negarse que ha alcanzado finuras de sensibilidad no superadas a mi juicio por nadie desde Garcilaso acá. Por otra parte, no ha de olvidarse la sagacidad con que ha sabido valorar lo mejor de nuestra literatura, sin excluir a Rosalía, otra antena poética cuya cima penetra hondo en las regiones quietas y serenas de las almas escogidas. (Bueno, esto es un poco cursi). La Biblioteca del Colegio acaba de adquirir la colección de Clásicos Castellanos por mi consejo y mediación. Ciento diecisiete volúmenes por menos de cien dólares y con una comisión de casi un quince por cien para nuestro amigo común Trelles, que buena falta le hace. El colegio necesita libros de esta calidad para su prestigio, sobre todo ahora que celebra su centenario; pero a mí me van a ser más útiles aún. De los libros impresos en Buenos Aires no te puedes fiar. Justamente uno de estos días acaba de pasarme uno de esos incidentes de que ya me había olvidado, y es el siguiente: Estaba leyendo un trozo de la estupenda Antología de prosistas españoles de M. Pidal en la edición Austral, cuando de pronto noto que estoy en el aire. Examino el libro con el natural desconcierto pensando que sería cosa de unas líneas trastocadas, cuando advierto que falta un pliego íntegro y en su lugar hay otro repetido. Y esto se lo hacen a M. P. con toda desfachatez. ¡Qué no harán con Perico el de los Palotes! Me produjo una rabia atroz, tanto más cuando que carezco de una edición como Dios manda.
Bueno; la Navidad y Año Nuevo están en puertas. No hacemos más que explorar el horizonte de los recuerdos y localizar a los amigos. Vivimos los tres en un estado de tensión emotiva, mezcla extraña de alegría y dolor. Sobre todo nos sacan el sueño los amigos de Buenos Aires, sin frío, sin pinos nevados, sin horizonte claro, sudando indignación, retórica, hastío... Ni siquiera nos atrevemos a aconsejarles paciencia, y una sensación de fracaso o de impotencia nos abochorna. Sin embargo, no nos cabe la menor duda de que las cosas cambiarán pronto ante la fuerza de los hechos, algunos demasiado fuertes para olvidarlos. Alicia, Cuqui y yo os deseamos a los dos unas fiestas animosas, realmente alegres y esperanzadas en compañía de vuestros familiares y amigos. Piensa que, pese a todos los pesares, estás haciendo tu obra y te estás haciendo a ti mismo como artista, como escritor y en general como hombre, mientras un vacío moral y una sensación de fracaso reinan por doquier. Las cartas que nos llegan de Francia, de Inglaterra, de España y de otros puntos no dejan de convencernos de cuan afortunados hemos sido cuantos presenciamos la hecatombe pasada (y presente) desde el lado de acá. Nosotros mismos aquí, donde nada fundamental nos falta, sentimos nuestras nostalgias. Hoy mismo Alicia, (que está aquí a mi lado mientras escribo, estudiando sus cosas) me decía cuanto echa de menos esos contados amigos de Buenos Aires donde uno se explayaba a sus anchas, dejando volar corazón y cabeza atolondradamente sin temor de ser incomprendido simplemente porque un mundo común nos ligaba y unas esperanzas comunes nos sostenían. Aquí no se encuentra esta comprensión sencillamente porque nuestro mundo es un enigma para todos. Aun con el mejor deseo de entender, no pueden por carecer de ese terrible Himalaya de gozos, sobresaltos, dudas, ansias, sueños, fatigas, fracasos... Creo que Alicia comprende esto todavía mejor que yo por más generosa, más idealista, más sensible al contorno moral y con un instinto mucho más sagaz para valorar las gentes. Hay personas que se sostienen en gran medida, en medida preponderante con la cabeza, y creo que yo pertenezco a esta clase; hay otras, por el contrario, que se sostienen en la vida por cables afectivos, por el corazón. Y a este grupo pertenece Alicia, perteneces tú, Luis, y muchas otras personas entre nuestros conocidos. Para estas personas, Estados Unidos es un riesgo, hay que reconocerlo. Y si también lo es Buenos Aires o España, siempre hay una fuerte representación del mismo polo. Una de aquellas reuniones un tanto improvisadas en mi casa o en la tuya en que estábamos mano a mano unas cuatro o cinco personas durante cinco o seis horas es algo que no olvidaremos nunca, y menos Alicia, pese a todos los Clubs, donde por otra parte, la quieren y admiran y hasta envidian, y con mucha razón. ¿Comprendéis lo que son para nosotros vuestras cartas y lo que sería con mayor razón el teneros aquí?
Bueno: ¿Hablaste con Ayala? Perdóname que insista; ya te dije que estoy en una situación violenta con esta profesora, pues tuve la mala ocurrencia de aconsejarle que escribiese el artículo. Creo que Paco lo comprenderá bien, si tiene, como no dudo, instinto de escritoras nóveles. No tengo nada que reprocharle, pues es un amigo a quien estimo como sabes. Pero quisiera verme libre del asunto de una vez.
Dime las señas de Melella, que las perdí o cambió de casa. Le escribí una carta creo que a French, y no creo que la haya recibido. No te olvides llevado de tu entusiasmo por mis dotes de escritor. ¿Llegan libros de Galicia? ¿Hay por ahí la Gramática de Saco y Arce? ¿Y el Valladares? ¿Qué hace el Centro Gallego? ¿Y Castelao? ¿Y Prada y demás amigos? ¿Y Mariano Gómez? ¿Y Cuadrado? Dile que espero su libro. ¿Cómo va Nova? Dile a Perrota que aquí gustaron mucho Mar Dulce, la Cantata, y otros libros impresos por ellos. Ahora estoy exponiendo, en complicidad con la Bibliotecaria, varios libros ilustrados sobre la naturaleza. A continuación, haré una exposición de tus libros si me dejan como espero la vitrina. Habrá que ocultar ciertos desnudos por tratarse de una [manuscrito na marxe esquerda:] ciudad y hasta de un país no muy fogueado en estas cosas. Muchos abrazos, Luis y Maruja, de los tres y nuestros cariñosos saludos para vuestros padres.

Otero

[Manuscrito na marxe esquerda da primeira folla por Alicia:] Ardemos en curiosidad por saber cuando os vais, a que parte de Francia, que planes tenéis, cuando venís a vernos... no nos contáis las cosas a la mitad. Felices Pascuas a todos de

Alicia
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00/00/1949
Remitente/s:
ARTURO CUADRADO
Destinatarios/as:
LUÍS SEOANE
Ficha descritiva
[Carta mecanografada con firma autógrafa e co membrete:] EDITORIAL NOVA, S.A. / PERÚ 613 / U.T. 34-DEFENSA 8698 / BUENOS AIRES.


[1949]

Hoy, 25 de julio, día de los gallegos, llega tu carta tan esperada. Llega también otra para Lorenzo Varela, que queda sobre la mesa hasta que llegue de un momento a otro, ya que todas las tardes viene por este viejo café de Perú.
La mayor fiesta de este Día de Galicia es tener vuestras noticias, pues la colectividad gallega ya puedes imaginar lo que habrá hecho este año, siempre de ridículo en ridículo. El Centro Gallego representó el Bolero de Ravel en el Teatro Colón.
Tu carta trae tantas noticias y sugerencias que la contestaré en todas sus partes poco a poco, ya que hoy lo que interesa es saber que estás bien, con firmes esperanzas y con proyectos.
Nosotros estamos bien. El invierno no es nada riguroso y ya se perfila la primavera. Lorenzo anduvo bastante fastidiado, enfermo de las manos. Ahora se encuentra sin trabajo, pues se incendió la Algodonera y terminó el Círculo Literario. Pero de ánimo está bien, pensando siempre en que nos traslademos a París. Todos los días quiere comprometerme para que le acompañe a Francia. Yo no me animo mucho. ¿Qué te parece? El cree que es mucho mejor trabajar en París. Y yo pienso que trabajar por trabajar es más tranquilo este país. Tú dirás.
No nos dices nada sobre si pintas. Estamos esperando la explosión de tus últimos cuadros, pues es muy difícil el pasar los días sin ver un nuevo cuadro tuyo.
Por aquí trabajamos muy poco. La crisis editorial sigue su camino. No se edita casi nada. Y la exportación está cerrada.
Botella al mar está como la dejaste. Únicamente apareció Las historias de finados y traidores, de Ghiano. Ya se te mandó un ejemplar, dedicado por el autor. Esta semana aparecerá Áspero intermedio, de W. G. Weyland. Es la segunda edición de la que publicó en Losada con el seudónimo de Silverio Boj. Se imprimió en los Talleres de Macland, que le hizo un precio a la mitad de la Imprenta López.
Estoy intentando rebajar lo más que se pueda la cuenta de López, pues no hay día que Perrota no pida dinero.
Para tenerte al tanto de todo lo que pasa, voy a ver si te escribo dos o tres veces por semana, pues quiero que estés al día de lo que por aquí pasa en todos los órdenes.

Abrazos de María Julia y míos.

Arturo
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05/02/1949
Remitente/s:
FRANCISCO FERNÁNDEZ DEL RIEGO
Destinatarios/as:
LUÍS SEOANE
Orixe
Vigo
Destino
Bos Aires
Ficha descritiva
[Carta mecanografada con firma autógrafa]

Vigo 5-feb 1949
Sr. D. Luís Seoane López
Buenos Aires


Mi querido amigo:

Acabo de recibir tu carta. Ya me he dado cuenta de que las reproducciones de tus cuadros que figuran en la monografía de Lorenzo Varela no pueden dar la impresión del color y de la materia de esos cuadros. Sin embargo, aun sin contar con ese hecho importantísimo, lo cierto es que revelan un verdadero temperamento pictórico. Por eso no me extrañan los éxitos que has logrado, y los que lograrás en el futuro. También yo tengo deseos de ver a Maside para cambiar impresiones con él sobre tu pintura. Hasta ahora no pude hacerlo porque lleva una temporada en Santiago. Sin embargo, no tardará en venir a Vigo. Estoy seguro que su opinión habrá de ser semejante a la mía. Por cierto que tu libro Tres hojas de ruda... le ha gustado mucho. Una tarde hemos hablado de él y me dijo que lo había leído y que lo encontraba interesantísimo y original.
Te agradezco mucho los poemas que me envías para la Antología. El de Dieste, sobre todo, tiene un gran encanto poético. Me interesaría mucho que me enviases alguno de Otero Espasandín para añadir a los que ya tengo, así como algunos datos biográficos suyos. ¿Lo harás? Si en alguno de sus artículos o publicaciones figurase alguna opinión del autor sobre la poesía, también te estimaría que me la mandases. Pienso estructurar la Antología, de un modo parecido al que siguió Gerardo Diego para la suya de líricos castellanos contemporáneos.

Siguiendo tus indicaciones, uno de estos días escribiré a Londres para que me indiquen las posibilidades de una Exposición de tu pintura allí. Cuando obtenga contestación, te escribiré para que tú les remitas los datos necesarios. Si para entonces has salido de viaje, envíame la dirección donde te encuentres.

Supongo que el Centro Gallego habrá recibido una carta mía aceptando la propuesta que me hicieron. En ella les remití la primera colaboración. No sé si responde al propósito que ellos tienen, pues nada me precisaron acerca del particular. Yo les pedía instrucciones concretas para ajustarme a ellas en lo futuro. Hasta ahora no recibí contestación, ni tampoco la carta de que me hablas sobre la compra de fotografías para la portada de la Revista.

Te agradecería que les indicases, en mi nombre, que me hagan efectivo el importe del premio del concurso de 1946, en la forma que tú creas más oportuna. Hace mucho tiempo que me comunicaron que estaba a mi disposición, pero yo lo fuí dejando. Convenía, también, advertirles lo de la parte que me corresponde por ser el trabajo en gallego, ya que nada me decían acerca de tal extremo.

Esta noche vamos a darle una cena–homenaje a Laxeiro, por el éxito alcanzado en su última Exposición. Te advierto que exhibió en ella cuadros recientes, de verdadero interés.
Recibe el fuerte abrazo de siempre, de

F del R.
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08/02/1949
Remitente/s:
XOSÉ OTERO ESPASANDÍN
Destinatarios/as:
LUÍS SEOANE
Orixe
Waynesburg
Ficha descritiva
[Carta mecanografada con firma autógrafa]


[Manuscrito:] Febrero 8, 1949
Waynesburg, Pa.

Querido Luis:

Tu carta tan esperada no me ha causado sorpresa, pues su desacostumbrada tardanza fue para mí indicio de que lo dicho en la anterior iba adelante; lo que sí me sorprendió fue lo de Dieste, pues aunque admitía la posibilidad de que se fuese, no pude sospechar lo fulminante de la solución. Sin temor de envenenarme, sospecho que me cabe gran parte en el honor y la responsabilidad, si hay lugar a ella, de haber desbaratado el grupo con mi ejemplo primero y con mis cartas después. Debo reiterar, sin embargo, que nunca me he propuesto otra cosa que ser sincero y dar expresión más o menos apasionada a mis sentimientos. Yo me alegro infinito de vuestra salida a la aventura; os esperan grandes emociones, el redescubrimiento del mundo con sus espacios, sus misterios, sus dramas, sus luces y sus noches. Yo hubiera sido feliz si os pudiera haber traído conmigo; mi impotencia, nuestra impotencia, mejor dicho, pues Alicia siente lo que yo en este caso, ha mermado mi felicidad aquí; y aunque con forzada lentitud, no he dejado de hacer indagaciones. Hoy mismo recibí carta de Barbudo desde Washington en la que me expresa su pesimismo sobre vuestra venida, entre otras razones porque la Argentina es para el común de las gentes de aquí algo entre lo posible y lo imposible, entre la realidad y el sueño. También recibí hace días carta de Souto, a quien pedí consejo sobre tu caso, y espero en estos días su contestación a la segunda carta. Como él estuvo aquí y piensa volver y talvez pronto, le hice varias sugerencias y preguntas. La dificultad es que, con carácter permanente, sólo se puede puede entrar como profesor, y aun así, se necesita haber estado enseñando los dos años inmediatamente precedentes. Como pintor acaso sea posible venir también, pero se necesita la mediación de gentes muy especiales; esta es la razón de mi segunda carta a Souto, quien sólo conoce ilustraciones tuyas y que le parecen tan buenas que, una vez aquí, podrías defenderte con ellas. Aparte de mis gestiones, creo que debes escribirles; de seguro le das una gran alegría. Sus señas son: Paseo de la Reforma, 219. México D. F. México. Aunque tú vayas, no está demás atar cabos, sobre todo en momentos como los presentes. Barbudo está disfrutando una beca de la Gugenheim para hacer un estudio de las ideas religiosas de Unamuno. Parece encantado de la vida, pues tiene un buen sueldo aun sin saber hablar inglés. Se queja de faltas de noticias de Nova y de Varela.
Volviendo a lo vuestro tras este rodeo, no de propio descargo, sino para desahogar la pena que me causa ver que no tomáis el rumbo de Nueva York, creo justificada, muy justificada, vuestra decisión. Y ni que decir tiene cuánta suerte os deseamos todos. Europa es muy varia, hay mil sitios donde luchar y vivir; aun reconociendo que París puede ser el ideal para un pintor, no creo que debáis cegaros con él, y cortaros otras posibilidades. Talvez en el campo –ese maravilloso campo francés– podáis trabajar con más desahogo económico y hasta con más comodidades. Con exhibir en París de vez en cuando puede ser suficiente; el mismo Picasso vive ahora fuera. Tu idea de exponer en Londres me parece muy buena; en París puedes procurarte miles de señas e informes sobre galerías, etc. No olvides que hay ciudades muy importantes en Inglaterra además de Londres: Manchester, Birmingham, Edimburgh, etc. Creo que si puedes entrar en Inglaterra, te espera un gran porvenir, pues tus cosas, en especial las menores, te abrirán muchas puertas con los editores. Tendrás también una riqueza asombrosa de tipos ciudadanos y campesinos que estudiar. Es muy conveniente que lleves contigo una colección o varias de los libros; les pondrán los dientes largos a los editores londinenses. Sacrifica otras cosas si es necesario.
Siento mucho estar con los bolsillos vacíos, como Maruja os habrá dicho, como consecuencia de trabajar uno solo y del tratamiento de Alicia; si no os hubiera enviado unos dólares con una satisfacción inmensa. Como acaso sepáis, estamos todavía endeudados y la familia de España se encuentra en la miseria prácticamente. Pero aun así, si en algún caso nos es posible hacer algo, no lo pensaremos un instante. Te aconsejo que dejes todo en orden: nacionalidad, trámites oficiales, etc. No se sabe lo que puede sobrevenir de un momento a otro; es posible y deseable que nada grave pase, que las nubes que hoy cierran el horizonte pasen sin dejar rastro. Pero la prudencia no está reñida con la audacia ni con el heroísmo; te hablo como hablaría a un hermano, sin pusilanimidad, pero un tanto escarmentado. Por aquí hay cientos de españoles con nacionalidad norteamericana que no tienen porque avergonzarse de haberla adoptado, sino que se consideran afortunados por ello; Dieste encuentra ahora unas facilidades como uruguayo muy valiosas; tú harás muy bien si utilizas cuanto te sea de provecho tu nacionalidad argentina. Procura dejar bien tus cosas con el Centro Gallego también; bien que mal ha sido una ayuda y en la revista has hecho cosas que no se pudieran haber hecho de otra manera. Sin renunciar a nada esencial, sin hacer nada que nos abochorne, hay muchas posibilidades que no hay que desperdiciar; y esto es válido no sólo ahí, sino más aún en Europa. Sé firme, pero no te dejes dominar por fanatismos estériles, sobre todo ahora que hay mucha gente dispuesta a sacar partido de ellos mientras les conviene y a saltárselos a la torera cuando conviene.
Espero que no me olvidéis; que me sintáis tan cerca como yo os sentí y siento a todos vosotros. Cada día estoy más convencido de que lo que vale en la vida es lo que comparte, lo que nos liga a nuestros amigos, a nuestros familiares, a lo que a veces pudiera parecer intrascendente. Por eso considero la pérdida de una amistad como lo más grave que puede ocurrirme. Tú tienes amplio campo por delante; tienes juventud, tienes genio o, si quieres, madera de artista de alta calidad; tienes dotes de trabajador; tienes salud; entusiasmos y muchas cosas más. Yo te deseo la suerte, ese algo del que nadie puede estar seguro y tan necesario como lo demás. Creo que debes tratar de sacar partido siempre de tu optimismo y desterrar para siempre, filosóficamente, el desaliento y el malhumor. Si inspiras optimismo al borde mismo del abismo, no caerás en él; si por el contrario, te obstinas en sentirte perdido en una balsa de aceite, te ahogarás. Busca la alegría recóndita en los demás y esta alegría te reconfortará a ti.
Bueno, perdóname estas tonterías, pero no las olvides, aunque solo sea por la intención que las inspira. En cuanto a tu pintura, simplifica, simplifica, aligera, depura, pule, sé paciente, cauto, frío; piensa que el arte es el genio de domar el genio; la fuerza de someter la fuerza hasta el punto de que la fuerza, sin dejar de existir, no se advierta si no a la larga. Una sonrisa puede tener más fuerza que un torso de coloso. Afortunadamente, estás de vuelta de estas cosas, y Francia es el país de la fuerza sometida a razón. Cada día veo más claro que una mantilla de Goya, o un abanico, son más explosivos a la larga que sus toros o sus caballos os sus demonios. Nuestro paisaje gallego puede decirte muchas cosas a tu manera, como se las ha dicho a Colmeiro y hasta a Souto. En Francia vas a encontrar un paisaje muy parecido. Ojo a él, y lo mismo al mar, a ese mar que te va a salir al paso muy pronto como un milagro. ¡Lástima que no vayas en un barco de carga! Para estudiar es ideal. Otro consejo: ¡Oculta tus entusiasmos a quien no puede entenderlos o, peor aún, entenderlos mal!
Creo que debo acabar esta interminable carta, aunque tengo la sensación de no haberte dicho nada que valga la pena. ¡Tanto hay que se nos escapa sin saber cómo de entre las manos! Sobre todo cuando uno siente la necesidad de revelarse en toda su plenitud, sin reserva alguna. Te imagino frente a las costas de nuestra España, aunque no será tan nuestra como lo ha sido, como cuando estaba limpia o más limpia de curas, de beatas, de filibusteros, de adulones... Esos miserables ni aprenden ni olvidan, pero siempre se las arreglan para vivir al amparo de situaciones de excepción.
Me imagino que estarás negro de trabajo, pero quisiera que no olvidaras mandarnos aquella conferencia de Alicia y los números de la Revista en que aparecieron cosas mías. Cualquier amigo del Centro puede hacerlo por ti si se lo encargas bien. Mientras que seguías allí, no nos urgía mucho recuperar estas cosas, pero ahora prácticamente Buenos Aires se queda vacío para nosotros, pues si bien tenemos aún amigos ahí –y no quiero mermar su categoría– no te puedes fiar de ellos para cosas de éstas. ¿Si ves al profesor Vera, quieres darle mis señas y decirle que Trincado acaba de llegar a Nueva York, supongo que huyendo de la quema venezolana? Me lo ha dicho Barbudo. Dile que le agradecería el envío de los libros publicados por él en Buenos Aires –Nova y Losada–, pues aunque tengo la idea de haberlos traído, no sé que ha sido de ellos, y aquí hay algunos matemáticos que han demostrado curiosidad por ellos y quién sabe si algún día pueden ser traducidos. Y tú no dejes de escribir aunque sólo sean tarjetas desde los puertos de toque. Nosotros procuraremos hacer lo mismo tan pronto como tengamos vuestras señas.
De Ayala no tuve carta; pero no te preocupes. Si no escribe él, le escribiré yo.
Muchos saludos a los amigos del grupo: Farias, Varela, Cuadrado, Torrallardona, Mallea, Sirio, Merli, los de López, Romero, Castañino, Alonso, Anthonisen... y así hasta el infinito. Para vosotros dos un gran ¡Hurrah!... y mucha suerte y un abrazo de vuestor

Espasandín

[Manuscrito na marxe esquerda da primeira folla:] Mucha suerte y prosperidad os desean

Alicia y Cuqui

[Manuscrito na marxe esquerda da última folla:] Mandad las señas cuando las tengáis.
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17/10/1949
Remitente/s:
ANTONIO BALTAR DOMÍNGUEZ
Destinatarios/as:
LUÍS SEOANE
Orixe
Chos Malal
Ficha descritiva
[Carta mecanografada con firma autógrafa]


Chos Malal, 17 octubre de 1949

Querido Seoane:

Recibimos oportunamente tu carta desde Londres. Anteriormente, recibiera otra desde París consultándome posibilidades de vida y trabajo de Chos Malal, a la que contestaré inmediatamente animándoos a venir y diciendo que si lo decidíais, nos avisaseis con toda la anticipación posible a fin de prepararos alojamiento cómodo. Como no tuvimos ninguna respuesta a esto ni tampoco en tu última te refieres al asunto, pienso que acaso alguna carta tuya o mía se haya extraviado.
Tuvimos la primera noticia de vuestra ida a Londres por Esther y luego la confirmamos con más detalles por otros conductos. Nos hemos alegrado todo lo que podéis suponer, especialmente al saber que el viaje estaba en relación con una exposición tuya y luego que esta había tenido un éxito evidente.
Yo llegué estos días de un breve viaje a Buenos Aires. Estuve con Anthonisen que acababa de regresar de su visita a Londres y me dio noticias vuestras aunque escasas y ya más bien remotas. Vi también a Cuadrado y Varela y hablé a tu casa, sabiendo por tu madre que estabais pensando ya en el viaje de regreso. Te escribo hoy, por lo tanto, con cierto temor de que esta carta ya no os alcance en Londres.
Por una carta de Esther a Cuadrado, supe la buena y emocionada audición en Rianjo de la charla dada por Rafael en la BBC. No sabemos directamente nada de Rafael y Carmen. Virgilio Trabazo me dio en Buenos Aires que habían oído que Rafael estaba actuando en algo de la UNESCO. Nosotros no les escribimos por no saber adonde hacerlo y te ruego que se lo digas si tienes ocasión o que cuando me escribas, me des noticias de ellos o su dirección actual.
Visité en Buenos Aires a Castelao. Salvo por él, Virginia y las hermanas no es ya un secreto que tiene un tumor de pulmón que no va a dejarlo vivir más que un tiempo que se contará todo lo más por meses. Está físicamente deformado por una hinchazón generalizada dependiente de la enfermedad; y psíquicamente embotado, en parte por la enfermedad también y en parte por los sedantes y otras drogas que necesita para aliviar los intensos dolores. Salí de la entrevista, como puedes suponer, con una tristísima impresión. Me dijo que recibiera carta de Rafael y me pidió que lo disculpase con él por no contestarle, pues se siente –y es cierto– físicamente imposibilitado para hacerlo.
No me atrevo hoy a escribirte apenas sobre Chos Malal. Pienso que a unos grandes viajeros como vosotros ya difícilmente os interesará este lejanísimo y microscópico rincón. En todo caso, puedo decir que con la primavera hay gran lujo de verde en los árboles, finísimos matices de todos los colores en el cielo y un aire ligero y tibio que hace fácil respirar y trabajar. ¡Tenedlo en cuenta!
Esperamos vuestras noticias. Felicitaciones de nuevo por lo de Londres. Abrazos a Rafael y Carmen. Un gran saludo a Maruja (todo ello con la participación de Mireya).
(Supimos el viaje de Colmeiro a sus pagos. Hablé con Alba y me dijo que tuvieran carta diciéndoles que había mucha sequía).
Otra post-data: Presenté mi renuncia en el C. G. y me fue aceptada a través de una carta llena de afectuosa cortesía.

Finalmente, recibe un fuerte abrazo de

Antonio
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02/01/1950
Remitente/s:
LUÍS SEOANE
Destinatarios/as:
FRANCISCO FERNÁNDEZ DEL RIEGO
Destino
Vigo
Orixe
Bos Aires
Ficha descritiva
[Carta manuscrita]

Buenos Aires, 2-I-1950.
Sr. D. Francisco Fdez del Riego
Vigo


Querido del Riego:

Debí de haberte escrito antes a ti y a Maside y a Laxeiro y a todos a los pocos días de llegar a esta, pero no pude. No puedo explicaros lo que fueron para mí las dos o tres horas de nuestra estancia en Vigo. Vosotros debeis de comprender. No recuerdo las calles, ni el café, ni el bar donde estuvimos. Solo recuerdo vuestros rostros, vuestros gestos tan familiares míos y que los años no habían borrado de mi memoria y la expléndida (sic) pintura de Maside y de Laxeiro. Quizá no debería escribir sobre esto. La salida de Vigo fué para mi mujer y para mí algo que nunca olvidaremos: aún siento el calor de vuestros abrazos. Perdóname por escribir todo esto. Hace algunos años, bastantes, en la época en que tú y yo eramos estudiantes de Facultad nos hubiesemos reído de una carta comenzada como esta. Nos sentíamos entonces más libres de sentimientos y soberbios y todo, esto, los sentimientos, todo, nos parecía una forma de literatura. ¡Como nos hubiese gustado quedar en Galicia! Por vosotros, por el aire, por el mar por todo cuanto constituye Galicia, pero no puedo: yo vivo a mi manera, como puedo, mi desprecio y mi esperanza. A todos os encontré igual que siempre. A Maside, a quien debo innumerables lecciones que seguramente no sospecha haber dado y a quien admiro profundamente por su pintura, por su virtud. A Laxeiro inquieto y valiente en su pintura, como emocionado por todo lo que le rodea. A Valentín , a ti que no has perdido ninguno de tus fervores y que eres con unos pocos, muy pocos más, una excepción de aquellas generaciones de estudiantes voceadores que solo tenían, se vió después, espíritu de clan. Por otra parte, a la Alvarez y a Collazo me pareció conocerlos de siempre. Estaba preparado para ello, pues fueron temas de muchas conversaciones con Plácido que como a nosotros no los olvida. Perdóname por todo esto que escribo pero quizás quedo más libre del recuerdo de esas horas de Vigo escribiéndolo. Me hizo bien y mucho daño haber pasado por Vigo. Ahora estoy de nuevo en esta soledad tremenda de Buenos Aires. Pintando y soportando una ciática que arrastro desde París y que no me abandona. Conseguí que el Centro Gallego aprobase un pequeño plan de ediciones de libros de divulgación. Aparecerán primero cuatro libros y son encargados ahí. A ti te encargarán uno que debes hacer, aunque no esté su tema entre los que más frecuentas. Las danzas populares gallegas. Tambien le encargan a Otero, a Carro y, a pesar mío, a Filgueira . Se le encarga Las ciudades gallegas , Las catedrales gallegas y La artesanía en Galicia . La colección serán unos treinta volumenes y está destinada al público gallego y ageno (sic) a Galicia. Pagarán 1.500$ por cada tomito. Es necesario que hagas el que te encargan, pues si encuentran dificultades es probable que no hagan nada. Los gallegos de aquí no sienten entusiasmo más que por el comercio. La mayoría desarrolla muy utilmente su entusiasmo. Tambien necesito que me envíes como “Ronsel” de tus noticias para el Centro Gallego dos o tres cuartillas sobre Maside y Laxeiro tratandolos por separado y en castellano. Si tienen alguna nueva foto que te la den. Envía todo al C. Gallego. Estas cuartillas tuyas sobre Maside y Laxeiro hazlas llegar urgentemente, para formar parte de un plan de preparación de una exposición de los dos aquí. Por favor no hables con nadie de esto pues tanto puede tener éxito, como fracasar. Leí tu libro que me pareció expléndido (sic) y en este mes publicaré un comentario sobre él. Ya lo verás y supongo que sabrás perdonarlo. Envíame el comentario que hiciste para La Noche de mi estancia en París. Me gustaría tenerlo.

Escríbeme sobre ti y sobre todos. Te ruego me contestes pronto. La carta del C. Gallego ofreciendote hacer Las danzas populares gallegas debe de salir mañana. Que paseis todos un año feliz. Nosotros no lo tendremos hasta el que sea de nuestro regreso. Saludos de mi mujer y míos para tu mujer y para ti.

Un gran abrazo de
Seoane
.

12/01/1950
Remitente/s:
FRANCISCO FERNÁNDEZ DEL RIEGO
Destinatarios/as:
LUÍS SEOANE
Orixe
Vigo
Destino
Bos Aires
Ficha descritiva
[Carta mecanografada con firma autógrafa]

Vigo 12-ene 1950
Sr. D. Luís Seoane
Buenos Aires


Mi querido amigo:

Recibí tu emotiva y afectuosa carta. Me ha producido gran satisfacción cuanto en ella me dices. También nosotros hemos sentido un íntimo contento al tenerte a nuestro lado durante las pocas horas de tu estancia aquí. Bien sabes que todos te queremos de verdad, y tu presencia en Galicia, aunque fuese fugaz, nos emocionó profundamente. ¿Cuándo será posible tu retorno definitivo? Después de tu marcha hemos hablado largamente de tí, y recordado viejos tiempos. Vimos que seguías siendo el mismo, sin otros cambios que los accidentales provocados por muchos años de separación. También Maside te profesa un gran afecto, y los que no te conocían quedaron gratamente impresionados de ti.

Aún no he recibido la carta del Centro Gallego, de que me hablas. Desde luego, aceptaré con gusto la propuesta de escribir el libro sobre “Danzas populares” , aunque el tema me resulte poco asequible. Todo cuanto contribuya a lograr una labor positiva de exaltación de Galicia, contará siempre con mi esfuerzo.

Me parece muy bien tu idea de preparar esas exposiciones pictóricas. Ten la seguridad de que me mostraré absolutamente reservado hasta que tú me hagas una indicación en contrario. Sobre la marcha he improvisado dos ligeras notas acerca de la pintura de Maside y Laxeiro. Con esta misma fecha las envío por correo aéreo al Presidente del Centro Gallego. Acompaño a las notas dos fotografías de cuadros de Laxeiro y una de Maside. Eran las únicas que tenía en mi poder, y no quise esperar a pedir otras, por el gran retraso que ello implicaría.

Hace mucho tiempo que no recibo la revista Galicia. El último número que llegó a mi poder fue el del mes de septiembre. ¿A qué es debido? Ya escribí dos veces al Centro Gallego, indicando esta anormalidad, pero hasta ahora no fué subsanada.

Supongo que te facilitará Prada el suplemento sabatino de La Noche –pues me parece que está suscrito al periódico–. Lo hago yo, sin dar el nombre, y con las mediatizaciones consiguientes. Pero como creo que es oportuno incluirlo, me impuse ese esfuerzo. En uno de los números, reproduje un artículo tuyo sobre Colmeiro. En otro, una recensión del ensayo de Lorenzo Varela, acerca de tu pintura. Y siempre, todo cuanto puedo colar, a pesar de que ya tuve varios disgustos, alguno de ellos bastante fuerte.

Te agradeceré mucho ese comentario que me prometes sobre mi libro. Si alguna cosa se publica por ahí, no dejes de enviármela. Las traducciones de Plácido, Tobío y Gurriarán, me gustaron mucho. Además, el volumen está muy bien editado.

Dentro de un mes enviaré, para el concurso del Centro Gallego, una obra mía. Creo que tendrá cierto interés. La titularé Precursores e novos , y consistirá en una serie de biografías–estudios de pequeña extensión, de las principales figuras de Galicia, en el orden literario y artístico. Incluirá todas las figuras figuras actuales, desde Otero hasta tí. Quiero cuidar el estilo y dar una impresión lo más completa posible del proceso renacentista de nuestra cultura.

La muerte de Daniel [Castelao] ha producido en toda Galicia una enorme impresión. Le mandé al Centro y a Prada una transcripción de los comentarios de prensa sobre el hecho. Salvo raras excepciones, una pena.

Aunque no conservo ningún recorte del artículo sobre Colmeiro y tú, que me pides, haré todo lo posible para ver si lo consigo.

Estamos trabajando intensamente para organizar la Editorial Galaxia . Por un comentario que mandé a la Revista, ya habrás visto cuales son sus propósitos. Veremos si conseguimos que la empresa vaya adelante.

No tengo ninguna otra novedad que comunicarte. Unicamente que Plácido, según me dice, va a pronunciar una conferencia sobre la Saudade en nuestra poesía. Supongo que habrás recibido una carta de Piñeiro , invitándote a colaborar en la Exposición de pintura gallega que se celebrará en Lugo. Los organizadores están muy bien orientados. Tuve carta de Colmeiro. Expondrá el día 21 en París.

Afectuosos saludos a tu mujer. La mía me los encarga muy expresivos para los dos. Recibe un fuerte abrazo de

F. del R.
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22/02/1950
Remitente/s:
LUÍS SEOANE
Destinatarios/as:
FRANCISCO FERNÁNDEZ DEL RIEGO
Destino
Vigo
Orixe
Bos Aires
Ficha descritiva
[Carta manuscrita]

Bs. As. 22-2-1950
Sr. D. Francisco Fdez del Riego
Vigo


Mi querido amigo:

Esperaba enviarte noticias concretas del proyecto de exposición Maside-Laxeiro en esta, pero aún no las tengo. He visto las notas tuyas sobre ellos y están muy bien y son eficaces pero aún no han sido publicadas. El fallecimiento de Castelao ha trastornado muchas cosas momentaneamente y aunque todo esto del Centro Gallego no tenga nada que ver con sus planes y con los otros del Pat. Gallego, tambien su desaparición causó un momentáneo trastorno. Por mi parte estoy simplemente descorazonado. Castelao representaba mucho para todos. Estos días sale el nº de Galicia dedicado a Castelao. Hice lo que pude pues hay que luchar con una Comisión de revista creada en mi ausencia por inspiración contraria. He visto los suplementos de La Noche y son un extraordinario esfuerzo, al mismo tiempo que nos dan a los que estamos lejos una visión bastante clara de lo que se hace ahí que es mucho a pesar de todo. Quisiera que me enviases las hojas de poesía que se imprimen en Vigo y el tomo de poemas de Pimentel si llegó a salir y el de las traducciones del alemán de poemas célticos. Yo te enviaré a cambio los libros que te interesen que vayan saliendo por esta. Con Prada preparo un nº dedicado a Castelao de la revista que tú conoces. A Piñeiro le voy a contestar uno de estos días. Desde aquí es imposible enviarle nada como no sea por algún conocido que vaya a esa y no tengo noticia de nadie que se vaya ni tampoco mis amigos. Las dificultades que plantea la aduana de este para la salida de cuadros es extraordinaria. Sin embargo aún no desespero de enviarles algo. Con esta te adjunto la nota sobre tu libro, ya me dirás si te parece bien. ¿Como vá la Editorial Galaxia? Aquí pronto saldrá el tomo de Cruces de piedra de Castelao y poco después un tomo de Estampas del mismo que resume todas las de Nos y los otros tres álbumes hechos fuera de Galicia. ¿Enviaste ya tu libro Precursores e novos al Centro Gallego? Te agradezco mucho el recorte de La Noche y tu nota.

Saludos a Maside, Laxeiro, los Alvarez, Valentín, e todos. Afectuosos saludos de mi mujer y míos para la tuya y tú recibe el fuerte abrazo de

Seoane
.

12/03/1950
Remitente/s:
FRANCISCO FERNÁNDEZ DEL RIEGO
Destinatarios/as:
LUÍS SEOANE
Orixe
Vigo
Destino
Bos Aires
Ficha descritiva
[Carta manuscrita]

Vigo 12-marzo 1950
Sr. D.
Luís Seoane


Mi querido amigo:

Acabo de recibir tu afectuosa carta. Aprovecho la ida a esa de Andión, un buen amigo, para contestarte a toda prisa. Un millón de gracias por tu estupendo comentario sobre mi libro. Te lo agradezco muchísimo por el emotivo acento de amistad que refleja. Los amigos de aquí también se ocuparon, quizá con exceso, de la obra.

Ni el libro de Pimentel, ni las traducciones de poesía céltica se publicaron aún. Están dispuestos para ser editados, pero las dificultades de impresión son cada día mayores. Nos hallamos pendientes de la puesta en marcha de Galaxia. Hasta ahora no hay suscritas más que doscientas acciones. Pensamos emprender una campaña activa y eficaz para lograr que se inscriban las restantes. También tenemos en proyecto la publicación de una ambiciosa Revista, pues con la muerte del Suplemento, nos hallamos sin medios de expresión. Cuando la Revista sea un hecho, te escribiré, ya que necesitamos vuestra colaboración literaria y artística. Como te digo, aspiramos a conseguir una cosa seria y fundamental en todos los aspectos hasta ahora más que el número que te acompaño. Los demás están agotados. De todos modos, intentaré hacerme con algún otro.

He recibido, por correo aéreo, el número de Galicia dedicado a Daniel. Te ha salido muy bien, y resulta un documento histórico valioso.

Supongo que en el Centro Gallego habrán recibido el trabajo sobre “Danzas populares”. El tema no me va y hube de realizar un esfuerzo grande para vencer las dificultades de mi indocumentación. No sé que les habrá parecido.

Dentro de unos días remitiré, por avión, el libro Precursores e novos para el concurso.
Envíame una nota sobre los libros de aquí que te interesen. Te los mandaré con sumo gusto.
Nada más por hoy. Afectuosos saludos a tu mujer. De la mía para ambos. Y tu recibe el cordial abrazo de siempre de

Fdez del Riego.

Te acompaño las respuestas de Maside a una encuesta sobre pintura, que vine desarrollando en los suplementos de La Noche.
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