Idiomas: Español / English
Pazo de Raxoi, 2º andar
15705 Santiago - A Coruña
Tel.: +34 981957202
Directorio de contactos
epistolarios

As cartas de Rosalía de Castro sobre...

A CORUÑA

Carta: 1 a 2 de 2
Remitente/s:
ROSALÍA DE CASTRO
Destinatarios/as:
MANUEL MURGUÍA
Ficha descritiva
[Carta manuscrita]

Localización física
Deputación da Coruña

...va empezar a trabajar de nuevo, y lo siento bastante. No obstante, cuando reflexiono en la miseria que puedo sacar de todo ello me dan ganas de hacer trizas cuentos, novelas y aun mi loca cabeza, que tiene la manía de entretenerse en tales cosas.
Estoy observando que hablo en un tono feroz, como si me dirigiese a una cosa mala. Pobrecito mío, ¿qué dirás de mi mal humor? Sí; estoy de un humor sombrío, y puede que lo estuviese del mismo modo aun cuando no tuviese motivos para ello. Estando lejos de ti vuelvo a recobrar fácilmente la aspereza de mi carácter, que tú templas admirablemente, y eso que a veces me haces rabiar, como sucede cuando te da por estar fuera de casa desde que amanece hasta que te vas a la cama, lo mismo que si en tu casa te mortificasen con cilicios. Entonces, lo confieso, me pongo triste en mi interior y hago reflexiones harto filosóficas respecto a las veleidades de los maridos y a la inestabilidad de los sentimientos humanos. Pero a pesar de esto te quiero mucho y te perdono todo fácilmente, hasta que me digas que te gustan otras mujeres, lo cual es mucho hacer.
Necesito, pues, estar a tu lado; de lo contrario, estoy dada a todos los santos, sobre todo cuando, además de estar lejos de ti, nos pasa lo que nos pasa. Hoy le escribo a Segade, encargándole con mucho ahínco lo que me encargas de La Coruña, pero me ha parecido notar un día que él conceptúa inútiles los esfuerzos que se pueden hacer respecto a ese particular, y yo soy de la misma opinión. Confío más en lo de Pontevedra, ahora que se halla allí el conde de San Juan, que supongo deseoso de mostrarse propicio a favorecer los talentos de su país; pero, por desgracia, don Juan de la mirra se lo apropia. ¡Bien! Fernán Caballero se porta efectivamente como una plebeya, pero se lo perdono. No dudo que es buena, pero imagínate que si tiene, como me supongo, la manía de Ferminita agregada a otras muchas y a una respetable edad, ¡de qué modo mirará las cosas! Sábelo Dios, y el efecto que le habrá hecho la...

Notas
- Esta carta está incompleta.
- Transcrición a partir de: Naya Pérez, Juan (1953). Inéditos de Rosalía, Santiago de Compostela, Patronato Rosalía de Castro, p. 83-84.

16/12/1861
Remitente/s:
ROSALÍA DE CASTRO
Destinatarios/as:
MANUEL MURGUÍA
Orixe
Santiago de Compostela, Galicia
Ficha descritiva
[Carta transcrita]

Santiago, 16 de diciembre de 1861
Mi querido Manolo: Hemos llegado a esta ayer domingo, a las ocho de la noche, sin novedad particular, aunque llenas de aburrimiento y de cansancio. Después de venir la mayor parte del camino como en una prensa, se ha roto el eje de una rueda, por lo cual hemos tenido que venir desde antes de Lugo a paso de galera. Llegamos a La Coruña a las doce de la noche, aburridas y disgustadas, porque desde cerca de Betanzos hasta llegar a La Coruña, la niña vino con un cólico, que le pasó porque Dios lo quiso, pues con nada pudimos acudirle: pero como es tan fuerte, sanó sin remedio alguno. Mamá, el primero y segundo día, se mareó espantosamente, y yo me indispuse del estómago, de
comer la comida fría, en tal disposición que en lo restante del camino no hemos comido otra cosa que un té en Sanchidrián, una taza de caldo más allá de Valladolid, un chocolate en León, otro en Astorga y un café en Lugo. Así llegamos a La Coruña, donde no quisimos cenar nada, tomando al otro día otro café antes de almorzar, a pesar de lo cual nos llevaron en la dichosa Coruña, por dormir y el café, 24 reales...
Ahora vamos a otra cosa. En Santiago hace un frío espantoso y apareció a mis ojos tal cual lo he descrito en Mauro. Jamás he visto tanta soledad, tanta tristeza, un cielo más pálido. En cambio, La Coruña estaba hermosísima. Una temperatura de primavera y un sol brillante. Estaba por quedarme ya en ella. Si aquí me fuese mal, allá me iba, pues ya tenía un sitio muy bueno, y bien amueblado, donde por tres duros al mes me ponían servicio, habitación y planchado. Lo demás está tan caro en Santiago como en La Coruña.
Por ahora me encuentro aquí en extremo descontenta. Santiago no es ciudad; es un sepulcro. No vayas a creer, sin embargo, que ya tengo melancolía, que voy a enfermar. Nada de eso. Solo tengo una pequeña indisposición al vientre efecto del viaje. Por lo demás, estoy bien. Mamá y la niña también están buenas, gracias a Dios.
He llegado aquí con cinco duros; pero ya no tengo más de tres, y no creas que he gastado un solo maravedí en nada, pues lo he pasado hoy con una economía que pienso no sea mañana tan excesiva, pues casi he comido. El dinero se ha ido en pagar a los que trajeron el equipaje, en comprar varias cosas, porque no había nada en casa, y aún tengo para mañana, además de los tres duros, dos pesetas, y leña, y pan, y carne y algunas otras pequeñeces. Creo que no puedes…

Notas
- Esta carta está incompleta.
- Manuel Murguía [=Manolo].
- La niña [=Alejandra Martínez-Murguía Castro].
- Mamá [=Teresa de Castro Abadía].
- Transcrición a partir de: Castro, Rosalía (1980). Obras completas, ed. Mauro Armiño. Madrid: Akal / Castro, Rosalía (1972). Obras completas, ed. Victoriano García Martí. Madrid: Aguilar.


                                      

IDENTIDADE | PERFIL DO CONTRATANTE | LEI DE TRANSPARENCIA | AVISO LEGAL

CONSELLO DA CULTURA GALEGA

. Pazo de Raxoi, 2º andar - 15705 Santiago de Compostela - A Coruña
Teléfono: +34 981957202 Fax: +34 981957205
Correo electrónico: epistolarios @consellodacultura.org